Duelo

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“PROCESO DE DUELO ANTE LA PERDIDA DEL HIJO ANHELADO”.

“PROCESO DE DUELO ANTE LA PERDIDA DEL HIJO ANHELADO”.
Elizabeth Almazán Escalona* y Ma. Amparo Miranda Salazar**
*Estudiante de Maestría Universidad Bancaria de México.
**Psicología y Educación Integral y Universidad del Valle de México
Introducción:
Tener un hijo es una de las experiencias humanas más gratificantes, que cualquiera puede experimentar. Cuando esta experiencia trae un hijo con discapacidad, las emociones de todo padre o madre se intensifican, la cual representa una serie de emociones y sentimiento mezclados, los cuales conllevan de manera lógica, a una confusión de sentimientos emocionales y actitudinales.
Confrontar la discapacidad de un hijo no es en absoluto una tarea fácil de llevar acabo. Se puede afirmar que los sentimientos que rodean a una familia con un miembro con discapacidad, tiene mucho que ver con la forma en que uno confronta la perdida. Es entonces en donde se empieza a vivir un duelo, el cual vendrá acompañado de varias etapas que darán la pauta a la aceptación y a una mejor calidad de vida.
Palabras clave:
Familia, duelo, etapas del duelo (enojo, culpa, miedo, envidia y vergüenza, negociación, tristeza, idealización, aceptación) sentimientos.
¿Desde que momento nace la exclusión en el ámbito familiar? Desde el momento en el que la familia vive un duelo por la pérdida del hijo anhelado. Tomando en cuenta que para Baehar (2004) “El duelo” es la reacción psicológica y emocionalmente ante la pérdida de algo o alguien significativo en la vida. De acuerdo a la etapa del duelo en la que se encuentren dependerá la reacción de los padres, para la atención del niño.

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Alegría o Duelo, Duelo o Depresión

Depende.

Escribo este post en reconocimiento a las personas que padecen en estas fechas, en lugar de disfrutar, como está establecido que debería ser. Quizás con el tiempo puedan dar un giro al respecto, eso espero.

En estas fechas parece que estamos obligados a estar alegres, y disfrutar con los nuestros, haciéndoles regalos, lo que sea, y llenándonos hasta la saciedad, en ocasiones para olvidar. No vendría mal hacer un consumo sostenible, por cierto.

Pero para otros muchos, son fechas que no desean que lleguen, ya que con el tiempo, y dosis de experiencias varias, han ido perdiendo su encanto, y se han convertido en unos días en los cuales rememoran aquello que de negativo hay en sus vidas, relacionado con el apego familiar, léase reyertas familiares, típicas en algunos hogares en estas fechas de reuniones obligadas, y a menudo por la pérdida de seres queridos, ahora ausentes.

El síndrome de la silla vacía, produce tristeza, abatimiento, angustia, y algunos lo resuelven cambiando de ambiente, reuniéndose en otro lugar, realizando viajes o exteriorizando sus emociones con alguien cercano.

Pero otros no. Las fases del duelo establecidas por la la Dra. Kübler -Ross son las más extendidas y claras, a mi parecer: Negación/Rabia/Regateo/Depresión/Aceptación, aunque no siempre se pase por todas y en el mismo orden. El enquistarse en ellas o no superarlas adecuadamente nos puede hacer caer en depresión, pero el hecho de pasar por ellas no significa estar deprimidos. Es un hecho natural, al que hay que adaptarse y aprender a vivir de otro modo, con la pérdida.

La prolongación anormal del proceso, un nulo avance por las fases mencionadas, encontrarse como el primer día después del fallecimiento, "congelando" el duelo, junto con otras, son características típicas de un duelo patológico. Complicaciones físicas o psicológicas se dan a menudo.

¿Cómo les podemos ayudar a hablar de la pérdida? Ana Pía López nos guía.

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