Trastorno Esquizotipico

Por clbustos. En 2007-07-22 03:08:02 -0700
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El trastorno esquizotípico

Introducción.

El trastorno esquizotípico se encuentra situado entre la personalidad esquizoide y la esquizofrenia. La causa se desconoce, pero se cree que la personalidad esquizotípica tiene un componente genético. Esta creencia se debe a que existe una incidencia mayor en los familiares de esquizofrénicos.
El desorden esquizotípico de la personalidad no se debe confundir con la esquizofrenia. Las personas con el desorden esquizotípico de la personalidad tienden a tener creencias y comportamientos raros, pero no están profundamente desconectados de la realidad y generalmente no tienen alucinaciones. (Alucinaciones, delirios y no darse cuenta de la realidad son las características de una esquizofrenia).
Este trastorno consiste en una conducta, un habla, un pensamiento y una percepción peculiar y extraña. La persona tiende a aislarse, posee un afecto inapropiado y ansiedad social. Además de esto, los individuos afectados tienen un pensamiento mágico, suelen ser supersticiosos o telepáticos, con ilusiones recurrentes. Su mundo interno puede estar lleno de amigos y miedos infantiles. A veces creen que tienen poderes especiales o que han sufrido experiencias paranormales. Su conducta es rara o excéntrica. Utilizan un lenguaje extraño, circunstancial y metafórico en el que no suele haber disgregación del pensamiento, ni incoherencia. Tienen disminuida su capacidad de relacionase por su afecto frío y distante, no tienen amigos fuera de la familia, llegando a aislarse socialmente. Además de esto, los esquizotípicos pueden ser sensibles para detectar afectos negativos en los demás, son muy suspicaces, siendo hipersensibles a las críticas.
Hay que señalar que todas las personas probablemente exhibimos algunos de estos rasgos, en diversos grados y momentos diferentes. Sin embargo, en la personalidad esquizotípica, esos rasgos conductuales son inflexibles, persistentes y desadaptativos. Sus características son los extremos de los rasgos de personalidad normales.

Etiología.

Componente Biológico.

No existe certeza de cuáles genes están implicados en el aparecimiento del trastorno esquizotípico, ni qué mecanismos biológicos están a la base, existen algunas hipótesis que estiman que los factores biológicos sí están implicados, apuntan a factores similares a los de la esquizofrenia, especialmente en su etapa residual.

Componente Psicológico.

Las personas con un trastorno esquizotípico presentan desórdenes en el ingreso y elaboración de la información, tienen tendencia a experiencias preceptúales inusuales, ilusiones corporales, etc.
Tienen un proceso latente de desorganización conceptual y de conducta, inclinación hacia los pensamientos vagos, circunstanciales, metafóricos y estereotipados; tendencia a la conducta extraña, excéntrica o peculiar.

Clasificaciones.

Este trastorno no ha sido unánimemente aceptado en las clasificaciones actuales. El DSM-IV lo clasifica como trastorno de la personalidad, mientras que el CIE-10 lo incluye en el apartado de la esquizofrenia, trastorno esquizotípico y trastornos de ideas delirantes.

Clasificación del trastorno esquizotípico según el CIE-10.

Según el CIE-10, el trastorno Esquizotípico, o personalidad esquizotípica, “es un trastorno caracterizado por una conducta excéntrica y anomalías en el pensamiento y del afecto, que se parecen a los que se ven en la esquizofrenia, aunque en ningún momento han ocurrido anomalías esquizofrénicas definidas y características” (CIE-10, 1992). Sin embargo, a pesar de la similitud que tiene con la esquizofrenia, su evolución y curso son usualmente los de un trastorno de la personalidad.
Según la clasificación CIE-10 el trastorno esquizotípico se caracteriza por poseer algunos de los siguientes rasgos:
  • Afectividad fría y vacía de contenido, y a menudo se acompaña de anhedonia.
  • El comportamiento o la apariencia son extraños, excéntricos o peculiares.
  • Empobrecimiento de las relaciones personales y una tendencia al retraimiento social.
  • Ideas de referencia, ideas paranoides o extravagantes, creencias fantásticas y preocupaciones autísticas que no conforman ideas delirantes.
  • Ideas paranoides o suspicacia.
  • Rumiaciones obsesivas sin resistencia interna, a menudo sobre contenidos dismórficos, sexuales o agresivos.
  • Experiencias perceptivas extraordinarias como ilusiones corporales somato-sensoriales u otras ilusiones o manifestaciones de despersonalización o desrealización ocasionales.
  • Pensamiento y lenguaje vagos, circunstanciales, metafóricos, extraordinariamente elaborados y a menudo estereotipados, sin llegar a una clara incoherencia o divagación del pensamiento.
  • Episodios casi psicóticos, ocasionales y transitorios, con alucinaciones visuales y auditivas intensas e ideas pseudodelirantes que normalmente se desencadenan sin provocación externa.
Para utilizar esta categoría, tres o cuatro síntomas típicos enumerados arriba deben haber estado presentes, continua o episódicamente, por lo menos durante dos años. Además el individuo no debe de cumplir con las pautas de la esquizofrenia.
Incluye: Esquizofrenia borderline, Esquizofrenia latente, reacción esquizofrénica latente, esquizofrenia prepsicótica, Esquizofrenia prodrómica, Esquizofrenia pseudoneurótica, Esquizofrenia pseudopsicopática y trastorno esquizotípico de la personalidad.
Excluye: Síndrome de Asperger y Trastorno esquizoide de la personalidad.

Clasificación del trastorno esquizotípico según el DSM-IV.

Según el DSM-IV el Trastorno Esquizotípico “es un patrón general de déficit sociales e interpersonales asociados a malestar agudo y una capacidad reducida para las relaciones personales, así como distorsiones cognoscitivas o perceptivas y excentricidades del comportamiento, que comienzan al principio de la edad adulta y se dan en diversos contextos, como lo indican cinco o más de los siguientes puntos”:
  • Ideas de referencia (excluidas las ideas delirantes de referencia)
  • Creencias raras o pensamiento mágico que influye en el comportamiento y no es consistente con las normas subculturales (por ejemplo, superstición, creer en la clarividencia, telepatía o "sexto sentido"; en niños y adolescentes, fantasías o preocupaciones extrañas).
  • Experiencias perceptivas inhabituales, incluidas las ilusiones corporales.
  • Pensamiento y lenguaje raros (por ejemplo, vago, circunstancial, metafórico, sobre-elaborado o estereotipado)
  • Suspicacia o ideación paranoide.
  • Afectividad inapropiada o restringida.
  • Comportamiento o apariencia rara, excéntrica o peculiar
  • Falta de amigos íntimos o desconfianza aparte de los familiares de primer grado.
  • Ansiedad social excesiva que no disminuye con la familiarización y que tiende a asociarse con los temores paranoides más que con juicios negativos sobre uno mismo.
Estas características no aparecen exclusivamente en el transcurso de una esquizofrenia, un trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos u otro trastorno psicótico o de un trastorno generalizado del desarrollo.
Según el DSM-IV, el trastorno esquizotípico debe diferenciarse de: La esquizofrenia; desorden del humor con las características psicopáticas; desorden de Asperger; desórdenes expresivos y mezclados del lenguaje de receptivo-expresivo; desórdenes de la comunicación; cambio de la personalidad debido a una condición médica general; síntomas que pueden convertirse en la asociación con uso crónico de la sustancia; desorden paranoico de la personalidad; desorden de la personalidad esquizoide; desorden de la personalidad narcisista; desorden de la personalidad borderline; características esquizoticas.
Para Capponi el Trastorno esquizotípico corresponde a un Trastorno fronterizo de la personalidad. Fronterizo se refiere a una condición que transcurre en los límites de la configuración neurótica y psicótica. Para Capponi los trastornos fronterizos tiene un compromiso psicopatológico del Yo, que afecta las mismas áreas que los trastorno de personalidad pero con una intensidad y gravedad mucho mayor. Lo que define a un trastorno fronterizo, es su compromiso yoico en su dimensión realidad-irrealidad, pero este compromiso no tiene las características arrasadoras de la vivencia de realidad propia del psicótico.
A continuación veremos las características diagnosticas, los síntomas y trastornos asociados, los síntomas dependientes de la cultura, la edad y el sexo, la prevalencia, el curso, el patrón familiar y el diagnostico diferencial del trastorno esquizotípico según el Manual de diagnostico estadístico de las enfermedades mentales, cuarta revisión (DSM-IV).

Características diagnósticas.

Los individuos con trastorno esquizotípico de la personalidad suelen tener ideas de referencia. Esto debe diferenciarse de las ideas delirantes de referencia en las que las creencias son mantenidas con una convicción delirante. Estos sujetos pueden ser supersticiosos o estar preocupados por fenómenos paranormales ajenos a las normas de su propia subcultura. Pueden sentir que tienen poderes especiales para notar los hechos antes de que sucedan o para leer los pensamientos de los demás. Pueden creer que tienen un control mágico sobre los demás, que puede ser utilizado directamente (p. ej., creer que el que la esposa saque el perro a pasear es el resultado directo de que uno pensase que debía hacerlo una hora antes) o indirectamente a través de realizar rituales mágicos (p. ej., pasar tres veces por encima de un determinado objeto para evitar que ocurra alguna desgracia). Pueden presentarse alteraciones perceptivas. Su lenguaje puede incluir frases o construcciones raras o idiosincrásicas. Frecuentemente es indefinido, vago, pero sin un verdadero descarrilamiento o incoherencia. Las respuestas pueden ser demasiado concretas o demasiado abstractas y las palabras y los conceptos se aplican algunas veces de formas poco habituales.
Los individuos con este trastorno suelen ser recelosos y pueden presentar ideación paranoide. Frecuentemente, no son capaces de hacer servir todo el abanico de afectos y habilidades interpersonales necesarias para relacionarse adecuadamente y, por tanto, suelen interactuar con los demás de una manera inapropiada, inflexible o constreñida. Estos sujetos son considerados frecuentemente raros o excéntricos a causa de sus patrones conductuales poco corrientes, una forma tosca de vestir y una falta de atención a las convenciones sociales habituales.
Los sujetos con trastorno esquizotípico interpretan como problemáticas las relaciones interpersonales y no se encuentran cómodos relacionándose con otras personas. Aunque pueden expresar infelicidad debido a la falta de relaciones, su comportamiento sugiere una falta de deseos de contactos íntimos. Como resultado, acostumbran a tener pocos o ningún amigo íntimo o persona de confianza aparte de los familiares de primer grado. Se sienten ansiosos en situaciones sociales, especialmente en las que implican a gente desconocida. Interactúan con otros cuando tienen que hacerlo, pero prefieren encerrarse en sí mismos, porque sienten que ellos son diferentes de los demás. Su ansiedad social no disminuye fácilmente, incluso cuando pasan más tiempo en un lugar o cuando se familiarizan más con los demás, porque su ansiedad tiende a estar asociada con un recelo de las intenciones ajenas. Por ejemplo, al acudir a una cena de amigos, el sujeto con trastorno esquizotípico de la personalidad no se va relajando a medida que pasa el tiempo, sino que más bien se encuentra cada vez más tenso y suspicaz.

Síntomas y trastornos asociados.

Los individuos con trastorno esquizotípico de la personalidad suelen buscar tratamiento para los síntomas asociados de ansiedad, depresión u otros estados de ánimo disfóricos. Los sujetos con este trastorno pueden experimentar episodios psicóticos transitorios (que duran minutos u horas), especialmente en respuesta al estrés, aunque en general son de una duración insuficiente para merecer el diagnóstico adicional de un trastorno psicótico breve o un trastorno esquizofreniforme.. Más de la mitad tienen historia de al menos un episodio depresivo mayor. Entre el 30 y el 50 % de las personas diagnosticadas de este trastorno reciben un diagnóstico de trastorno depresivo mayor cuando son admitidos en un centro clínico. El trastorno esquizotípico de la personalidad se presenta con más frecuencia simultáneamente con los trastornos de la personalidad esquizoide, paranoide, por evitación y límite.
Síntomas dependientes de la cultura, la edad y el sexo.
Las distorsiones cognoscitivas y perceptivas han de ser evaluadas en el contexto del medio cultural de cada sujeto.
El trastorno esquizotípico de la personalidad puede hacerse patente por primera vez en la infancia o la adolescencia a través de actividades y comportamientos solitarios, una pobre relación con los compañeros, ansiedad social, bajo rendimiento escolar, hipersensibilidad, pensamiento y lenguaje peculiares y fantasías extrañas. Estos niños pueden parecer “raros” o “excéntricos” y atraer las burlas. El trastorno esquizotípico de la personalidad es un poco más frecuente en los varones.
Prevalencia.
Se ha descrito que el trastorno esquizotípico de la personalidad se observa aproximadamente en el 3% de la población general.
Curso.
El trastorno esquizotípico de la personalidad tiene un curso relativamente estable y únicamente un pequeño número de sujetos desarrollan una esquizofrenia u otro trastorno psicótico.
Patrón familiar.
El trastorno esquizotípico es de incidencia familiar y más prevalente en los familiares de primer grado de los individuos con esquizofrenia que en la población general. También puede haber un ligero aumento de esquizofrenia y otros trastornos psicóticos en los familiares con trastorno esquizotípico.

Diagnóstico diferencial.

El trastorno esquizotípico de la personalidad puede diferenciarse del trastorno delirante, la esquizofrenia y el trastorno del estado de ánimo con síntomas psicóticos porque todos estos trastornos están caracterizados por un período de síntomas psicóticos persistentes. Para realizar un diagnóstico adicional de trastorno esquizotípico, debe haberse manifestado desde antes de iniciarse los síntomas psicóticos y ha de persistir cuando los síntomas psicóticos estén en remisión. Cuando un sujeto presenta un trastorno psicótico crónico en el Eje I (p. ej., esquizofrenia) que fue precedido por un trastorno esquizotípico de la personalidad, el trastorno esquizotípico de la personalidad debe anotarse en el Eje II, seguido entre paréntesis de “premórbido”.

Bibliografía.

  • Clasificación internacional de las enfermedades, décima revisión (CIE-10)
  • Manual de diagnostico estadístico de las enfermedades mentales, cuarta revisión (DSM-IV).
  • Capponi, Ricardo “Psicopatología y Semiológia Psiquiátrica” Novena Edición.
  • http://www.consultapsi.com