Trastorno de Personalidad Antisocial

Por clbustos. En 2007-07-22 03:08:02 -0700
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Introducción Todo trastorno, sea este de origen fisiológico o mental, significa para la persona que lo sufra una incapacidad para llevar a cabo de manera normal su vida diaria.
Sin embargo es necesario discutir el concepto de normalidad para entender, de manera más certera, la idea de incapacitación.
Según Ricardo Cappóni el concepto de normalidad se debe analizar desde dos líneas de significado:
a) La Norma ideal que apunta a entender como normal todo aquello que cumple con un cierto modelo que el hombre valora y supone que debe tratar de tender (Psicopatología y Semiología Psiquiátrica, Ricardo capón M., octava edición, diciembre de 2003, pág.18), podemos entenderla como la norma del deber.
De esta manera vamos creando una concepción de ser Humano determinada, una noción de cómo funciona, de cómo se relaciona con su entorno, con los demás miembros de su especie, consigo mismo.
Dicha concepción surge del interactuar social y lo notemos o no es resultado del momento histórico que vivimos, es decir, el concepto es cambiante. Sin embargo toda sociedad maneja un puñado de valores, principios y perversiones aceptables, y a partir de estos va creando realidad, va formando una idiosincrasia determinada que la va diferenciando de otras sociedades humanas.
b) Sin embargo dicha norma ideal no serviría de nada si no fuera abalada de alguna manera, es así que, en una sociedad secularizada se toma por lo general como portadora de la verdad a la Ciencia. La estadística brinda a esta última el fundamento base para actuar. Surge así la Norma Descriptiva, en donde lo normal se comprende desde lo que se observa con una mayor frecuencia, aquello que se más repite dentro de una población determinada.
Es así como vamos creando una imagen de ser humano “adecuada”, una imagen cultural que impregna toda práctica humana, y que trasciende a las personas mismas. La Psicología y Psiquiatría se enmarcan dentro de esta dinámica, respondiendo a una imagen determinada de ser humano, que sin embargo, tratan de universalizar. Resulta extraño pensar a las mismas abstrayéndolas de su contexto. La ciencia respondería a las mismas características que una ideología, filosofía o política; Tiene una concepción determinada del ser humano, tiene normas, fija moralidad, en definitiva, es humana, por lo mismo si pensamos en la actitud apolitizada, esta ya es una posición política, la areligiosidad, también es una postura espiritual, en tanto para negar algo tenemos que reconocer la existencia del opuesto. Con esto queremos dar a entender como surgen prácticas científicas diferentes dependiendo de la cultura en donde se practique, así podemos hablar de ciencia oriental y ciencia occidental. Cada una con paradigmas propios, epistemologías distintas, siendo la occidental particularmente excluyente de la otra, aunque existen posturas integradoras.
La nomenclatura y la práctica terapéutica que actualmente se enseñan en las Universidades obedece al modelo clínico y es bajo este enfoque que abordaremos el trastorno que estudiaremos, centralmente el trastorno de Personalidad Antisocial.
Nos centraremos en su definición, caracterización, analizaremos factores culturales, ambientales/familiares, sociales, su curso, desde la descripción que se da en el DSM-IV, y su correlato en el CIE-10, además de mencionar y analizar aportes de distintos autores.
Trastorno antisocial de la Personalidad El Trastorno antisocial es un trastorno de la personalidad que se caracteriza por imposibilitar al individuo de llegar a tener una convivencia normal con su medio. Es un individuo independiente, sin embargo dicha independencia la logra luchando por ella. Esto se debe a su sobreestimada autovaloración, lo que demuestra intentando mantener su supremacía por la fuerza.
El mundo interno de los individuos con TAP (Trastorno Antisocial de Personalidad) es muy pobre, y es una de las razones explicativas que hay para explicar el tipo de relaciones que mantienen con los demás, siendo esta de carácter agresiva, de dominancia hacia los demás, de ridiculizar a los otros, para de este modo no ser ellos los sometidos.
El TAP puede alcanzar su punto máximo durante los últimos años de la adolescencia y comienzos de los veinte y pueden mejorar por sí solos cuando la persona llega a los 40 años. Los individuos de edad presentan pocos rasgos de personalidad antisocial, por lo que se dice que tiende a desaparecer El DSM-IV caracteriza este trastorno a partir de un patrón general de desprecio y violación de los derechos de los demás, tendiendo al engaño y la manipulación, careciendo de empatía, insensibles, cínicos y menospreciando los sentimientos y los derechos de los demás.
Además de ser independientes son excesivamente tercos, pueden llegar a tener un muy buen manejo del vocabulario y un encanto superficial.
En el ámbito sexual pueden llegar a ser explotadores e irresponsables en las relaciones sexuales mismas.
A nivel cultural podemos analizar el status socio-económico siendo característico de los estatus bajos. Asimismo se ha observado que es más frecuente en hombres que en mujeres. El contexto social y económico donde ocurren las conductas antisociales es de suma importancia, cabe mencionar esto porque una conducta de defensa propia o a seres indefensos no tiene el mismo sentido, aunque de hecho también hay una agresión a un tercero. Así mismo son irresponsables como padres.
Los individuos con TAP pueden presentar intolerancia al aburrimiento, como también un estado de ánimo depresivo, además de experimentar presentar una disforia, incluidas quejas de tensión (DSM-IV, Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, versión electrónica, MASSON S.A., 1995, Pág. 664) Hay una gran importancia de los patrones familiares, ya que es más frecuente en los familiares de primer grado de quienes tienen el trastorno que en la población general (DSM-IV, Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, versión electrónica, MASSON S.A., 1995, Pág. 664). Tanto los factores genéticos como los ambientales contribuyen al riesgo de trastornos de somatización (más presente en mujeres), trastorno relacionado con sustancias (más presente en hombres), que pudieran desarrollar las personas que conviven con un individuo con TAP El DSM-IV establece 4 grupos de criterios generales para diagnosticar Trastorno antisocial de personalidad:
Criterio A:
A1.- No hay adaptación a las normas en torno al comportamiento legal A2.- Desprecian deseos, derechos o sentimientos de los demás. Engañan y manipulan para sacar provecho propio.
A3.- Incapacidad para planificar el futuro A4.- Irritables y agresivos (peleas físicas, etc.) A5.- Despreocupación por la propia seguridad y la de los demás A6.- Continua y extremadamente irresponsables A7.- Tienen poco remordimientos por las consecuencias de sus actos Criterio B: El individuo debe tener, a lo menos, 18 años Criterio C: El individuo debe tener un historial de algunos síntomas de trastorno Disocial de personalidad antes de los 15 años Criterio D: El comportamiento antisocial no debe aparecer exclusivamente en el transcurso de una esquizofrenia o de un episodio maníaco.
(DSM-IV, Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, versión electrónica, MASSON S.A., 1995, Pág. 664) El TAP presenta rasgos de personalidad compartidos con otros Trastorno de la personalidad, de la misma manera puede presentar rasgos de personalidad parecidos:
Antisocial (solo):
- Historia de Trastorno Disocial (< 15 a.) + - Inestables - Impulsivos - Agresivos - Mentiroso - Comportamientos delictivo de adulto Narcisista (solo): - Busca despertar admiración y envidia en los demás Antisocial-Narcicista: - Historia de Trastorno Disocial (< 15 a.) + -Inestables -Impulsivos -Agresivos - Mentiroso - Comportamientos delictivo de adulto + -Duros - Poco Sinceros - Superficiales -Poco empáticos -Explotadores Antisocial-Histriónico: - Impulsivo - Superficiales -Buscadores de sensaciones -Imprudentes -Seductores -Manipuladores L-imite-Histriónico: -Manipuladores para obtener atención También pueden presentarse de forma asociada trastornos de ansiedad, trastornos depresivos, trastornos relacionados con sustancias, trastorno de somatización, juego patológico y otros trastornos del control de los impulsos (DSM-IV, Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, versión electrónica, MASSON S.A., 1995, Pág. 663).
Si en el transcurso de una esquizofrenia o episodio maníaco aparece un comportamiento antisocial esto no significa que deba diagnosticarse TAP. Un TAP se puede diagnosticar cuando los rasgos de personalidad antisocial son inflexibles, persistentes, desadaptativos y puedan ocasionar un deterioro funcional de significancia o algún tipo de malestar subjetivo.
El TAP es considerado uno de los trastornos de la personalidad más difíciles de tratar. Los individuos casi no buscan tratamiento por su cuenta y solo pueden iniciar una terapia cuando son mandados por algún tribunal de justicia. Poco se sabe sobre la eficacia del tratamiento de este trastorno.
Criterios para el diagnóstico de TAP A. Un patrón general de desprecio y violación de los derechos de los demás que se presenta desde la edad de 15 años, como lo indican tres (o más) de los siguientes ítems:
(1) fracaso para adaptarse a las normas sociales en lo que respecta al compor-tamiento legal, como lo indica el perpetrar repetidamente actos que son mo-tivo de detención (2) deshonestidad, indicada por mentir repetidamente, utilizar un alias, estafar a otros para obtener un beneficio personal o por placer (3) impulsividad o incapacidad para planificar el futuro (4) irritabilidad y agresividad, indicados por peleas físicas repetidas o agresio-nes (5) despreocupación imprudente por su seguridad o la de los demás (6) irresponsabilidad persistente, indicada por la incapacidad de mantener un trabajo con constancia o de hacerse cargo de obligaciones económicas (7) falta de remordimientos, como lo indica la indiferencia o la justificación del haber dañado, maltratado o robado a otros B. El sujeto tiene al menos 18 años.
C. Existen pruebas de un trastorno disocial (v. pág. 94) que comienza antes de la edad de 15 años.
D. El comportamiento antisocial no aparece exclusivamente en el transcurso de una esquizofrenia o un episodio maníaco.
(DSM-IV, Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, versión electrónica, MASSON S.A., 1995, Pág. 666) Conclusiones Hemos hablado sobre el TAP (Trastorno antisocial de personalidad) se abordaron características principales e incluso se establecieron comparaciones con otros trastornos. Sin embargo a medida que se desarrolla el la lectura, puede quedar un dejo de frialdad.
En la Introducción discutíamos sobre la “normalidad”, la verdad es quizás en este sentido donde podemos comenzar un análisis práctico.
Chile ha pasado por períodos históricos muy diversos unos de otros, con abruptos cambios; Pertenecemos a un grupo de países que les fue impuesto una manera de pensar, actuar y entender la vida. La Dictadura en Chile fue, podríamos decir, una de las más crueles que tuvieron lugar en casi toda Latinoamérica. En el interior de toda persona que realmente tomo el peso de la situación, ya sea por violencia física directa o por consecuencias económicas, morales, hubo un quiebre. Instancias como estas crean repercusiones sociales a posteriori.
Por qué hacer alusión a repercusiones sociales en relación a un trastorno de personalidad; Toda interacción social se basa en representaciones que tenemos de la realidad que nos rodea, sin embargo, es alarmante pensar que dichas representaciones de la realidad puedan ser manipuladas y la verdad es que de cierta manera si lo están siendo. Esto ponen juego el control que podamos tener de nosotros mismos, dicho de otra manera, debilita las fronteras que Yo tiene, dejando que los factores externos intervengan negativamente provocando funcionamientos patológicos, Cuando nuestra estructura interna se ve afectada, la percepción que tenemos de la realidad esta distorsionada; A esto sumémosle un sistema social económicamente represivo, globalizado, agresivo.
Podría ser esta una hipótesis explicativa quizás, un tanto socializada, de factores , que en conjunto con otros de distinta línea (Fisiológicos, Genéticos) pueden ser desencadenantes de trastornos mentales. Estos trastornos dan noticia de falencias que tiene la sociedad actual, son síntomas de urgente atención; La ciencia busca solucionar problemas a todo nivel, social, biológico, psicológico. Quizás la práctica clínica se ha centrado demasiado en el aspecto Micro bio-psicológico, tratando de ser fiel a sus principios éticos de no tomar posturas determinadas, sin embargo no se puede negar que la ciencia es portadora de verdad, mientras cualquier fenómeno sea científicamente demostrable, se asume su carácter de verdadero. Sin embargo la ciencia también se ve limitada por el campo de acción, si la ciencia está al servicio del mercado y basa su quehacer en lo que un sistema contradictorio determina como verdad, estaremos tratando de mejorar externamente al individuo.
Bibliografía 1.- Psicopatología y Semiología Psiquiátrica, Ricardo capón M., octava edición, diciembre de 2003 2.- DSM-IV, Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, versión electrónica, MASSON S.A., 1995 3.- Trastorno de personalidad antisocial: http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000921.htm