Psicología de la Seguridad y la Prevención de Riesgos de Accidentes en Carrete

Por clbustos. En 2007-07-22 03:08:02 -0700
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Muchas empresas de transporte no analizan sus accidentes, no investigan sus factores causales, no valoran sus consecuencias y por ello no proponen ni implementan medidas de corrección para evitar su recurrencia. No consideran al accidente un fallo del sistema sino, que consideran que estos son debidos a factores tangibles concretos, la mayoría considerados errores netamente del conductor, a condiciones subestandar o ambos. Cuando se determina la causa de los accidentes, la evaluación escasamente considera los factores psicosociales intervinientes. Apenas se preguntan por el origen o la causa que ha propiciado el error, qué grado de "conducta de seguridad" posee el trabajador, cual ha sido su condición psicofísica previa al accidente, cual ha sido su desempeño días antes del suceso, etc.
Especialistas en Psicología de la Seguridad sostienen la opinión de que los accidentes tienen causas que son sistematizables en modelos, y de que la comprensión de su impacto puede contribuir a generar estrategias de intervención que alteren las cadenas causales, reduciendo o impidiendo el riesgo de tales accidentes (Meliá, Arnedo y Ricarte, 1998). Buena parte de estos modelos prestan su atención al compromiso de la empresa sobre la seguridad, generalmente atribuible a las decisiones de la alta dirección. Este concepto ha sido recogido bajo la denominación de "clima de seguridad", otorgándole un lugar primordial como factor social que define el marco en el que se produce la accidentabilidad. El clima de seguridad afecta al riesgo de tener accidentes.
La respuesta de seguridad de los mandos, de los compañeros y de cada trabajador depende básicamente del clima de seguridad, es decir, del marco global de acciones hacia la seguridad generado por la alta dirección. Un mejor clima de seguridad es el punto de partida para alterar positivamente la conducta de los trabajadores y supervisores y, en general, de toda la empresa.
Desde una revisión de estos planteamientos surge la necesidad de integrar los factores organizacionales y de naturaleza psicosocial que se producen en las relaciones de trabajo dentro de cualquier modelo de investigación y análisis causal (Daniels,1993). Según como sea el modo de entender y actuar de directivos y mandos en la seguridad de la empresa, se verá afectado en mayor o menor medida el grado de seguridad del comportamiento organizacional de sus trabajadores. Esta cadena de relaciones entre las respuestas de seguridad de supervisores, compañeros y el propio trabajador afecta finalmente, con signo distinto según los casos y a través de la conducta de seguridad del trabajador, al riesgo real que ocasiona el accidente.
La no-ocurrencia de accidentes debe considerarse como el resultado directo de las estrategias aplicadas bajo un sistema enfocado al tratamiento del factor humano interviniente (Asunción, 2004a). Por ende, el cambio hacia una conducta preventiva depende del clima de seguridad inspirado por los órganos de dirección de la empresa. Su éxito dependerá del empeño, interés y esfuerzo dedicado. Por este camino se puede y se debe reducir de forma efectiva la accidentabilidad elevada, pues está comprobado que los subordinados ven la seguridad tal como su líder ve la seguridad (Asunción, 2004a).

La Psicología de la Seguridad y la Prevención de Riesgos en el transporte de pasajeros

Durante la década pasada ha despertado especial interés en Norteamérica y Europa la llamada Psicología de la Seguridad, como una Psicología aplicada para tratar los eventos no deseados en el trabajo.
La intervención explícita con el propósito de reducir los accidentes laborales y sus costes es sólo uno de los modos en que la Psicología de la Seguridad se aplica y contribuye a la mejora de la seguridad y la salud en las organizaciones (Meliá, Arnedo y Ricarte, 1993), Más importante que aumentar las utilidades es el evitar las perdidas (Bird y Germain, 1990). La seguridad es una parte del producto que ofrecemos a nuestros clientes. Los pasajeros nos confían sus vidas y las de sus familiares esposa e hijos, cuando eligen nuestros servicios. Esa es la alta responsabilidad y el gran compromiso que tenemos con ellos (Ramírez, 2004). Estas postulados resaltan la importancia del rol que juega la ciencia del comportamiento en la prevención de riesgos. Mayor importancia toma si es aplicado al rubro Transporte donde solo un accidente podría enlutar casi 90 familias.
Hoy en día, somos el único país de Sudamérica que no tiene profesionales con titulo en Prevención de Riesgos y son pocos los psicólogos que investigan y tratan la conducta humana interviniente en los accidentes. Por ello, este campo es asumido y tratado desde perspectivas inadecuadas por ingenieros, bomberos e inspectores de Defensa Civil u otros, algunos de los cuales se han dado cuenta que dado que los accidentes son casi siempre causados por error o factor humano estos, deben ser tratados adoptando un enfoque humanista y psicológico. Vemos por ello Jefes de Seguridad designados a dedo en quienes domina el enfoque reactivo y no el enfoque preventivo, Ingenieros de Seguridad Industrial con escasa formación y conocimientos de Psicología Industrial u Organizacional, Ingenieros de Minas que hablan de personalidad inadecuada y peligrosa, Geólogos que disertan acerca de Liderazgo y Actitudes, Ingenieros Industriales que exponen acerca del comportamiento peligroso del trabajador y que decir de los Administradores que evalúan y seleccionan personal basados en perfiles psicológicos que ellos subjetivamente elaboran o adaptan, sustituyendo y desplazando en el mercado laboral a los especialistas de la conducta, en complicidad con los reglamentos y normas técnicas legales vigentes. En este sentido, la Prevención de Riesgos, desarrollada y aplicada en América y Europa, deben servir de base para elaborar Sistemas de Gestión Integral, que unan el enfoque de la Ingeniería de la Calidad, Ingeniería de la Seguridad, la Salud Ocupacional, la protección medioambiental y el enfoque humanista de la Psicología de la Seguridad para la prevención de accidentes en las carreteras del país. Así, estos rubros debidamente integrados pueden aplicarse al mejoramiento de las operaciones de las empresas de transporte, en programas tales como el análisis e investigación de incidentes y accidentes, los programas de selección de conductores, aptitud, capacitación y desarrollo del capital humano, los programas de cambio organizacional, motivación, incentivo y reconocimiento, las inspecciones planeadas, los programas de medición del liderazgo y compromiso con la Prevención de Accidentes y la Seguridad, lo que redundara directamente en:
a. El anhelado Cambio Organizacional.
b. La creación o recreación de una optima Cultura de Prevención en todas las actividades de la empresa.
c. Una optima actitud preventiva de todas las áreas de la empresa, d. La conducción preventiva de los conductores y la reducción de velocidades peligrosas, e. La reducción de las perdidas por tiempo perdido, por paradas innecesarias, f. La reducción de las perdidas por derroche y/o gastos innecesarios, g. El mejoramiento de la imagen de seguridad de la empresa, h. El incremento de las ventas, i. Un mejor posicionamiento en el mercado. etc.

Factores Intervinientes en los Accidentes de Carretera

Para afrontar el desafío que nos plantea este tema y lograr una intervención exitosa basado en el modelo del factor humano en el campo de la seguridad en el transporte es menester identificar las conductas relacionadas a los accidentes, tanto seguras (estándar) e inseguras (subestandar), modificar el conjunto de contingencias naturales y establecidas que mantienen su ocurrencia y obtener medidas del desempeño a lo largo de todo el proceso. La clave del proceso de cambio organizacional se inicia con la identificación de los Factores de Riesgo intervinientes en los accidentes de carretera (Asunción, 2004b), estos son:
a. Factor humano Relacionado directamente con el Conductor:
1. Inaptitud Psicofísica ( Edad, Enfermedad, Deterioro Orgánico ) 2. La Fatiga del Piloto / Copiloto 3. Consumo de alcohol o ebriedad del conductor 4. Percepción Inadecuada de la Exposición a Riesgo, por :
• Alteraciones en la percepción ( Visual, Temporo-espacial, Visomotora, etc.).
• Subestimación de la Velocidad con la que circula • Subestimación de la Distancia y del Tiempo de llegada o de colisión.
• Cultura Preventiva subdesarrollada.
• Disminución de la atención al Velocímetro debido a la demanda del entorno • Velocidad inadecuada o exceso de velocidad.
• Paradigmas Arraigados (Creencias, supersticiones).
5. Conducción Ofensiva. Personalidad inadecuada para la conducción.
6. Adelantamientos peligrosos o imprudencia temeraria del conductor 7. Factores generadores de Conflicto Psicosocial (Conflictos interpersonales, con el copiloto, con el Administrador, con el cliente, con el jefe) 8. Distracciones o instantes de desatención al conducir. Pensar o perderse en sus ideas o pensamientos mientras se conduce.
9. Insatisfacción de Necesidades Básicas, de Pertenencia, de Logro, etc.
10. Impericia del conductor 11. Fumar o Uso del Celular al conducir 12. Motivación Inadecuada o la ausencia de esta 13. Estrés laboral. Demanda Física y / o Psicológica de la tarea.
14. Estándares inadecuados de trabajo 15. Quiebra o deudas impagables 16. La perdida de un Ser Querido 17. El Nacimiento de un hijo 18. Conflictos Conyugales o familiares 19. La infidelidad de la pareja 20. La infidelidad del conductor 21. La separación de la pareja 22. Los malos hábitos para descansar o dormir .
b. Factor humano Externo en la vía 1. Otros conductores con las mismas condiciones 2. Peatones imprudentes 3. Peatones Ebrios C. Factor humano relacionado con el mantenimiento de la unidad 1. Mecánico realiza mal trabajo y produce falla 2. Supervisión ineficiente post - mantenimiento D. Factor humano relacionado con la Administración y el trabajo 1. Liderazgo inadecuado 2. Desvaloración del Capital Humano 3. Programación Inadecuada / Favoritismo / “Coimisión”.
4. Falta de control y mejoramiento de Estándares de trabajo.
5. Paradas innecesarias en la ruta 6. Retrasos en la puntualidad del embarque 7. Retrasos en ruta por falla mecánica E. Factor humano relacionado con las condiciones del ambiente 1. Desatención de las condiciones de descanso de los conductores 2. Piedras abandonadas en la vía

La necesidad de un cambio organizacional

Los principios psicológicos establecen la regularidad de ciertas relaciones entre la conducta de las personas y eventos que ocurren en el ambiente físico y social. Cuando estos principios se aplican de manera apropiada, la organización se beneficia; cuando estos principios básicos se malentienden y aplican de manera errónea, los esfuerzos fracasan.
Es importante no confundir lo que es la Psicología de la Seguridad con las numerosas maneras de las que puede implantarse. Los principios pueden aplicarse en diversas formas, de acuerdo al contexto particular, y sin que podamos decir que "una es mejor que la otra", ya que cada empresa es única, debido a la amplia variación de las culturas organizacionales, es importante desarrollar un enfoque sistémico y sistemático y, a la vez, "hecho a la medida" para la implantación de un proceso de intervención. Una mayor acomodación de éste a las características de la organización propende un mayor involucramiento de los directivos y trabajadores. De manera opuesta, un programa no adecuado, restringe el sentido de pertenencia y la capacidad de asumir mejores actitudes por los trabajadores.
Muchas veces escuchamos decir que “para cambiar el desempeño de las personas en seguridad, primero debemos cambiar sus actitudes”. Este planteamiento supone que las actitudes guían la conducta, ya sea ésta segura o de riesgo. Las actividades favoritas para lograr el cambio de actitudes deseado son las acciones correctivas disciplinarias, las campañas motivacionales, las actividades de capacitación, la presentación de "testimonios" durante las actividades de capacitación, la comunicación estratégica al interior de la organización, etc.
Las actitudes son creencias internas de la persona respecto de cómo evalúa y asume un determinado tema o situación. Sin embargo, su conexión con la conducta no es automática. Más allá del hecho práctico que es difícil acceder a estos procesos internos y medirlos con precisión, la evidencia muestra que es posible tener actitudes positivas hacia la seguridad y, a la vez, realizar comportamientos de riesgo en el lugar de trabajo. En otras palabras, podemos ver las mejores actitudes hacia la seguridad y ello no garantiza que las personas ejecutarán los comportamientos preventivos requeridos durante el desempeño de sus labores.
Otro término favorito es cultura. Si acaso vemos que las personas realizan frecuentes conductas inseguras o preocupantes en el trabajo, sin que nadie parezca querer hacerlo de otro modo, decimos que” lo que se necesita es cambiar la "Cultura de la Organización" (Lugerio, 2004). En este contexto, se entiende como cultura a un conjunto de normas de comportamiento apoyadas por el grupo, que constituye la “personalidad de la empresa”. Estas normas reflejan creencias acerca de lo que es deseable en la organización y orientan el comportamiento de sus miembros.
Nuevamente, se plantea que para mejorar el desempeño en seguridad hay que primero cambiar la cultura. Este cambio puede darse mediante el establecimiento de la visión, misión, políticas de seguridad, el firme liderazgo y compromiso de los directivos y otras iniciativas similares que señalan y guían a los trabajadores cuales son las normas de comportamiento deseables. El problema no solo radica en que a las personas les disgusta que les digan en qué creer. Algunas de las normas de comportamiento que afectan negativamente la seguridad obedecen a contingencias del ambiente de trabajo, como son los incentivos que estimulan el logro de metas de operatividad o producción a expensas de la seguridad. Finalmente, el proceso de cambio de cultura toma largo tiempo, lo que conspira para lograr los efectos deseados sobre el mejoramiento del desempeño.

CONCLUSIONES

1) A pesar de la alta frecuencia de accidentes y de la importancia del tema tratado, el campo de acción de la Psicología de la Seguridad en las empresas no está siendo desarrollado porque erroneamente es tratado por ingenieros y profesionales diversos.
2) La normatividad vigente referente a la prevención de accidentes en el rubro transporte es insuficiente y la poca que hay esta enfocada bajo esquemas desactualizados.
3) No hay presencia ni opinión firme de las entidades profesionales y/o universitarias, respecto a la necesidad de establecer sistemas de prevención de riesgos de accidentes en las operaciones de las empresas de transporte interprovincial.
4) No se tiene plena conciencia de la necesidad de formar especialistas en Prevención de Riesgos a partir de los psicólogos organizacionales. Ello permitiría un trato más idóneo del tema para tratar el principal factor generador de accidentes: El Factor Humano.
5) La aplicación de un Sistema que integra programas preventivos y no reactivos aseguran el control de los riesgos inherentes a las operaciones peligrosas como lo es en el caso del transporte interprovincial de pasajeros por carretera, está demostrado en esta intervención. Los empresarios del Transporte Terrestre Interprovincial de pasajeros disponen de una herramienta efectiva para abordar el desafío de prevenir los accidentes en sus operaciones de ruta: La Psicología de la Seguridad aplicada a la Prevención de Riesgos. Los principios y técnicas derivadas de la Psicología científica permiten extender nuestra comprensión del rol desempeñado por los factores humanos en el tema de los accidentes; de allí el aporte del enfoque de la Psicología de la Seguridad, cuyos planteamientos aparecen como alternativas viables frente a experiencias guiadas por las "modas" de turno o por los dictados del sentido común. De hecho, en el campo de la prevención de accidentes, la utilización del sentido común puede que no sea la mejor fuente de respuestas a nuestras inquietudes, realiza una cuidadosa distinción entre el sentido común y el conocimiento científico, a la vez que argumenta a favor de principios y procedimientos derivados de la ciencia para abordar los aspectos humanos de la seguridad laboral.
6) Desde un punto de vista teórico el fenómeno de los accidentes es singularmente interesante y una comprensión adecuada de su comportamiento excede los problemas aplicados de la predicción y la reducción de costos. Con los accidentes el investigador se enfrenta a eventos aleatorios que son intrínsecamente no pronosticables y que únicamente en los grandes números mostrados por las perdidas adquieren pautas incomprensibles. Las herramientas conceptuales y metodológicas con las que se discute su asociación con otros eventos – cuya naturaleza es intrínsecamente opuesta a la impredictibilidad – resultan insuficientes y quizás esencialmente inoportunas.
7) El concepto de causalidad general que utilizamos en general en ciencia es trabajosamente aplicable a este campo. Una de las cuestiones más sorprendentes es que los accidentes sólo tienen causas a posteriori, es decir, cuando el accidente ya ha sucedido y es un hecho histórico inevitable. Porque no podemos creer que lo que ya ha sucedido pueda no tener causas. Pero, si algo tiene causas, éstas deberían precederlo, y por tanto, deberían poder identificarse de algún modo antes, si es que son causas. Sin embargo, antes de que suceda un accidente tan solo puede hablarse de factores de riesgo. Los factores de riesgo son generalmente colecciones heterogéneas descriptivas e interpretativas, ni exhaustivas ni disjuntas, definidas –frecuentemente de modo no operativo– en diversos planos de análisis, con relaciones mal conocidas entre sí y con el accidente y en ocasiones difíciles de identificar aisladamente.
8) Al focalizarnos sobre la conducta o el Factor humano podemos evitar las dificultades señaladas en los casos anteriores. Podemos partir de inmediato evidenciando los comportamientos de riesgo o no deseados. Estas conductas son observables, las podemos medir con cierta precisión y disponemos de técnicas probadamente efectivas para lograr su cambio. Los nuevos comportamientos adquiridos nos llevarán a mejores actitudes acerca de la seguridad y, en el tiempo, contribuirán a cambiar la cultura. En otras palabras, es partiendo por modificar los factores intervinientes o causas básicas de los errores humanos que podemos influir positivamente sobre las actitudes y la cultura de seguridad, y no al revés (Asunción 2004a).
Las aplicaciones de la psicología en el contexto del transporte son necesarias y urgentes principalmente por dos razones. Por un lado, la creciente conciencia social de que los accidentes no deben aceptarse como una consecuencia inevitable de la circulación por carretera. Por otro, las enormes pérdidas económicas (y de ventajas competitivas) que estos daños a la salud y a los bienes suponen para las empresas de transporte (Asunción, 2004b). Esos costos no se pueden, ni deben ignorar y sin duda se requiere comprender el tema siendo necesario invertir en sistemas, especialistas y recursos para minimizar costos, lo que justifica por sí, que la Psicología de la Seguridad sea una disciplina con un futuro profesional prometedor. Por cierto que las mismas razones, aproximadamente, pueden considerarse para desarrollarla en toda actividad laboral que realiza el hombre.
La Prevención de Accidentes es un ámbito de creciente importancia en el desarrollo de las operaciones de las empresas de transporte terrestre, no solo porque constituye una meta deseable por si misma al facilitar un trabajo saludable y sin consecuencias lesivas para los conductores, las familias afectadas, las empresas, las compañías aseguradores e indirectamente sobre todos los ciudadanos, si no porque además incide en las utilidades obtenidas. Por estas razones es necesario adoptar un enfoque diferente para esta temática, priorizar la atención en el Factor humano, dejar de lado posiciones y enfoques erróneos, desarrollando pronto programas de intervención psicológica que prevengan los accidentes en las carreteras.
Diversas experiencias apoyan los efectos beneficiosos sobre la seguridad que se obtienen mediante la aplicación de la ciencia psicológica. Los profesionales de la seguridad deben estudiar los principios y técnicas del proceso de aplicación de la Psicología de la Seguridad, con el fin de adquirir un conocimiento sistemático que les permita abordar de manera efectiva el rol del factor humano en la accidentalidad y así contribuir a mejorar los actuales niveles de desempeño de las empresas.
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