ADMINISTRACIÓN DEL TIEMPO: ENTRE LO URGENTE Y LO IMPORTANTE

Por clbustos. En 2007-07-22 03:08:01 -0700
El tiempo es la duración de las cosas sujetas a cambio. La magnitud física que permite dar parámetros al cambio, llevándonos a ordenar los sucesos en secuencias, estableciendo un pasado un presente y un futuro.
Para Kant, contrario al planteamiento de Newton, quien lo entendía como absoluto, el tiempo y el espacio, son independientes con respecto a las cosas que en él se localizan pero son fundamentales para la ocurrencia de cualquier experiencia humana. El tiempo, para Kant, es una representación necesaria que se encuentra en la base de todas nuestras intuiciones, no se puede tener percepción del tiempo, pero el tiempo se encuentra inmerso en todas las percepciones.
Albert Einstein, formula que, el tiempo, depende del sistema de referencia, está mas bien en la postura que ocupa el observador, pudiendo llegar a ser relativo.
El tiempo, personal, individual y único, es el periodo de ocurrencia de nuestras propias vidas, la sucesión, finita, de un lapso determinado, de ahí la importancia de estimarlo, valorarlo y, de seguro, administrarlo.
Para Kim Woo-Choong, Presidente de Daewoo Corporation, el tiempo es más preciado que el dinero, por que, el dinero se puede recuperar, pero el tiempo no. Pensamiento, que aunado al de José Ingenieros, quien validaba la importancia del tiempo, al incidir en que, en toda una vida, se pueden rehacer diez fortunas, pero con diez fortunas no se puede rehacer el tiempo, nos da pábulo para refrendar la necesidad, casi al nivel de la obligación, de administrar ajustadamente y con sensatez, nuestro terminable tiempo.
Gestionar el tiempo, surge de una exigencia interna, un esfuerzo, una estrategia, practica, costumbre o hábito, personal, es pues, definitivamente individual. El tiempo nos pertenece y a pesar de que todos tenemos la misma cantidad de tiempo al día, depende exclusivamente, del provecho que le podamos sacar.
El tiempo es una variable cargada de contradicciones, por mas que nos esforcemos no podemos ganar tiempo, la cualidad del tiempo es que sólo se puede perder, volverse pasado. Esto que, escribimos y que usted lee, ya es pasado. De ahí la importancia en la manera o forma cómo lo aprovechemos.
Conceptos como productividad, eficiencia, control, valores, métodos y la administración en general, están asociados a generar mayor trabajo en menor tiempo, a tratar de redituar una remuneración, basados en recoger, de los empleados y trabajadores, los mejores conocimientos o esfuerzos, durante el tiempo que permanece el trabajador en nuestra Organización.
Tanto los individuos como las organizaciones y las empresas, definen la utilización del tiempo, a partir de múltiples premisas o variables, entendiendo que, por la limitación intrínseca del propio tiempo, no se pueden ocupar todas las tareas.
Surge, entonces, el dilema de lo Urgente versus lo Importante. Se pone a prueba en la balanza de las necesidades estos dos parámetros. Brota la necesidad de imponerle una prioridad al que hacer, trabajo o a la labor.
Lo urgente, que está dado por las tareas cuya exigencia es inmediata, demandando una respuesta actual y vigente, a los desafíos que se presentan y lo importante, lo que da sentido a la existencia a largo plazo de la Organización. Lo importante, que constituye la Misión o la esencia o propia razón de ser de las Empresas. Aquello que les permite trascender en su realidad, proyectándose hacia el futuro, a partir de estructurar respuestas a los desafíos que genera el entorno.
Según el libro de Stephen Covey “Primero lo Primero”, la moderna administración del tiempo, se centra en hacer primero lo importante, tanto para nuestra vida como para nuestras organizaciones, en realizar aquellas actividades que le dan sentido al SER, que le ayudan a trascender. Covey las clasifica de la siguiente manera:
# Urgentes: las que hay que hacer ya, que son vitales en ese momento.
# Importantes: las que contribuyen a realizar la misión personal.
# No urgente: que se pueden dejar para después.
# No importante: que no están ligadas estrechamente con las metas planeadas en un principio.
Si asimilamos que el manejo del tiempo, es tan trascendente y fundamental, por que él sólo y si necesidad de ayuda va a consumir nuestras vidas, comprenderemos, la importancia que existe en la necesidad de buscar un equilibrio en nuestro sistema de prioridades. Entenderemos que la administración de nuestro tiempo dependerá de la antelación que le demos a estos dos conceptos, lo Urgente o lo Importante, conceptos que en esencia, van a constituir lo inmediato, efímero y pasajero, o de lo perdurable, imperecedero o perpetuo.