Autismo Infantil

Por clbustos. En 2007-07-28 21:05:05 -0700
Autor Desconocido Universidad Católica del Maule Facultad de Salud Escuela de Psicología

Introducción

La madre de Francisco consulta a su médico cuando su hijo tiene un año once meses. Este niño presenta aislamiento social (no interactúa con otros niños o adultos) presenta retardo en el lenguaje (solo emite vocalizaciones) tiene conductas estereotipadas (puede pasar un buen tiempo saltando sin demostrar cansancio), no existe apego afectivo con sus padres, no responde a las caricias, ni gestos de cariño que estos le demuestran. Es muy regodeón para alimentarse ya que solo come lo que le agrada ( por ejemplo pan con mantequilla). Aprendió a caminar de forma prematura dando sus primeros pasos ya a los nueve meses.
Todos estos síntomas son claramente encontrables en un niño con trastorno autista, lo que no quiere decir que sean los únicos síntomas que existen o que permiten determinar la ocurrencia de este.
Existe hoy en día una cantidad de literatura considerable respecto a este trastorno y como ha evolucionado en el transcurso del tiempo, además de algunos factores que influyen en la aparición de este.
Lo que se pretende con este texto es graficar una revisión bibliográfica de este trastorno. Se han revisado muchos textos influyentes en el tema con el fin de conformar un marco que permita aclarar qué es el autismo. Se presentan las definiciones y descripciones de los principales y más influyentes autores como por ejemplo Kanner, quién fue uno de los primeros en interesarse en el tema. También se presentan algunos antecedentes históricos de la enfermedad así como los diferentes nombres que ha recibido. De acuerdo con el DSM-IV se proponen los principales criterios diagnósticos que se ocupan para identificar a nivel mundial esta trastorno Se comentan descubrimientos sobre el sustrato neurológico principalmente los relacionas con el lóbulo frontal, sector el cerebro donde se piensa que se encuentran déficit que darían origen al autismo. De acuerdo con lo anterior se presentan también los principales tratamientos destacando los psicofármacos. Por otro lado se muestran trabajos en las áreas de educación educativos y conductuales. Específicamente se presenta una terapia llevada a cabo en una piscina con 4 niños autistas con los cuales se produjeron mejoras en la áreas sociales y motrices. Antiguamente se pensó que este síndrome era un tipo de esquizofrenia y con el fin de aclarar esta confusión se presentan las principales diferencias que hacen al autismo una enfermedad independiente de este otro trastorno. Conjuntamente se realiza un paralelo con otros trastornos y también con el desarrollo normal complementado esta idea de definir y diferenciar al autismo.
Finalmente se presenta un caso en particular de autismo en donde se describe la historia de un niño llamado Ken que se encuentra en un centro de rehabilitación, donde se evalúan sus progresos y se compara con criterios de normalidad.

Antecedentes Históricos:

La palabra autismo, como autista o autístico, ha llegado a ser bien conocida en el transcurso de los últimos años, a menudo como una alternativa a la psicosis. A principios de siglo se usó la palabra autismo para caracterizar uno de los síntomas básicos de la esquizofrenia. Así, aquel de quien se diagnosticaba un comportamiento autista, se suponía un individuo que se retiraba de una realidad externa y hacia una interna, hacia un mundo imaginario (Bautista, 1998) A comienzos de la década del 40, en 1943 el psiquiatra austriaco Leo Kanner, a partir de la observación sistemática de once niños en la Clínica Psiquiátrica Infantil John Hopkins., estableció la primera descripción del síndrome que él mismo designó con el nombre de autismo infantil precoz, Kanner usó este término porque los niños pasaban por una etapa en que estaban muy concentrados en sí mismos, y no mostraban interés hacia otras personas. El informe inicial ponía el énfasis en esa incapacidad para desarrollar interacciones con otras personas, aislamiento afectivo, insistencia en las actividades habituales (con demanda más o menos compulsiva de la invariabilidad del entorno) y la presencia de algunas habilidades específicas que podían resultar paradójicas en niños con limitaciones. (Ornitz, 1982) Por este mismo tiempo Hans Asperger, en la clínica Pediátrica Universitaria de Viena, preparaba su tesis doctoral sobre el mismo fenómeno, utilizando también el término "autismo".
En la década siguiente, el doctor Manhler describió algunos casos de “psicosis simbiotica” que, inicialmente, parecían ser de niños con comportamiento opuesto al del niño autista; en vez de apartarse del adulto y distanciarse, se aferraban a éste, formando parte, por decir de su cuerpo. Sin embargo, si se estudian casos similares a los de la psicosis simbiótica descritos por Manhler, se comprueba que estos mismos niños, en otras oportunidades, se muestran apartados y distantes, tal como un niño autista, y que en realidad, se enfrenta el mismo problema. Por un lado, el niño que llamamos autista parece no apreciar la existencia de la otra persona, manteniéndose completamente separado, y, por otro, el niño que llamamos simbiótico también niega una existencia separada de la otra persona al formar parte del cuerpo de ella.
También destaca en la década de los 50, Lauretta Bender del Hospital de Nueva York, quien publicó artículos sobre más de 100 niños que ella trató y que decía, padecían de “esquizofrenia de niñez”. Se destaca esta idea, pues antes de estas publicaciones se negaba la posibilidad de que un niño desarrollara este tipo de patología (Ornitz, 1982).
Teniendo en cuenta lo expresado acerca de “autismo infantil precoz”, “psicosis simbiótica” o “psicosis infantil”, entre otros, se puede decir que se dio un gran salto al separar los términos “autismo infantil” y Esquizofrenia de niñez. Esto fue impulsado por Rutter, quien consideró pertinente separar ambas condiciones, y por Colvin, que concluyó, después de una investigación, que existe un grupo de casos de psicosis de niñez que se manifiesta en edad preescolar y otro grupo de casos en que niños cuyo desarrollo es relativamente normal hasta los 6 ó 7 años, momento en el cual se empieza a manifestar psicosis A partir de ahí aparecieron abundantes descripciones, junto a discusiones para delimitar cuáles serían los rasgos definitorios del trastorno autista.
Además Rutter (1966) y Rutter y Lockyer (1967), mediante un programa de investigación, establecieron tres grandes áreas de afectación, que, a grandes rasgos, se han ido repitiendo en diversas publicaciones psicopatológicas y que prácticamente son las que, al cabo de los años, recoge en sus criterios el DSM-IV:

Origen:

En vista de la poca información que existe en cuanto al origen del autismo las discusiones sobre las diversas teorías posibles acerca de su génesis adolecen de claridad (Tinberger y Tinberger, 1987). Por esto es conveniente dibujar los diferentes aspectos en juego. Al intentar hacer un mapa de las posibles explicaciones, el procedimiento más ventajoso es pensar en términos de alternativas. Aunque no siempre esté claro en las publicaciones sobre autismo, suelen tener en cuenta tres conjuntos de éstas (cada una con dos alternativas). La dificultad radica en el establecimiento de limites para diferencia cada punto. Los tres grupos de alternativas son los siguientes (Tinberger y Tinberger, 1987):
# La cuestión “naturaleza-crianza”. En qué medida el autismo se debe a un defecto genético o “innato”.
# La cuestión de causa “organica-funcional”. Una dificulta reside en que un defecto orgánico puede ser tanto genético como adquirido, pero también hay problemas a la hora de conceptualizar el término orgánico, que en este caso esta dirigido a algo estructural. El supuesto más evidente en su uso es que se trata de una lesión más bien permanente, de naturaleza irreparable antes que de una disfunción pasajera.
# La última cuestión se refiere a la discusión entre “periférico-central”, que atribuye al autismo a una percepción sensorial deficiente (periférico) o bien a defectos en el ámbito de la cognición (central).
Ahora visualizaremos algunas posturas que han venido a dar explicación al origen del autismo:

Familiar

Descartada quedó la vieja mitología de que el autismo es de origen familiar, es decir que los padres de autistas se les acusaba de todo, esto es, por ejemplo, ser psicóticos, o de que la madre rechazaba inconscientemente a su hijo, o madres excesivamente represivas, etc., todo ello sin fundamento alguno Actualmente, existen múltiples evidencias de la importancia de los factores genético-biológicos en la patogenia del trastorno autista. Los hallazgo pueden agruparse en:

Herencia y genética

Las pruebas de apoyo a esta concepción no la respaldan lo suficientemente como para decir que el autismo se deba a anormalidades cromosómicas, sin embargo la investigación defiende en parte esta postura pues establece que la prevalencia del autismo en hermanos es del 5%. Además estudios en gemelos apoyan esta hipótesis, comprobándose un riesgo incrementado en gemelos monocigóticos (Tinberger y Tinberger, 1987).
Otros miembros de la familia pueden padecer trastornos cognitivos o del lenguaje los cuales se podrían correlacionar con el autismo.

Neurobiológicos

Los niños autistas presentan mayor incidencia de anomalías físicas, persistencia de reflejos primitivos y signos neurológicos blandos como hipotonía y falta de coordinación motriz. El trastorno autista se asocia frecuentemente a diversas enfermedades médicas como rubéola congénita, esclerosis tuberosa, fenilcetonuria y cromosoma X frágil. Aparecen crisis epilépticas en un alto porcentaje de los pacientes (Guzmán, 1995)

Neuroanatómicos y neuroquímicos

Un tercio de los niños autistas tienen niveles incrementados de serotonina plasmática, aunque estos hallazgos no son específicos. En el 40% de los casos se ha demostrado la existencia de autoanticuerpos para los receptores A1 de la serotonina y estos niños padecen con más frecuencia enfermedades autoinmunes. Otro hallazgos incluyen disminución de las células de Purkinje cerebelosas en estudios neuroanatómicos y alteraciones estructurales del lóbulo temporal (Guzmán, 1995. Ribiere).

Patología perinatal

Se ha comprobado una mayor incidencia de complicaciones en el embarazo y parto de niños autistas como incompatibilidad de Rh madre-hijo, toxemia gravídica, hemorragia vaginal, meconio en el líquido amniótico, infecciones virales en el primer trimestre del embarazo y toma de medicamentos, así como parto distócico. En el periodo neonatal aumenta la incidencia de distress respiratorio (enfermedad pulmonar aguda del recién nacido que se caracteriza por falta de aire en los alvéolos, pulmones no elásticos y frecuencia respiratoria superior a 60, aleteo nasal, retracción intercostal y edema periférico. A parece sobre todo en niños prematuros e hijos de diabéticos) y anemia neonatal. De todos ellos, los factores prenatales parecen ser los más significativos

Sustrato neurológico

Las más recientes investigaciones realizadas en los EE.UU. y en Europa señalan al lóbulo frontal del cerebro como elemento muy importante en los casos de autismo (guzmán, 1995). Ángel Reviere explica que luego de 1992 se forma una línea de investigación que vincula lo psicológico con lo biológico y es ésta línea la que investiga las vinculaciones del lóbulo frontal con éste trastorno. Se sabe que el lóbulo frontal es la zona del cerebro que tiene más desarrollo en el hombre en comparación con otros primates. Se ha encontrado que el funcionamiento de este lóbulo frontal de las personas con autismo está muy alterado, es muy deficitario. Esto empieza a hacer que encajen algunos datos que se tienen del autismo. Por ejemplo se sabe que este trastorno tiene un periodo crítico de desarrollo que es alrededor de los 18 meses. Es luego de este periodo que los síntomas del autismo comienzan a evidenciase con mayor fuerza y pueden ser claramente percibidos por sus padres. Este periodo coincide precisamente con el periodo crítico del desarrollo de las capacidades y del funcionamiento del lóbulo frontal. Además se ha encontrado que tareas que implican la intervención del lóbulo frontal no pueden ser realizadas por los niños autistas.
Según Riviere, el lóbulo frontal tiene un papel muy importante en la organización fundamental, en la planificación de la acción y en como dar sentido al mundo. Además considera que este tiene conexiones con el sistema límbico quien es el encargado de las emociones y del plano afectivo de las personas. Todas estas conexiones involucran la participación del neurotransmisor, dopamina. Se han encontrado indicios de que éstas conexiones entre el lóbulo frontal y el sistema límbico funcionan mal en las personas autistas, lo que produce dificultad para dar sentido a su propia actividad y también para dar sentido a la actividad ajena. A pesar de estos avances Riviere dice “estamos empezando a atar cabos sueltos, pero todavía el autismo sigue siendo un puzzle y rompecabezas tremendo que plantea muchísimas incógnitas”. (Guzmán, 1995)

Factores ambientales

El ambiente inicial en un importante precursor el autismo, pues los agentes responsables del arranque de esta patología deben encontrarse, en gran medida en el entorno. se han descrito varios factores ambientales que incrementan el riesgo de autismo. Uno de ellos es la exposición a la rubéola o la ingesta de algunas sustancias durante el embarazo, como el alcohol. También las personas que padecen de fenilquetonuria o tubero-esclerosis (ambas enfermedades genéticas) es frecuente que presenten síntomas de autismo (Tinberger y Tinberger, 1987).

Definiciones de Autismo

Es un tanto complejo el hecho de conseguir una definición exacta acerca de que es el trastorno autista ya que los diversos teóricos discrepan de hasta el día de hoy acerca de que produce este trastorno, sin embargo trataremos a través de esta revisión tomar diferentes perspectivas, y tratar a través de esta el conseguir una definición mas bien consensuada respecto del autismo:
  • Trastorno psicopatologico de la dimensión de la cercanía-evitación del yo, que se caracteriza por una severa incapacidad de integrar el polo de acercamiento y compromiso afectivo, tendiendo el paciente a un grave aislamiento. Vive el mundo como algo extraño y amenazante del cual es mejor retirarse, evitando al máximo la superficie de contacto.(Capponi, R, 1987)
  • La sociedad americana para niños autistas (1986) define el síndrome de autismo como un “trastorno de desarrollo que incapacita severamente durante toda la vida y que aparece característicamente durante los primeros tres años de vida” (Rev. Chilena de Psicología, Vol. 13)
  • El autismo es el resultado de un déficit cognitivo básico, de la naturaleza del cual no es clara, sin embargo lo que provocaría que los niños autistas a tener, al parecer, dificultades para extraer significados de situaciones y sucesos, especialmente las de tipo social, y en representar esta información de una manera útil para referencias en el futuro (Lewis, V, 1991)
  • Kanner define por primera vez, en 1943 a este cuadro como “ trastorno autista innato de contacto afectivo” , además sitúa la sintomatología autista, entendiéndola como alteración del contacto socio afectivo, pero debido a que no se trata de un trastorno Sicótico es mas conveniente etiquetar este síndrome como “ trastorno generalizado del desarrollo” (Introducción a la psicopatología y la psiquiatría, 2002)

Descripción del Trastorno:

Este trastorno es descrito por primera vez por Leo Kanner al señalar los historiales casuísticos de 11 jóvenes, y planteo que las seis características principales de este trastorno son: a) retraimiento profundo y falta de contacto con otras personas; b) necesidad intensa de preservación del status quo. c) relaciones capaces con objetos, por oposición a d) la incapacidad para tener tratos con las personas e) una expresión pensativa e inteligente a pesar del nivel extremadamente bajo de funcionamiento intelectual y f) trastornos graves del funcionamiento en lo que se refiere al lenguaje. (Trastornos de la conducta del niño; 1981) Otras características que podemos encontrar en este síndrome son la presencia de un desarrollo marcadamente anormal o deficiente de la interacción y comunicaciones sociales y un repertorio sumamente restringido de actividades e intereses, pero que varían de acuerdo a la edad y al nivel del desarrollo, las deficiencias en la interacción son importantes y duraderas, además se pueden ver notablemente afectados los comportamientos no verbales múltiples como por ejemplo el contacto ocular, expresión facial etc.
Otra de las características es que puede existir una incapacidad para relacionarse con los coetáneos, de acuerdo a su nivel de desarrollo, ya que los sujetos de menor edad pueden no tener interés en establecer relaciones de amistad con otros, y los de mas edad, pueden estar interesados en este tipo de relaciones amistosas pero carecen de comprensión de las convenciones sociales y de la interacción social; además puede faltar la búsqueda espontánea de disfrutes, intereses y objetivos compartidos y una falta de reciprocidad social o emocional.
Además podemos encontrar que en este trastorno el sujeto tiene afectada la conciencia acerca de los otros, ya que pueden prescindir de los otros niños y carecer de todo concepto acerca de los demás, podemos encontrar en este tipo de trastorno una alteración de la comunicación, ya sea verbal o no verbal e incluso ausencia total del lenguaje.
También se puede observar la ausencia de juego espontáneo y variado o de juego imitativo social característico de esta etapa, en cuanto al aspecto del habla, el volumen la entonación, la velocidad, ritmo, etc. Pueden ser anormales; por lo que se refiere a las estructuras gramaticales suelen ser inmadura, estereotipada y repetitiva; la comprensión del lenguaje esta muy retrasada y el juego imitativo prácticamente ausente.
Además los individuos con este tipo de síndrome generalmente estereotipado ya que a menudo se nota interés por rutinas o rituales no funcionales o una insistencia irracional en seguir determinadas rutinas, también podemos encontrar anomalías posturales.

Síntomas del Trastorno:

En lo que se refiere a este punto podemos encontrar una serie de síntomas que caracterizarían a este síndrome expuesto por primera vez por Kanner y que los pasaremos a describir a continuación:
  • De comportamiento: hiperactividad, campo de atención reducido, impulsividad, agresividad, comportamientos autolesivos, pataletas.-
  • Además podemos observar respuestas extravagantes a estímulos sensoriales, pueden producirse irregularidades en la ingestión alimentaría o en el sueño.
  • Podemos encontrar alteraciones en el humor o la afectividad.
  • Cabe destacar la ausencia de miedo a estímulos reales y respuestas de miedo excesivo en respuestas a objetos no dañinos.
  • En la adolescencia y la adultez los individuos suelen deprimirse al tomar conciencia de su situación.
Otros síntomas que son expresados en el manual de introducción a la sicopatología y psiquiatría son:
  • Que estos niños no suelen establecer vínculos socioafectivos significativos. No existe un contacto ocular o es huidizo y hay un evidente desinterés por la voz humana y ocurre lo mismo con la sonrisa y la gesticulación, además carece de empata.
  • En lo que se refiere al aspecto del lenguaje podemos encontrar variados síntomas que se desarrollaran de acuerdo al grado de autismo que presente la persona y son los siguientes según el texto de sicopatología del lenguaje: Mutismo; emisión de oraciones completas en situaciones de emergencia; empleo de la negación simple como protección mágica; literalidad; inaccesibilidad; ecolalia inmediata; ecolalia demorada; inversión y evitación pronominal; lenguaje metafórico; dificultades de comprensión; escasez de vocabulario; empleo de neologismos; dificultades articulatorias; escasez de preguntas e informaciones con valor informativo; falta de intención comunicativa; dificultades para utilizar y comprender gestos; frecuencia de imperativos; alteración de tono, ritmo e inflexión; limitación del “output verbal”; falta de la correspondencia entre la prosodia y el sentido; interés por el sonido sin captar el sentido; falta de coordinación entre los gestos y las emisiones verbales .

Dimensiones del Trastorno:

Para entender el trastorno autista es necesario entender por una parte bajo que ámbitos del desarrollo personal afecta este síndrome, los que describiremos a continuación:

Desarrollo motor

El niño autista consigue los logros motrices principales casi a la misma edad que el niño normal, aunque puede existir un ligero retraso. Sin embargo, determinados aspectos de la conducta motriz son anormales; Por ejemplo, los niños autistas tienen una manera característica de permanecer de pie. Parece que estos niños prestan poco o ninguna atención a la estimulación externa, pareciendo preferir la estimulación repetitiva que ellos mismos se proporciona.

Desarrollo perceptivo

¿Cómo responden los niños autistas a los estímulos sensoriales? La reacción del niño autista a su experiencia sensorial es frecuentemente extraña. A veces, actúa como si no experimenta los ruidos, pudiera ver, percibir olores y sentir el contacto de otras personas o cosas que le tocan. Puede no reaccionar ante ruidos fuertes. Puede mostrar falta de reconocimiento de una persona a la que conoce bien. Puede mostrarse indiferente al dolor o al frío. En otros momentos mostrará que sus sentidos funcionan.

Desarrollo cognitivo

¿Cuál es la inteligencia de estos niños autistas? A pesar de la primera afirmación de Kanner de que el potencial cognitivo de estos niños es normal, se sabe en la actualidad que la mayoría de los niños autistas presentan un retardo intelectual, pero puede ser que los niños autistas durante los primeros años este mas bien retrasado en el aspecto cognitivo, y no tanto que sea diferente de los niños normales.
¿ como es el recuerdo de los niños autistas? Kanner observo que los niños autistas realizaban muy bien tareas de recuerdo, lo que ha llevado que estos niños eran potencialmente inteligentes, aunque ya este punto de vista no es sostenido en la actualidad, sin embargo podemos mencionar que estos niños pueden llegar a recordar pasajes enteros de conversaciones que han oído, o recitar canciones infantiles, sin embargo las cosas que recuerdan no parecen tener mayor importancia.

Desarrollo de la comunicación

La falta de cualquier intención de comunicarse de manera válida con otras personas fue una de las características del autismo que Kanner identificó. Aproximadamente la mitad de todos los niños autistas nunca adquieren ningún tipo habla funcional.
Un aspecto fundamental del autismo es la existencia de un déficit cognitivo básico asociado a dificultades concretas en el área del lenguaje y en habilidades relacionadas con el lenguaje; Para algunos niños autistas, la repetición de palabras o expresiones oídas es todo lo que saben decir, pero otros niños avanzan y hablan espontáneamente Cuando hablan espontáneamente, colocan de vez en cuando las palabras en la frase en orden incorrecto.

Criterios del trastorno:

Estas dimensiones las podemos encontrar en algunos estudios realizados por Wing y Gould, que los definieron como los siguientes:
; I.trastornos cualitativos de la relación social: aislamiento completo; no apego a personas especificas; incapacidad de relación pero vinculo con los adultos, no con iguales; alguna motivación por relación con iguales, pero con dificultad para establecerla por falta de empatia.
; II. trastornos de las funciones comunicativa: ausencia de comunicación, actividades de pedir mediante el uso instrumental de las personas, signos de pedir, solo hay comunicación para cambiar el mundo físico, suele haber escasez de declaraciones internas y comunicación poco reciproca y empática.
; III. trastornos del lenguaje: mutismo total o funcional, lenguaje compuesto de palabras sueltas, tienen un lenguaje discursivo, una capacidad de conversar con limitaciones.
;IV.trastorno y limitaciones de la imaginación: ausencia completa de juego simbólico o de cualquier inicio de actividad imaginativa. Juegos funcionales elementales, ficciones extrañas, generalmente poco imaginativas, ficciones completas, utilizadas como recursos para aislarse.
; V. trastorno de la flexibilidad: estereotipias motoras simples, rituales simples (resistencias a cambios nimios) rituales complejos (apego extraño a ciertos objetos), contenidos limitados y obsesivos del pensamiento.
; VI. trastornos del sentido de la actividad: predominio de conductas sin propósito, actividades funcionales muy breves y dirigidas desde fuera, conductas autómatas y prolongadas de ciclo largo cuyo sentido no se comprende bien.

Evolución del Trastorno (Paredes, 1995):

Embarazo

Generalmente el embarazo de una madre de un niño autista no difiere del embarazo de una madre de un niño normal. En algunos casos se encuentran sangramientos y nacimientos prematuros, pero estos rasgos no son consistentes y tampoco exclusivos de este trastorno.

Infancia

Es frecuente algunos padres de niños autistas no detecten problemas durante los primeros 2 años de vida ya que él bebe parece normal en todos sus sentidos. Estos padres recuerdan a su hijo como atractivo y con conductas responsivas felices. Pero también ocurre que otros padres se dan cuenta desde el nacimiento de que su hijo es diferente, y frecuentemente esta diferencia es la falta de respuesta social. En un niño normal la sonrisa se encuentra perfectamente constituida como conducta social, en cambio la sonrisa de un niño autista ocurre como respuesta a lo que ve, a lo que escucha y a otros estímulos, pero no en respuesta a los cuidados que recibe del adulto ni siquiera cuando es su madre. El niño autista a esta edad rara ves mira a su madre, no reacciona con llanto cuando ésta se aleja ni ríe cuando se acerca.
Frecuentemente las madres señalan que sus hijos eran muy buenos porque siempre jugaban solos y no hacían desorden. Sucede que estos juegos son poco creativos y generalmente con los mismo juguetes y de forma repetitiva.
En cuanto a la vocalización los niños sanos generalmente pueden a los tres meses articular sonidos que a los ocho y diez meses ya se organizan en palabras. A esta edad se comunican con los padres y dan señales de que entiende muchas más cosas de las que puede expresar con su vocabulario. El niño autista no da señales de este desarrollo social, no muestra un lenguaje apropiado ni trata de comunicarse. El pequeño parece incapaz de entender o de responder al lenguaje aunque puede pronuncia una o dos palabras haciéndolo de manera repetitiva.
Algo diferente sucede con el desarrollo motor a esta edad ya que parece no haber un marcado retardo. Pero si se evidencia un retrazo en el logro de las habilidades de sentare y de caminar ya que el niño normal aprende a sentarse entre los 7 y 8 meses mientras que el autista lo logra después de los 9 meses. Para el aprendizaje del caminar el niño normal no logra cerca del primer año de edad, mientras que el autista lo hace luego de los 14 meses. De debe aclara que algunos autistas tienen un normal desarrollo de estas habilidades e incluso pueden anticiparse a las edades normales.

Niñez temprana (2 a 3 años)

Luego del segundo o tercer año de vida, las dificultades se hacen mayores y se suman nuevos problemas. Los niños autistas parecen no darse cuenta de las personas que están dentro de su ambiente, su juego es solitario, repetitivo, estereotipado y sin creatividad. El juguete se usa de forma idiosincrásica, sin relación con su verdadera función. Generalmente, si este juego es interrumpido el niño responderá con berrinches.
En cuanto a los movimientos corporales, se encuentra que estos son repetitivos como mecerse o golpearse la cabeza contra algo al igual que en la etapa anterior, pero ahora resultan más significativos y llama la atención su aparente carencia de dolor. Estos niños pueden fascinarse con objetos que dan vueltas y los imitan. El niño puede excitarse (reír llorar) sin mayor provocación. Los padres reportan que es muy raro que sus hijos lloren derramando lágrimas.
El control de esfínter es muy resistido al adiestramiento. Aparte se ser más retrasado que para un niño normal (después de los 3 años) estos niño de todas formas evacuan sobre sus ropas después de su supuesto aprendizaje.
En algunos niños autista se encuentra que llevan una dieta muy desordenada. Puede suceder que algunos días no ingieran alimento alguno, pero otros días ingieren porciones dobles o triples de comida. También puede suceder que durante el almuerzo y cena no comen nadan ya que lo han hecho en exceso en el desayuno.
Estos niños tienen problemas de lenguaje. Es posible que el habla se encuentre presente, pero no es empleada como forma de comunicación. Presenta confusión en cuanto al uso de los pronombres, por ejemplo cuando se les pregunta “¿quieres un vaso de agua?”, éste responde “tú quieres agua” . El niño autista tampoco presenta mímica, no gesticula, ni presenta entonaciones de voz cuando habla. Pero si es muy probable que grite intensamente cuando quiera algo, pero se detenga con brusquedad lo que deja a sus padres totalmente confundidos.

Niñez tardía y edad escolar

Luego de los tres o cuatro años de edad los problemas o desviaciones que se han revisado en cada una de las áreas del desarrollo se hacen completamente evidentes. Las conductas rituales y estereotipadas se hacen presentes en el acto de vestirse y desvestirse. Al niño autista le gusta tener todos los objetos en el mismo lugar, ante el menor cambio de este ambiente rutinario y cotidiano, cae en berrinches o en periodos de angustia extrema. Cabe destacar que los niños tienen una inusual memoria y recuerdan perfectamente el orden de las cosas. Algo parecido sucede cuando a estos niños se les lleva a dar paseos, éstos prefieren caminar siempre por las mismas calles y no gustan de nuevos itinerarios.
En esta edad la fascinación por el juego estereotipado y repetitivo continúa siendo una de las mayores preocupaciones. Generalmente desarrollan lazos afectivos con determinados juguetes u otros objetos aunque no se usan para su función, por ejemplo puede suceder que un niño lleve consigo un lápiz labial de su madre (cualquier objeto) a todas partes y lo único que hace con el es pasárselo de una a otra mano continuamente.
También la comunicación continúa siendo un grave problema. A medida que los niños crecen esta puede encontrarse ausente en cuanto a la comprensión y a la capacidad para desarrollar lenguaje expresivo. Pero frecuentemente se observa un cierto desarrollo auque se mantiene perturbado. Este aparece en forma repetitiva como por ejemplo repetir monólogos largos continuamente. Este lenguaje no puede emplearse con sentido de comunicación. Generalmente repiten largas freses que extraen de distintas fuentes como de sus padres, de otras personas o de la televisión. La repetición es completamente fiel y no cambian ninguna palabra como generalmente lo hacen los niños normales lo que indica que no comprenden lo que están diciendo. En cuanto al tono emocional en la repetición, este es el mismo que ocupa en toda su habla y no imita el tono que produjo el emisor, lo que demuestra la ausencia de expresividad. Algunos niños tienen un repertorio verbal para comunicarse muy limitado, se evidencian distorsiones en forma de reversión de pronombres (como en la etapa anterior) , repetición de preguntas o de sus propias vocalizaciones.
Una de las preocupaciones mayores de los padres de niños autistas mayores, son lo berrinches y los ataques agresivos que presentan, que son a menudo violentos y se presentan sin provocación alguna. Lo grave es que a esta edad e niño tiene mayores oportunidades y capacidades de herir a otras personas o a sí mismo. A los cuatros años los golpes que los niños se dan en la cabeza son de mayor intensidad y pueden auto dañarse peligrosamente.
Aunque ya se dijo antes, es importante recalcar que algunos niños autistas presentan una notable memoria, como para el caso de datos insignificantes. También pueden memorizar poesías, y como ya se dejo tienen mucha capacidad para recordar datos espaciales. Algunos niños tienen grandes habilidades para armar rompecabezas. También algunos niños desarrollan capacidades musicales, así como también pueden destacar en otro tipo de habilidades artísticas. (vallejo 1998)

Tratamiento del Trastorno:

En el tratamiento de este trastorno deben interactuar distintos elementos que provoquen resultados a largo plazo, es decir a través de un proceso, además se debe tener en cuenta que no existe un tratamiento estándar universalmente aceptado para el autismo; de hecho, cada método tiene sus detractores. Los principales tratamientos y terapias son:
  • Accion educativa: consiste en la es posible desarrollar un programa de educación individualizada que apunte a los problemas específicos del niño. Esto incluye una terapia del lenguaje.
Los tratamientos apuntan a enseñarles a modificar conductas a través de la educación y del juego simbólico. (Tinberger, 1987). Con una educación apropiada, algunos síntomas autísticos pueden ser reducidos, proporcionándole así una mayor calidad de vida (Bautista Ballejo, 1998)
  • Tratamientos neurosensoriales: consistentes en una integración sensorial , sobre estimulación y aplicación de patrones, enseñanza auditiva, comunicación facilitada, terapias integradas en entorno familiar
  • Tratamientos conductuales: pretenden enseñar habilidades por medio de reforzadores y estímulos aversivos. El tratamiento conductual reduce los comportamientos no deseados, promueve el lenguaje y la interacción social, y además aumenta habilidades que fomentan la independencia.
  • Tratamientos con psicofármacos: el uso de medicamentos esta restringida sólo para controlar algunas conductas agresivas (Ojea Rúa, 2004), es más, podríamos además llegar a la idea de que el uso de drogas debería evitarse en la medida de lo posible, o al menos utilizarse sólo en casos de emergencia y para superar rachas excepcionalmente malas. Los medicamentos más utilizados están dentro de las categorías de Antipsicóticos Antidepresivos, Estimulantes Antiepilépticos y Ansiolíticos.
  • Apoyo Familiar: La familia tiene un importante papel en la estimulación del niño autista,
Es decir la partipación de las personas más próximas en su desarrollo, aunque el rol más fundamental lo tiene la madre pues ella puede crear un puente entre el niño y el entorno más distal. (método del “abrazo” de Welch)
  • Otros procedimientos: las alternativas para el tratamiento del autismo son, como ya dijimos, un asunto que enfrenta muchas posiciones, tales como métodos nutricionales o químicos, que intentan atacar el problema desde el punto de vista biológico. Hay otros que fomentan el desarrollo cognitivo, como el implementado por Vilches Alvares (1993) que habla de una de la modificación del procesamiento cognitivo de la información, a través de estimulación de las diferentes funciones cognitivas.
En la universidad Católica del Maule se realizó una terapia con niños autista en una piscina temperada durante tres meses dos veces por semana(Paredes, 1995). En este trabajo se utilizaron 4 niños autistas de 9, 10, 11, 14 años de la ciudad de Talca. Los principales aspectos evaluados fueron: comunicación y afectividad con su grupo familiar, interacción social en actividades grupales, motivación en actividades terapéuticas, hiperactividad, etapas de sueño, etc. Las evaluaciones se lograron con entrevistas con los padres antes y después de la terapia y también con la aplicación de test que miden la conducta autista que fueron hechos por ellos mismos Las actividades que se realizaron con los niños (siempre al lado de los profesores encargados) comenzaron con ejercicios de familiarización con el agua. Primero mojándolos hasta después meterlos enteramente en la piscina.. Avanzando con la terapia, se les incitó a caminar solos en la piscina para luego sumergirse, con lo que aprenden a contener la respiración. Posteriormente se realizaron actividades de sociabilización; caminar de la mano, avanzar en trencitos, realizar rondas, jugar a guerras de agua en grupo. También se trabajo en el área psicomotriz jugando con cuerdas y pasando por entre medio de aros. La última área que se trabajó fue la de relajación con el objetivo de reducir los niveles de tensión neuromuscular y cardiorrespiratoria propias del síndrome.
De esta terapia se concluye que el agua como medio terapéutico y sociabilizador influye positivamente en los niños autistas al potenciar la convivencia social e interacción con semejantes y profesores. Los niños experimentaron una mayor apertura comunicacional con sus compañeros de trabajo, familiares y personas ajenas a su diario vivir. Más concretamente algunos de los avances fueron el préstamo de juguetes, pequeñas conversaciones demostrando con mayor facilidad lo que querían decir y uno de los logros más importantes de la terapia fue la manifestación delas palabras: tío, si y no, por parte de un niño que no tenía lenguaje anteriormente. También se logró una mayor independencia de los medicamentos que tomaban los niños ya que una ves terminado el proceso estos se mostraron más tranquilos, menos agresivos, los padres expresaban que ellos dormían tranquilos y sin sobresaltos. También se concluye que el gasto de energía que tenían los niños durante las sesiones llevó a que éstos redujeran su hiperactividad y por lo tanto, a sentirse más relajados. En el aspecto psicomotriz se logró el aprendizaje de técnicas de nado por lo que pudieron desplazarse libremente por toda la piscina. El texto finaliza invitando a padres de niños autistas a promover este tipo de actividades en sus hijos con el fin de mejorar sus conductas desadaptativas.
Prevalencía : Según el DSM-IV(2003) la tasa media del trastorno autista en los estudios epidemiológicos es de 5 casos por cada 10.000 individuos con una oscilación de los valores entre los 2 y 20 casos por cada 10.000 individuos. Se debe aclarar que no queda claro si las tasas más elevadas reflejan deferencia en metodología o un aumento de la frecuencia del trastorno.
Un estudio de 21.610 niños japoneses seguidos desde el nacimiento hasta los 3 años de edad, encontró cifras de 1,3 niños con trastornos autistas por cada 1.000 niños. Un cuestionario a 20.800 en Nueva Escocia encontró prevalecía de 1 por cada mil niños. En EE.UU. nuevos estudios consideran que la población de niños autistas es de 5,8 y 11,5 por cada 10.000 niños normales (Montenegro, 2000) La versión n° 236 de la revista “padres y maestros” publica que el 75 % de los niños con el trastorno autistas tienen un CI de entre 40 50 puntos y explica que son muy pocos los que tienen un CI normal. (Vilches Alvarez, 1993)

Criterios DSM-IV para el diagnóstico del Trastorno autista (DSM-IV, 2003):

A. Un total de 6 o más ítems de (1), (2) y (3), con por lo menos dos de (1), y uno de (2) y de (3):
(1) Alteración cualitativas de la interacción social, manifestada al menos por dos de las siguientes carcterísticas:
(a) Importante alteración del uso de múltiples comportamientos no verebales. Como son contacto ocular, expresión facial, posturas corporales y gestos reguladores de la interacción social.
(b) Incapacidad para desarrollar relaciones con compañeros adecuadas al nivel de desarrollo.
(c) Ausencia de la tendencia espontánea para compartir con otras personas disfrutes, intereses y objetivos (ejemplo: no mostrar, traer o señalar objetos de interés).
(d) Falta de reciprocidad social y emocional.
(2) alteración cualitativa de la comunicación manifestada al menos por dos de las siguientes características:
(a) retraso o ausencia total del desarrollo del lenguaje oral (no acompañado de intentos para compensarlo mediante modos alternativos de comunicación, teles como gestos o mímica).
(b) en sujetos con un habla adecuada, alteración importante de la capacidad para iniciar o mantener una conversación con otros.
(c) Utilización estereotipada y repetitiva del lenguaje o lenguaje idiosincrático.
(d) Ausencia de juego realista espontáneo, variado, o de juego imitativo social propio del nivel de desarrollo.
(3) patrones de comportamiento, intereses y actividades restringidos, repetitivos, y estereotipados, manifestados por lo menos mediante una de las siguientes características:
(a) Preocupación absorbente por uno o más patrones estereotipados y restrictivos de interés que resulta anormal, sea en su intensidad, sea en su objetivo.
(b) Adhesión aparentemente inflexible a rutinas o rituales específicos, no funcionales.
(c) Manierismos motores estereotipados y repetitivos (ejemplo: sacudir o girar las manos o dedos, o movimientos complejos de todo el cuerpo).
(d) Preocupación persistente por partes de objetos.
B. Retraso o funcionamiento anormal en por lo menos una de las siguientes áreas, que aparece antes de los 3 años de edad: (1) interacción social, (2) lenguaje utilizado en la comunicación social o (3) juego simbólico o imaginativo.
C. El trastorno no se explica mejor por la presencia de un trastorno de Rett o de un trastorno desintegrativo infantil.

¿Cómo saber cuando es un Trastorno autista y no de otro tipo? Diagnóstico diferencial:

Dadas las características ya presentadas de este trastorno es posible que se confunda con otros tipos de trastornos, tal es el caso del Trastorno Rett y que en el pasado se haya identificado como un tipo de Esquizofrenia, a continuación veremos las diferencias con dichas enfermedades y otras.
Kanner, que como ya vimos fue muy relevante dentro del campo, veía en este trastorno un tipo de Esquizofrenia infantil. Rimland en el año 1964 sostuvo que el autismo infantil es un fenómeno singular y que la confusión deriva de la incidencia poco frecuente del autismo y lo inapropiado para ese tiempo de los sistemas de clasificación. De esta manera Rimland postuló 15 puntos de contraste para diferenciar al autismo infantil de una esquizofrenia (Clarizio y McGoy, 1981):
1. Aparición y curso de evolución: los síntomas del autismo se manifiestan desde el comienzo de la vida y permanecen sin variaciones, mientras que los de la esquizofrenia se manifiestan luego de un tiempo de desarrollo y evolucionan a síntomas de esquizofrenia adulta.
2. Salud y aspecto: Niños autistas poseen buena salud en general, mientras que los esquizofrénicos poseen mala salud.
3. Electroencefalografía: Niños autistas presentan registros normales, mientras que esquizofrénicos presentan registros anormales.
4. Respuestas físicas: En general, niños autistas no responde físicamente a los adultos, mientras que esquizofrénicos sí lo hacen.
5. Soledad de los autistas: Niños autistas tienen déficit en su interacción con adultos, mientras que esquizofrénicos no, pueden llegar hasta ser empáticos.
6. Preservación de la igualdad: Entre niños autistas, no así en esquizofrénicos.
7. Alucinaciones: No presentes en niños autistas, pero muy frecuentes en esquizofrénicos.
8. Modo de desempeño: Niños autistas mejor en desempeño referente a coordinación motora bruta y fina que esquizofrénicos.
9. Lenguaje: Niños autistas presentan lenguaje mínimo si es que lo tienen, siendo de características de afirmación por repetición, inversión prenominal, ecolalia demorada, lenguaje metafórico, y confusión entre partes y el tono.
10. Desempeño de idiota/sabio: Niños autistas pueden presentar capacidades no comunes, como memorias fenomenales y capacidades musicales y mecánicas, algo que no se ve en esquizofrénicos.
11. Orientación personal: Niños autistas parecen ser más despegados e indiferentes del ambiente, lo contrario pasa con los esquizofrénicos.
12. Condicionabilidad: Niños esquizofrénicos se condicionarían con mayor rapidez que niños autistas.
13. Gemelos: El autismo es más común entre gemelos de lo que lo es la esquizofrenia.
14. Antecedentes familiares: El autismo presenta antecedentes intelectuales y cultos, mientras que los del esquizofrénico son de un desarrollo menor.
15. Trastornos mentales en la familia: del autismo son de incidencia más baja que en las familias esquizofrénicas.
¿Y en qué se diferencia de otros trastornos? (DSM-IV, 2003):
  • Trastorno de Rett: Este se diferencia del trastorno autista por su proporción sexual característica (más en mujeres v/s más hombres en el autista), y en el perfil de sus déficits (desaceleración del crecimiento craneal, pérdida de habilidades manuales, marcha y mov. del tronco poco coordinados), también pueden presentar dificultades en la interacción social pero de carácter transitorio, no permanente como en el autista.
  • Trastorno desintegrativo infantil: Este cuenta con un patrón de regresión evolutiva en múltiples áreas del funcionamiento que aparece por lo menos tras 2 años de desarrollo normal, en cambio en el autista como ya vimos, los problemas están desde el primer año de vida.
  • Trastorno de Asperger: Este se diferencia en que no presenta retraso o desviación en el desarrollo temprano del lenguaje.
  • Mutismo selectivo: Aquí el sujeto manifiesta habilidades para la comunicación social adecuadas, no experimentando el patrón de afectación restringido de la interacción social del autista.
  • Trastorno del lenguaje expresivo y trastorno mixto del lenguaje receptivo-expresivo: Estos trastornos afectan al lenguaje, pero no presentando una deficiancia cualitativa de la interacción social ni patrones de comportamientos restringidos, repetitivos y estereotipados como en el caso autista.

Estudio de Caso: comparación con normalidad

“Ken, un niño autista” (Clarizio y McGoy, 1981) Ken permaneció en tratamiento durante más de 4 años en Linwood Children´s Center. Presentó problemas desde una edad muy temprana hasta el punto de que sus padres buscaron ayuda profesional cuando Ken tenía sólo 3 años de edad. Parecía contento de permanecer en su cuna. Mostraba temor a los extraños, los vasos y el salir de la casa. Poseía un pequeño vocabulario, pero no utilizaba palabras para comunicarse. Su madre se suicidó en el sótano cuando el niño tenía 4 años de edad. Desde entonces, tiene temor a lo sótanos. Desde que se volvió a casar su padre. Ken desarrolló un buen control de esfínter. Se hicieron las observaciones que siguen de Ken cuando tenía 9 años y medio de edad:
  • Buenas condiciones físicas en apariencia.
  • Desarrollo robusto y un cráneo amplio con frente alta.
  • Ecolalia considerable, lenguaje no inteligible, aparenta no fin comunicativo.
  • No evidencias de autodestrucción como cuando llegó al centro.
  • Resuelve rompecabezas simples adecuadamente, arma torres sencillas con bloques los cuales manipula con manos y boca.
  • Preocupación hacia los objetos y placer hacia ellos, no preocupación hacia el observador.
  • Aprendió a dibujar un arbolito de navidad, nombra algunos colores elementales
  • Se señala que el niño ha tenido progresos definidos desde su llegada al centro y se esperan más a futuro.
De esta descripción de un caso típico de autismo, vemos el efecto que ha tenido en él un tipo de tratamiento para el trastorno, pues se han verificado varios avances en su desarrollo, el cual de todas maneras sigue siendo anormal. Se ve como él ha adquirido algunas habilidades como dibujar, armar rompecabezas y torres lo que refleja un avance en el aspecto cognitivo y motor. Se puede apreciar también como el niño vive su propio mundo basado en su imaginación aislado en parte del mundo exterior, el niño se encoge dentro de sí mismo, a pesar de que ha experimentando unos avances al respecto en el sentido de que responde ante algunas correcciones que se le hacen. ¿Cómo sería un niño normal?, un niño normal tendría un pensamiento realístico, buscando certificar su fantasía en la realidad, sería sociable respondiendo a las críticas de los demás, con buen desarrollo del lenguaje, cognitivo, conductual y social, ejerciendo control sobre sus procesos mentales de representaciones basadas en la realidad (Wallin y cols., 1965, Hallas, 1972).
A continuación se anexa una descripción de cómo es el desarrollo normal característico de las primeras etapas del niño (Papalia y cols, 2001):
Edad Desarrollo físico Desarrollo cognitivo Desarrollo psicosocial Nacimiento hasta 3 años Sentidos funcionan en grado variable. Cerebro aumenta su complejidad siendo sensible a influencia ambiental. Crecimiento físico y desarrollo de habilidades motrices es rápido. Capacidad para aprender y recordar presente desde primeras semanas. Hacia fin de segundo año uso de símbolos y capacidad para solucionar problemas. Comprensión y uso de lenguaje se desarrollan rápidamente. Desarrollo de relaciones afectivas con padres y otros. Desarrollo de conciencia de sí. Cambio: dependencia a autonomía. Aumento de interés por otros niños.
Infancia temprana 3 a 6 años Crecimiento continuo. Apetito disminuye, problemas de sueño frecuentes. Preferencia manual, mejora de fuerza y habilidades motrices finas y gruesas. Pensamiento egocéntrico pero evolucionando hacia entendimiento de otras personas. Aún inmadurez cognitiva lo que conduce a ciertas ideas ilógicas del mundo. Mejora de memoria y del lenguaje, inteligencia más predecible. Autoconcepto y comprensión de emociones, autoestima global. Aumento de independencia, iniciativa, autocontrol y cuidados. Desarrollo identidad sexual. Juego imaginativo, laboral y social. Altruismo, agresión y miedo. Familia y amigos importantes.
Infancia intermedia 6 a11 años Crecimiento se hace más lento. Mejora de fuerza y aptitudes atléticas. Salud general es de buena calidad, mejor que en cualquier otro período de la vida. Egocentrismo disminuye, niños comienzan a pensar lógica y concretamente. Aumenta la memoria y habilidades del lenguaje. Ganancias cognitivas y estudio formal. Autoconcepto más complejo. Regulación compartida, paso de control de padres a hijos. Semejantes son muy importantes.

Conclusiones:

Del presente seminario sobre “Autismo Infantil” se puede concluir que dicho Trastorno es de gran importancia dentro de los Trastornos de la Personalidad, prueba de ello son la gran cantidad de estudios, investigaciones, textos al respecto que presentan una amplia gama de definiciones, síntomas, orígenes, etc. afectando a múltiples dimensiones de la Personalidad. Con esto se da a entender la compleja organización de los Trastornos psiquiátricos en general, y específicamente este que implica por lo mismo gran diversidad de tratamientos y criterios diagnósticos lo que ha llevado, como ya vimos a la confusión con otros tipos de trastornos similares.
Con relación a lo anterior, es importante destacar la errada concepción que se ha tenido con relación a esta enfermedad, es decir, no se ha entendido bien su caracterología, repercutiendo de sobre manera en la actitud hacia los niños que tienen este trastorno.
Otro punto a destacar es la gran cantidad de tratamientos que pueden llevar a recuperar medianamente al niño, sino a mejorar su calidad de vida, todos ellos tienen distintos enfoques que enriquecen la recuperación.
Otro aspecto a considerar es que la totalidad de la información que encontramos, que fue bastante y de diversas fuentes, aluden al Trastorno como de tipo infantil, careciendo de información sobre este síndrome en la edad adulta.

Bibliografía:

  • Ajuriaguerra, J. “Manual de Psiquiatría infantil”. Cuarta edición 1979. Editorial Masson, pp. 328,542,674.
  • Belloch. A.; Sandin,B y Ramos, F.. “Manual de Psicopatología”. Volumen 1. Editorial Mc Graw Hill, 1995, pp 362-365.
  • Capponi, R. “Psicopatología y semiología psiquiátrica”.. Editorial Universitaria 1987 octava edición. pp. 251-253
  • Claricio, H y Mc Coy, G. “Trastornos de la conducta en el niño”. Editorial el Manual Moderno, México 1981, segunda edición, pp. 371-374.
  • Dr Edward M. Ornitz. “Problemas diagnósticos del síndrome del aislamiento”. Revista el niño limitado, n 10 agosto1982, pp.94-96.
  • Guzmán, W. “Nuevos conocimientos sobre autismo infantil”.. Revista de educación (Chile mineduc), nº 230, noviembre 1995, pp.34-37.
  • Hallas C. “Asistencia y educación del subnormal”. Editorial científico – medica, 1972. cuarta edición pp. 44-48.
  • Lewis, V. “Desarrollo y déficit, ceguera, sordera, déficit motor, síndrome de Down, autismo”. Editorial Paidos, Bueno Aires, 1991.pp. 151-171.
  • “Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales” (DSM-IV). Presidente del comité francés, A y cols. Editorial Masson, 2003. pp. 80-86.
  • Montnetgro, H y Guajardo, H. “Psiquiatría del niño y del adolescente”. Segunda edición 2000. Editorial Mediterráneo, pp. 198-203.
  • Ojea, M . “Intervención psicoeducativa en estudiantes con autismo”. (universidad de Vigo). Revista de psicología general y aplicada, volumen 57 n 1, 2002, pp 69-82.
  • Papalia, D., Olds, S., y Feldman, R. “Desarrollo Humano”. Octava edición, 2001. Editorial Mc Graw Hill.
  • Paredes,C; Amigo. R; Solis, A. “Efectos del trabajo en el medio acuático con respecto al mejoramiento de la conducta del niño autista”.1995. Seminario de título para optar al titulo de Educación Física.
  • Tinberger, N Timberge, E.. “Niños autistas: nuevas esperanzas de curación”. Editorial Alianza, 1987.
  • Bautista-Vallejo, J “Educación y calidad de vida en el niño autista”. Revista padres y maestros. N 236 mayo 1998. pp. 16-19.
  • Vallejo, J, et al. “Introducción a la sicopatología y la psiquiatría”.. Editorial Masson, quinta edición 2002. pp. 892-894.
  • Vilches, O. “Modificabilidad cognoscitiva. Nueva alternativa terapeutica para niños con características autistas”. Revista chilena de psicología, volumen 13-14, 1992-1993 de colegio de psicólogos de Chile, pp41-52.
  • Wallin, J. E., et al. “El niño deficiente físico y emocional”. Editorial Paidos, Buenos Aires. pp. Primera edición, 1965.