Informe trabajo psicosocial desarrollado en un barrio obrero en la ciudad de Chillán, Chile antes y posterior al terremoto.

Por juancarlos. En 2010-05-21 23:49:10 -0700
1.Introducción.

1.1 Reseña histórica de la población.

La población Luis Cruz Martínez se ubica al sector poniente de la ciudad de Chillán. Limita al norte con la Población Zañartu, al Oeste con la Panamericana Norte, al Este con Chillán Viejo y al Sur con camino a Huape. Es uno de los barrios más poblados de la capital de Ñuble.
Sus orígenes históricos se romantan a los años 60, cuando campesinos y habitantes de otros rincones comenzaron a pulular en masa a los valdíos terrenos, en búsqueda de una solución habitacional, laboral, educacional, entre otras. Es así como se produjeron tomas de terrenos y entrega de terrenos municipales, para que los pobladores comenzaran a edificar sus viviendas, lo que cuajó rapidamente en la autoconstrucción y organización integral de los vecinos para dar respuesta a sus necesidades.
Durante el período de la Unidad Popular se dividieron los sectores en: Sector Violeta Parra, Sector Camilo Torres y Sector Luis Emilio Recabarren, cada uno contando con bases orgánicas que daban cuenta de su realidad local, teniendo influencias de algunos partidos políticos adheridos al programa de la Unidad Popular (Partido Socialista en su mayoría, Partido Comunista) y Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR).
Llegada la dictadura militar, se produce un retroceso en la organización del barrio (se prohiben las organizaciones vecinales, se establece el toque de queda, se persigue a los dirigentes vecinales y sindicales, a los miembros de partidos políticos, a jóvenes estudiantes, entre otros) perdiendo años de acumulación de fuerza y victorias logradas, así como los nombres de calles y de los sectores.
Pero en la medida que pasaban los años de gobierno autoritario, la población se sumaría a las actividades de lucha contra la dictadura militar, y es así como operaron desde ella cuadros clandestinos de partidos, dirigentes vecinales que apostaban por el camino del socialismo, estudiantes secundarios y universitarios en actividades de agitación, enfrentamiento y reconstrucción de las redes sociales.
Una vez asumidos los gobiernos de la concertación y la llegada de la “democracia” se restablecen algunos derechos, pero se cooptan las juntas de vecinos y se establecen como meras organizaciones funcionales, desempoderando a los pobladores de sus órganos representativos, postergando las peticiones y luchas vecinales.
La población “LCM” no es la excepción, en donde se evidencia una crisis de participación vecinal, dirigentes vecinales de parte de las autoridades y del poder dominante, atomización de las organizaciones existentes, desinterés e inexistencia de partidos polítcos de clase en el mundo poblacional, falta de espacios de reunión comunitaria, inexistencia de diagnósticos que den cuenta de la realidad del pueblo que vive en el barrio, entre otras.
En la actualidad, cuando ha llegado al gobierno la “derecha sin desfraz”, auspiciado por la clase dominante y sus organizaciones patronales, la organización vecinal se aprecia disminuida, acotada, desvinculada de las bases, con crisis de representatividad y dirigencial, con un caos en lo organizativo y orientación de reinvindicaciones hacia nimiedades. Eso, añadiendo el terremoto del pasado 27 de febrero de 2010, donde las organizaciones formales (JJVV, comités de allegados, Clubes deportivos, Centro Juveniles y de Madres) han demostrado su deficiencia práctica y teórica para dar respuesta a la catástrofe, viéndose sobrepasadas por la organización espontánea de los pobladores y la solidaridad de clase del pueblo. Una vez más, durante este período histórico, en otra crisis social, el pueblo demuestra que no posee organizaciones territoriales fuertes, que no está preparado para enfrentar los problemas, que no enfrenta efectivamente al enemigo (Estado) y que sus rabias y frustraciones no superan lo instintinal, ya que tampoco existe un contacto directo con las organizaciones que se dicen representantes del pueblo.


2.Presentación del problema. (Problematización)

El 27 de febrero se produjo el quinto terremoto más potente desde que se tiene registro en el Mundo. Para tragedia de nuestro pueblo, una vez más estos hechos naturales golpean de sobremanera la forma de vida que desarrollan las personas más pobres.
Nuestra población, que según el Pladeco de Chillán se ubica en la posición 7 de unidades vecinales más pobres-no indigente de la comuna, se vió fuertemente afectada por la catástrofe nacional, produciéndose derrumbes y deterioro de viviendas, cortes de tendido eléctrico, roturas de cañerías de agua, entre otros.
La reacción del estado, mínimo producto del sistema sociopolítico neoliberal que se ha desarrollado en Chile, ha tardado la entrega de ayudas en todos los ámbitos, tanto en viviendas (ya que hasta la fecha muy pocas medias aguas se ha instalado en el sector y los progamas de reconstrucción son similares a los programas antes del terremoto), salud, alimentación (cuyo eje de repartirción dejó en evidencia la ineficacia del municipio y la juntas vecinales), entre otros.
Frente a la incapacidad del estado y las organizaciones formales de la población, las personas del barrio demostraron altos niveles de solidaridad, autoorganización emergente, protección y control del sector, lo que sentó las bases para la creación de nuevas organizaciones vecinales, con perspectiva de trabajo a futuro. Tal es el caso del Comité por la reconstrucción de la Pobl. Luis Cruz Martínez, quien desde el primer minuto del terremoto comenzó a organizar el sector, citar a asambleas vecinales, facilitar el proceso de constitución de comités pro-reconstrucción de las viviendas, realización de actividades para jóvenes y niños, catastro familiar de la población y posterior diagnóstico.

3. La encuesta como catastro familiar del sector.

3.1Del catastro de necesidades a la articulación del diagnóstico.

Uno de los instrumentos definidos para realizar un catastro de la situación inmediata post-terremoto fue la encuesta familiar del sector, en donde se indentificaban las necesidades urgentes de los pobladores, así como necesidades que denominaremos “de largo aliento”, puesto que corresponden a problemáticas que se suscitan antes del evento natural y corresponden (así como las deficiencias y carencias del terremoto) a elementos propios del sistema de acumulación neoliberal y que están inherentes en él. Estas problemáticas “de largo aliento” se identificaron en los módulos de educación, salud, vivienda, laboral, composición familiar, entre otros, y se incorporaraon para realizar un diagnóstico general de la situación que vive a diario la población Luis Cruz Martínez.
Para sintetizar, la encuesta tiene dos objetivos: 1) realizar un catastro de todas las familias del sector e identificar cuáles eran las necesiades inmediatas que requerian los pobladores para gestionar las debidas ayudas 2) Realizar un diagnóstico de la población (incluyendo las demandas “de largo aliento”) para comenzar ha articular trabajos en la áreas carenciadas, dar cuenta de las problemáticas de los pobladores del sector para articular demandas y petitorios, entre otros.

3.2Del diseño de la encuesta y la aplicación-resultados.

La encuesta (definida como un catastro de carácter familiar), como instrumento, se realizó por parte de estudiantes de la carrera de Trabajo Social de la Universidad del Bío Bío y fue aplicada por los miembros del comité por la reconstrucción de la población Luis Cruz Martínez, quienes encuestaron a más de 700 familias del sector.
La revisión de los datos se efectuó por parte de estudiantes de la carrera de Trabajo Social y Psicología, quienes utilizaron metodologías cuantitativas y el programa estadístico SPSS para el análisis de datos. Cabe señalar que la muestra significativa para extrapolar los resultados a la población en general corresponde a un 10% de la población encuestada.
Los resultados obtenidos (en algunas áreas) son los siguientes.

4. Conclusiones.

Es necesario afirmar que este informe no corresponde aún al diagnóstico que se está preparando para la población Luis Cruz Martínez de Chillán, ya que la muestra seleccionada para constitutir el diagnóstico “final” será mayor a la empleada anteriormente. A pesar de aquello, es estadísticamente significativa la muestra (10% de la población encuestada), por lo que se puede avisorar y constituir un “estado de las cosas” cercana a la realidad global.
Con un afán pedagógico, se dividirán las conclusiones en función de los aspectos tratados por la encuesta y que se resumen en: 1) Módulo Salud 2) Módulo vivienda 3) Módulo Laboral 4) Módulo educación y constitución familiar 5) Módulo de necesidades urgentes.
1)Módulo Salud:

Se puede realizar la división en dos aspectos, por una parte el estado de salud post-terremoto, y el estado de salud pre-terremoto. En la primera, encontramos que los pobladores del sector se vieron considerablemente impactados por el movimiento telúrico, incrementándose la visita a los servicios primarios de urgencia y consultorios, en búsqueda de atención médica, de enfermería, salud mental, entre otros. En la segunda, apreciamos que en la mayoría de los casos, se indica que en los núcleos familiares hay uno o más pobladores con enfermedades crónicas, las cuales son cubiertas, en teoría, en los centros de salud familiar (CESFAM).
Para contrarrestar la lentitud e ineficicia estatal en la atención primaria de salud, el comité por la reconstrucción de la Población Luis Cruz Martínez realizó un operativo de salud en la escuela E-210 y se vinculó con los centros de atención primaria y el hospital de campaña cubano “Henry Reeve”.
2)Módulo Vivienda

La población “LCM” fue uno de los sectores más afectados por el pasado terremoto del 27-02, cuya manifestación más evidente es la vivienda. Las causas del derrumbre y deterioro de las casas se puede deber: a) el terreno donde se emplazan las habitaciones, puesto que antes de las tomas de terrenos, los sitios eran utilizados para el acopio de basuras. b) autoconstrucción de las viviendas.
En relación a las cantidad de personas afectadas, podemos identificar a las que requieren reconstrucción de las viviendas (alrededor del 25%) y reparación (alrededor 75%). Por otra parte, se debe diferenciar a los propietarios (que corresponden al 60%) y arrendatarias (7,1%) y allegados (28,6%), puesto que para cada uno de estos estados, el gobierno ofreció soluciones diferentes.
Así, los pobladores han conformado comités por la reconstrucción, reparación y para allegados-arrendatarios, que no han estado exento de complicaciones.
El comité por la reconstrucción ha realizado algunas actividades para articular las demandas y necesidades de los pobladores. Las actividades han sido: a) asambleas vecinales b) jornadas de formación, respecto al tema habitacional. c) Coordinación entre comités. Entre otras.
3)Módulo laboral.

La situación de la clase trabajadora (empleados, asalariados) no se aprecia con objetividad en la encuesta, ya que las personas que respondían la encuesta no necesariamente eran las personas que solventaban la casa. Es necesario indicar que la mayoría de los encuestados correspondían a pensionados y dueñas de casa (predominan las mujeres en las respuestas de las encuestas), quienes no entregan su fuerza de trabajo para recibir un salario, aunque es necesario indicar que del grupo familiar, el jefe de hogar empleado corresponde al 17,1% de los casos, siendo un procentaje muy inferior a la condición de ingresos por pensiones (30%)
En relación al trabajo esporádico (más realizado por las dueñas de casa, que en ese instante venden su fuerza de trabajo de manera precaria) es superior a la cifra de cesantía de la población (11% de los pobladores lo realiza, versus un 10% de cesantía), lo que ayuda a paliar en parte la miseria en la que se ven envueltos los pobres.
La cesantía alcanza cifras similares a las nacionales (10%) y se debe tomar en cuenta el impacto del terremoto sobre los centros productivos, que en el caso de los pobladores la percepción de incidencia de la catastrofe corresponde al 25,7%.
Respecto a las ocupaciones independientes (emprendedores) las cifras son marginales y no reflejan una forma predominante de ingreso familiar, ya que un 1,7% de los pobladores realiza labores de esa índole.
El comité por la reconstrucción fijará actividades y planes de trabajo en esta área, acercándose a los desempleados, pequeños comerciantes, trabajadores eventuales, entre otras manifestaciones, con el objetivo de articular programas a desarrollar en conjunto.
4)Módulo de educación y constitución familiar.

4.1Educación.

En esta esfera se aprecia que de los encuentados, el 57,1% refirió tener hijos estudiando. De esto se refiere la incorporación en establecimientos educacionales particular subvencionados, municipales, siendo la educación básica la predominante en las familias.(28,6%). Por otra parte la educación superior es restringida, correspondiendo al 5,7% de la totalidad de las familias encuestadas.
No se preguntó el nivel educacional del encuestado, lo que podría ser introducido en una investigación posterior.

4.2Estructuración familiar.

En esta parte nos referimos a la condición material y subjetiva del desarrollo de la vida al interior de los hogares, matizada por las estructuras familiares y las condiciones económicas que le originan.
Se encontró que hay familias que mantienen otras familias (como el caso de los allegados), familias que facilitan casas para que sean utilizadas por otras (usufructuarios), familias que no son dueñas de sus terrenos, donde disponen las casas (no-propietarios), familias que arriendan casas, entre otras.
Para cada una de esas familias, hay necesidades diferentes, así como vínculos distintos.
La condición de allegados bordea 28,6% de la población, quienes viven bajo el techo de una familia que los cobija (y que para efectos del plan de recosntrucción, deben postular a conjuntos habitacionales apartados de todo vínculo familiar). La condición de allegamiento es producida por una cuestión primordialmente de la posesión de los terrenos y la vivienda, donde ellos carecen de este medio para desarrollar su vida, por lo que debe pernoctar en los hogares de otras familias.
Por otra parte los arrendatarios (7,1%), al establecer un contrato, utilizan los inmuebles de otras personas, pareciéndose su situación a los allegados, pero diferenciándose en: a) el vínculo afectivo, conductual es distinto al del allegado, b) No siempre son personas que se conocen o mantienen lazos afectivos entre sí (ya que los allegados, típicamente corresponden a hijos con familias que viven en los hogares de sus padres), primando netamente una relación contractual formal. c) El allegado utiliza la propiedad de otros sin tributar formalmente la utilización de éste, mientras que el arrendatario lo hace explícitamente, entre otras cosas.
Por último es necesario indicar que el 60% de los pobladores que habitan la población Luis Cruz Martínez son propietarios.
5.Módulo de necesidades urgentes.

En este apartado se señalan las necesidades más urgentes posterior al sismo del 27-02.
Se señaló que la necesidades más urgentes eran la alimentación y la vivienda, lo que hasta la fecha aún se mantiene vigente.
Por otra parte, se debería revisar este apartado, para incluir de mejor manera las necesidades “de largo aliento” con la finalidad de construir no un diagnóstico de lo coyuntural, sino más bien un diagnóstico de lo estructural.








Agradecimientos

A los y las miembros del comité por la reconstrucción Luis Cruz Martínez, que demostraron dignidad y fortaleza en los momentos difíciles.

A los estudiantes de Trabajo Social y Psicología, quienes han prestado un servicio valioso en la población, así como en la población Vicente Pérez Rosales (lugar donde se está realizando el mismo catastro), desarrollando un trabajo transformador.

A la Universidad del Bío Bío, departamento de bienestar estudiantil, quienes nos facilitaron las fotocopias necesarias para catastrar a las familias del sector, las orientaciones técnicas y emocionales, así como el respaldo para legitimar el diagnóstico de la población.

A los compañeros de la Comunidad, al comité de solidaridad con Cuba filial Chillán, a todas las organizaciones sociales y políticas que han respaldado la labor desde siempre, acentuada por la catástrofe.









Comité por la reconstrucción de la Pobl. Luis Cruz Martínez Chillán.
Mayo 2010.

Archivos

  • nota de prensa-LCM-2010-comunidad-militante-comiteLCM(2).pdf nota de prensa-LCM-2010-comunidad-militante-comiteLCM(2).pdf