Tendencia a la actualización, concepto del yo y el enfoque personalizado, según Carl Rogers

Por clbustos. En 2007-07-23 15:09:58 -0700

Informe realizado por Javier Ardouin, Claudio Bustos y Mauricio Jarpa (1998)

INDICE




INTRODUCCION

 Este trabajo abordará la visión de Carl Rogers sobre la persona humana, centrándose en los aspectos de la tendencia a la actualización y el concepto del yo que los tienen los individuos, junto a una breve reseña de la terapia creada por Rogers, basada en estos conceptos.
La primera parte de este informe definirá el concepto de tendencia a la actualización, su expresión en el ser humano como potencial del desarrollo del yo y las características de los individuos que dan curso libre a éste. Después, se tratará del concepto del sí mismo, la discrepancia posible entre éste y el yo ideal - la denominada incongruencia- con sus consecuencias y los efectos de la resolución de la discrepancia. Tras esto, se entregarán las características del enfoque personalizado de terapia de Rogers: las condiciones necesarias para su establecimiento, el proceso de cambio en el cliente y las consecuencias de la terapia en la conducta posterior de éste. Finalmente, se establecerá una discusión acerca de las ventajas, limitaciones y desventajas de los puntos fundamentales del modelo de Rogers, junto al resumen de este trabajo.
 
Este informe expondrá algunos conceptos básicos de la teoría de Rogers, como son el de tendencia a la actualización y el de concepto de yo, sin ahondar en los conceptos de valoración organísmica ni en los de incongruencia; se darán algunas nociones sobre la terapia rogeriana, ya que las formulaciones teóricas de Rogers se hacen plenamente comprensibles al enmarcarlas dentro de la relación terapéutica.
El modelo de Rogers pertenece a la corriente de la psicología humanística, denominado específicamente  terapia no directiva, terapia centrada en el cliente o enfoque personalizado, nombres variables de acuerdo al grado de desarrollo de las ideas de este psicólogo.
 


 LA TENDENCIA ACTUALIZADORA

Rogers plantea la existencia en el universo de una “propensión permanente hacia un orden creciente y una compleja capacidad de interrelación” (Rogers, 1987, pag.71), que recibiría el nombre de sintropía o tendencia mórfica. El enfoque personalizado está apoyado en la confianza básica en los seres humanos y en todos los organismos por la existencia en ellos de una tendencia actualizadora, - expresión de la sintropía-  por la cual el organismo avanzaría hacia “su propia realización, su autorregulación y la independencia del control externo”(Rogers, 1987, pag.65); esta tendencia “ es selectiva y direccional, es decir, constructiva”(Rogers, 1987, pag.66) y explicaría “toda la gama de conducta y el desarrollo humanos” (Frick, 1973,pag.170). Las tendencias que parecen contravenir a la actualización serían “expresiones neuróticas o pervertidas de la tendencia realizadora, que se originan en un estado de incongruencia”(Frick, 1973, pag.170)
La tendencia a la actualización surge a pesar de las condiciones adversas, pero se expresa de mejor forma en la medida de que el organismo y el ambiente esté en armonía con lo cual “el organismo se enriquece y satisface sus potenciales” (DiCaprio, 1989, pag.324); en los seres humanos, destaca entre estos el potencial del desarrollo del yo, como “deseo de establecer nuestra identidad o de conservar nuestro amor propio.” (DiCaprio, 1989, pag.324). Lo relevante es que la realización del yo es una de las principales fuentes de motivación, junto a las necesidades del organismo y las condiciones del ambiente; el desarrollo del yo cada vez impone más sus requerimientos de motivación, lo que contribuye al bienestar de la persona.
Las personas que logran manifestar de manera adecuada la tendencia actualizadora “desarrollan una mayor autocomprensión, una mayor confianza en sí mismos y una mayor habilidad para elegir su conducta. Aprenden de un modo más significativo y disponen de mayor libertad para ser y llegar a ser” (Rogers, 1987, pag.77).


CONCEPTO DEL YO.

El centro de la teoría de la personalidad de Rogers se basa en el desarrollo del concepto del sí mismo, definido como “las tendencias, el sentimiento emocional y las ideas que el individuo reconoce, interpreta y valora como propios” (Frick, 1973, pag.167-168). Este concepto del sí mismo, según Rogers,  siempre busca alcanzar la unidad y la totalidad, para alcanzar la coherencia del sí mismo; sería una de las necesidades primarias del organismo el alcanzar el estado de congruencia, entendido este como la adecuación entre experiencia y percepción.
El concepto del yo, al igual que el de todas las representaciones mentales, puede o no estar de acuerdo con las facultades reales del yo. El tipo de correspondencia que se tenga entre el concepto real y el concepto ideal del yo es variable de persona en persona. Lo que nosotros pensamos de nosotros mismos es importante en nuestra conducta, pues siempre la persona trata de, conscientemente, de comportarse de una manera consistente con la concepción del yo. Cuando se produce una diferencia significativa entre los conceptos reales e ideales del yo se ocasionará, según Rogers, una anormalidad en la expresión del comportamiento y la personalidad de una persona
Cuando hay discrepancia entre el concepto del yo y las experiencia reales del yo se produce lo Rogers llama la incongruencia ,que sería la “discrepancia entre el concepto del yo y las experiencias reales del yo” (DiCaprio, 1989, pag.328). Cuando se produce la incongruencia, la persona tiende a expresar sentimientos y emociones negativas; en estos casos, el concepto del yo pronto se encuentra distorsionado y alejado de las necesidades reales del yo, y esto trae como resultado la frustración ya que “en gran medida su conducta y los sentimientos que experimenta son irreales y no se originan en las verdaderas reacciones de su organismo, sino que son sólo una fachada” (Rogers,1984, pag.105)
La capacidad de desarrollo y potencialidades de las personas se ven gravemente afectados cuando el concepto del yo se encuentra distorsionado o mal conformado. La falta de expresión plena de las potencialidades trae consigo a la persona problemas físicos o psicológicos lo que se ve muy bien en las relaciones interpersonales, las cuales están en gran medida determinados por las variables en el concepto del yo.
Rogers atribuye muchas anormalidades a conceptos defectuosos del yo. Cuando una persona busca fuera de sí mismo, no puede saber cuales son los requerimientos verdaderos del yo y, por lo tanto, no los puede satisfacerlos como también es el caso de las personas que tienden a comportarse complacientemente con los demás, lo que tiene como consecuencia que nunca pueda expresar de manera libre sus impulsos y sus sentimientos. Otro caso relevante es el de la persona que no se siente satisfecha con su yo, por lo cual trata de ocultarlos con sentimientos contrarios a él, lo que le lleva a no poder experimentar nunca con su yo real.
Todos estos síntomas de anormalidades producto del concepto defectuoso del yo no se pueden tratar directamente, sino que se las tiene que hacer desaparecer ayudando a la persona a descubrir que la expresión de su yo real en el conocimiento de las experiencias sensitivas y viscerales que le permitirá ser una persona funcional al no distorsionar la experiencia; cuando en las experiencias interpersonales y en la terapia se dan las condiciones necesarias, la persona puede sentir positivamente hacia sí mismo. Este sentimiento positivo se puede incorporar a el concepto del yo y ampliarlo, obteniéndose así una imagen más real de su personalidad con lo cual “la concepción del yo será más congruente con el yo real” (DiCaprio, 1989, pag.329); la expresión de sus sentimientos reales se hará más plena y se sentirá menos manejado por ellos, de tal forma que puede vivir apoyado en esos sentimientos suyos, abandonando sus muros defensivos y estableciendo una comunicación verdadera con las otras personas.


EL ENFOQUE PERSONALIZADO

Rogers habla de un tipo de relaciones interpersonales - que pueden ser tanto las  de la terapia como  otras - que sería el más adecuado para la expresión de las tendencias a la actualización y al logro de un concepto del yo integrado; este sería el llamado enfoque personalizado, también denominado terapia centrada en el cliente o terapia no directiva, en el cual los recursos personales pueden ser alcanzados, al crear un ambiente “definible de actitudes psicológicas facilitativas” (Rogers, 1987, pag.61); las personas poseerían en su interior muchos recursos autocomprensivos, con los cuales puede modificar los conceptos propios, las actitudes básicas y la conducta autodirigida.
Para que una relación interpersonal sea un estímulo para el crecimiento, tienen que estar presentes tres condiciones, las que se aplican a cualquier situación en la que se fija como objetivo el desarrollo de las personas, pero en especial medida a la psicoterapia: la autenticidad del terapeuta, la aceptación de éste de la persona del paciente y la capacidad del terapeuta para entender los procesos internos del cliente.
Durante la terapia, el paciente experimenta diversas experiencias; en este proceso se pueden producir cambios de rumbo, momentos de inestabilidad, el sacrificio de ciertos logros anteriores o la confrontación con los errores cometidos. En una primera etapa, en el proceso de exploración de las actitudes, el cliente comienza a sentir por primera vez que este proceso en el que está comprometido implicará cambios propios de una índole que no había sospechado. Teme, a la vez que desea, este cambio al que percibe oscuramente. A medida que los elementos de la experiencia rechazados acceden a la consciencia, es necesario un proceso que concebimos como la reorganización de sí mismo. La imagen de sí del cliente debe modificarse para incluir otras nuevas percepciones de la experiencia. Esto puede implicar un cambio ligero cuando las experiencias negadas son sólo levemente incoherentes con el sí mismo - provocando un pequeño malestar - o una reorganización más drástica, en la cual el sí mismo y sus relaciones con la realidad cambian tanto que pocos aspectos siguen intactos. En el caso de la reorganización radical, total, el paciente puede atravesar las más devastadoras tormentas del dolor, y una confusión total y caótica. Ya en las últimas fases, cuando la zozobra ha concluido, el cliente puede sentir de manera vívida la experiencia, puede usarla como referente claro para hacer constructos personales más reales y flexibles, compatibilizando la imagen del yo con su yo real en un proceso continuo.
Existirían ciertas características que presentarían los clientes tras la terapia:

  1. Durante la última parte de la terapia, por parte del cliente, hay un mayor análisis de los planes y de los pasos conductuales que debe realizar, como también de los resultados de estos pasos.
  2. Se produce un cambio de una conducta relativamente inmadura a una relativamente madura.
  3. En la terapia centrada en el cliente exitosa hay una disminución de la tensión psicológica, según muestran las producciones verbales del cliente.
  4. Parece producirse un disminución de las conductas defensivas corrientes y una mayor conciencia de las conductas defensivas que se presentan.
  5. Se muestra una mayor tolerancia a la frustración, tal como se la mide objetivamente en términos fisiológicos.




DISCUSIÓN:

Ventajas

  • Rogers es uno de los principales exponentes de la corriente humanística que reconoce como motivación fundamental de la conducta la tendencia a la actualización, que abrió una nueva visión holística, preocupada del individuo, alternativa a los modelos de control de conducta de orientación conductista como el de Skinner.
  • Rogers ha incentivado la investigación sobre algunas características de los terapeutas, como lo son “la autenticidad, la empatía y un respeto positivo incondicional” (DiCaprio, 1989, pag. 345) y de las características de la relación terapéutica.
  • El modelo de Rogers entrega una visión complementaria a la Karen Horney en lo referente a los conceptos de yo real e ideal, explicando algunos conductas que serían las consecuencias de las diferencias entre el concepto del yo real e ideal; además, señala la forma de resolver la incongruencia, la cual sería el conocimiento de las experiencias sensitivas y viscerales.

Limitaciones

  • La teoría de la personalidad de Rogers, bastante optimista en lo referente a la bondad del individuo y en la capacidad de este para lograr su actualización, junto al aprecio por el cambio, serían adecuadas para la cultura norteamericana, pero tal vez no lo sea para otros tipos de culturas que privilegian la estabilidad:


     “las teorías de la mutabilidad, la reactividad y las posibilidades de mejoramiento [como la de Rogers] son más apropiadas para los tipos de personalidad que se encuentran en los Estados Unidos; mientras que las teorías de la interioridad, de la fijeza y la integridad resistente a los cambios son mejor recibidas en Europa” (David y Bracken, 1963, pag. 12)

  • La terapia de Rogers, por lo menos en su etapa del los 50 (terapia centrada en el cliente), restringía el papel del terapeuta al no permitirle expresar de manera libre toda su personalidad; con el tiempo, el trabajo del enfoque personalizado en grupos de terapia le permitió a Rogers darse cuenta del descuido de la persona total del terapeuta .

Desventajas

  • No ofrece muchas sugerencias concretas y directas para lograr el cambio en conductas específicas de los individuos. De acuerdo a esto : “aun cuando pasa gran parte del tiempo discutiendo los beneficios que resultan cuando una persona logra un estado de congruencia, en realidad no nos dice como llegar a este estado, excepto en términos muy generales” (DiCaprio, 1989, pag.345)
  • La visión de Rogers sobre un yo que no se escinde y que solamente requiere ser aceptado ha sido considerado como demasiado optimista, a diferencia de autores como Freud que da como el eje de la personalidad al ello, que se caracteriza por ser egoísta, antisocial y primitivo.


RESUMEN

En este trabajo, se trata la teoría de Rogers, en dos aspectos básicos como lo son la tendencia actualizadora y el concepto del yo, todo esto dentro de la introducción.
En un primer punto se describió la tendencia actualizadora, la cual es definida como una  expresión de la sintropía, por la cual el organismo avanzaría hacia su propia realización, su autorregulación y la independencia del control externo.
En un segundo punto se describió el concepto del yo según Rogers, el cual sería definido como; “las tendencias, el sentimiento emocional y las ideas que el individuo reconoce, interpreta y valora como propios” (Frick, 1973, pag.167-168).Este concepto puede estar o no de acuerdo con las facultades reales del yo.
En un tercer punto se define el enfoque personalizado, el cual se definiría como un tipo de terapia centrada en el cliente o no directiva.
En la discusión se analizaron las ventajas, desventajas y limitaciones vistas en el informe, considerando la tendencia actualizadora, el concepto del yo y el enfoque personalizado.


REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

  • Rogers, Carl R. (1984): El proceso de convertirse en persona. Barcelona: Paidós.
  • Rogers, Carl R.(1987): El camino del ser. Barcelona: Kairós.
  • Frick, Willard B.(1973): Psicología humanística. Buenos Aires: Guadalupe.
  • DiCaprio, Nicholas S.(1989): Teorías de la personalidad. México D.F.: Mcgraw-Hill.
  • David, Henry P. y von Bracken, Helmut (1963): Teorías de la personalidad. Buenos Aires: Universitaria de Buenos Aires.