Necesidad Neurótica, según Karen Horney

Por clbustos. En 2007-07-22 20:30:17 -0700

Informe realizado por Javier Ardouin, Claudio Bustos y Mauricio Jarpa (1998)

INDICE




INTRODUCCION

 En este trabajo nos dedicaremos a presentar de forma somera el tema de las Necesidades Neuróticas, de la forma en la cual fue visto por Karen Horney  a lo largo de su producción, enfocándonos especialmente en la necesidad neurótica de afecto.
En un primer momento, nos dedicamos a definir las tendencias neuróticas de la forma en la cual fue explicada por Horney. También enunciamos las características de estas necesidades para luego poder clasificarlas en tres tipos de movimientos : Hacia la gente, Contra la gente y Aparte de la gente, lo cual nos servirá para ver de mejor manera las consecuencias que tienen estas tendencias en la vida y en las conductas de la gente. Posteriormente, estableceremos una discusión acerca de las características generales y limitaciones de la teoría de Karen Horney, junto a un resumen final.
En este informe entregaremos, básicamente, una enumeración y descripción de las distintas necesidades neuróticas, sin ahondar demasiado en su génesis ni en sus consecuencias. El conflicto básico, producto de la existencia de dos o más tendencias neuróticas contradictorias dentro del individuo, tampoco será abordado.
La teoría de Karen Horney se ubica en la corriente psicoanalítica, en su rama culturalista, ya que considera fundamentalmente al individuo y sus conflictos como producto de su ambiente cultural.



CONCEPTUALIZACIONES TEORÍCAS.

Definición de tendencia neurótica

Al tratar de entender una personalidad perturbada, es importante conocer las fuerzas impulsoras que producen la perturbación. Estas serían, según Karen Horney, las tendencias neuróticas que define como los “impulsos inconscientes, desarrollados para poder afrontar la vida, pese a los temores, a la impotencia y al aislamiento”(HORNEY, 1960, p.33)
La génesis de estas tendencias se producen en las etapas iniciales de la vida, por un efecto combinado de las influencias temperamentales y ambientales. Es importante conocer los factores que en la infancia favorecerían el desarrollo de la ansiedad básica que, según Horney, es la fuente de las necesidades neuróticas.

Características de las tendencias neuróticas

  1. Son inconscientes: Las tendencias son inconscientes, aunque la persona puede tener consciencia de sus efectos. De este modo, se atribuirá a sí mismo determinados rasgos del carácter (por ejemplo, puede llegar a advertir que tiene una necesidad de afecto o perfección), pero nunca se da cuenta hasta que punto está bajo el dominio de esos impulsos, hasta que punto determinan su vida.
  2. Son compulsivas: Está característica se expresa en dos formas: primero, sus objetivos son perseguidos indiscriminadamente y estos con un menosprecio de la realidad y por el verdadero interés personal. Segundo, se produce una reacción de angustia tras la frustración.

Horney hace la siguiente distinción entre los sentimientos normales y las tendencias neuróticas : “las actividades neuróticas son casi una caricatura de los valores humanos a los que se asemeja. Les falta espontaneidad y sentido”( Horney,1960, p.52). Además, las tendencias neuróticas no representan lo que la persona desea verdaderamente, sino el sujeto es arrastrado a realizar algo que el no quería.

Clasificación de las tendencias neuróticas

Las tendencias neuróticas pueden ser clasificadas en tres líneas principales: movimiento “hacia” la gente, movimiento “en contra” de la gente y movimiento “aparte” de la gente. Las necesidades neuróticas enumeradas para cada movimiento pueden no encontrarse en su totalidad en un individuo concreto, pero sirven como un “tipo ideal” a través del cual se puede describir y analizar el carácter de un individuo determinado.

  • Movimiento hacia la gente: Ésta es una respuesta frecuente frente a la hostilidad del mundo, a lo cual el neurótico responderá tratando de buscar amor y cariño para poder escudarse detrás de él, porque se siente impotente de responder por su cuenta.

    1. La necesidad neurótica de afecto y aprobación: La necesidad compulsiva de recibir afecto es una característica común dentro de las personas que sufren de un cuadro y es "uno de los más fieles signos de la angustia reinante y de su intensidad aproximada"(HORNEY, 1946,p.96). Se caracteriza por una fuerte necesidad de agradar a los demás, ser querido y recibir aprobación por parte del prójimo. Se vive de manera automática, de acuerdo a las esperanzas, opiniones y deseos de los demás ,temiéndose la hostilidad de los demás.
      El neurótico que está en busca de afecto presenta una hostilidad encubierta que interfiere en todas sus relaciones, haciéndolas fracasar, sin que el neurótico sepa porque . Esto lo lleva a concluir que la culpa de sus fracasos se encuentra en los otros, lo que lo lleva a buscar compulsivamente ese amor que no encuentra. Frente a esto el neurótico se enfrenta a la disyuntiva de ser incapaz de amar y de necesitar urgentemente del amor de los demás.
      Este tipo de neurótico que busca el amor no se percata de su necesidad imperiosa de amar y ser amado. “La mayoría confunde su necesidad del prójimo con una presunta disposición al amor, ya sea por señalada persona o por la humanidad en general" (HORNEY, 1946, p.101). Ellos tienen que mantener esta impresión, pues de lo contrario, develarían su hostilidad hacia el mundo. No es posible amar y odiar al mismo tiempo por lo que su disposición hostil debe estar alejada de la conciencia. “La ilusión del amor, aunque resultado de un comprensible equivoco entre el autentico apego y la necesidad neurótica, cumple la indudable función de permitir la conquista del cariño."(HORNEY, 1946, p.101).
      Dentro de su búsqueda de afecto el neurótico encuentra, además, otra dificultad: a pesar de obtener el cariño buscado, es incapaz de aceptarlo. La aceptación del cariño que le es entregado es solo temporal. Esto esta dado por que estas muestras de afecto se enfrentan con su desconfianza y hostilidad interna  desencadenando resistencia y ansiedad.
      Esta desconfianza lo lleva a no creer en ellas, pues esta convencido de que el no puede ser amado por nadie. Esto está dado por que su "convicción de ser indigno del amor se vincula íntimamente con la incapacidad de sentirlo y, en realidad es un reflejo consciente de ésta."( HORNEY, 1946, p.102) .Cualquier entrega de cariño será recibida con desconfianza llegando a creer el neurótico que esta obedece a intereses ocultos, e incluso la entrega efusiva de cariño es recibida como un insulto hacia él, pues no le es posible aceptar que alguien sienta algún sentimiento positivo hacia él. Es común que a ciertos neuróticos la expresión de afecto  pueda provocarles un cuadro de ansiedad. “un neurótico inclusive puede experimentar autentico terror cuando se halla a punto de comprender que alguien le ofrece sincero cariño o amor."(HORNEY, 1946, p.102).
    2. La necesidad neurótica de un compañero que se encargue de la vida de uno: El compañero debería colmar todas las esperanzas de la vida y asumir la responsabilidad del bien y del mal. Hay una sobreestimación del amor, por suponer que es este el que resuelve todos los problemas. En esta necesidad neurótica hay un temor al abandono y a estar solo.
    3. La necesidad de restringir la propia vida dentro de estrechos límites: Esta necesidad se caracteriza por que el individuo es poco exigente, se contenta fácilmente y restringe las ambiciones y deseos de cosas materiales; existe un temor de plantear exigencias y de afirmar deseos expansivos. Se observa la necesidad de no llamar la atención y se considera la modestia como un valor supremo; hay un impulso a ahorrar.


  • Movimiento contra la gente: Esta respuesta a la hostilidad del mundo se caracteriza por considerar la vida como una lucha, donde lo importante es mantener la superioridad sobre los demás y manejar la situación, sea de manera directa o indirecta.

    1. Necesidad neurótica de poder: El poseer el dominio sobre los demás, la devoción a una causa, deber, responsabilidad. No se respeta la individualidad ni la dignidad de los demás, teniéndose sólo como su subordinación. Hay una gran adoración por la fuerza y un desprecio por la debilidad. Se da el temor a lo ingobernable y a la impotencia.
      1. La necesidad neurótica de fiscalizarse a sí mismo y fiscalizar a los demás, por medio de la razón y la presciencia (se puede presentar en personas demasiado inhibidas para ejercer el poder en forma directa). Hay fe en la omnipotencia de la inteligencia y la razón, produciéndose una negación del poder de las fuerzas emocionales y desprecio por éstas.
        Hay temor a advertir las limitaciones objetivas del poder de la razón; hay temor a la estupidez y a los malos juicios.
      2. Necesidad neurótica de creer en la omnipotencia de la voluntad (Variedad introvertida de la anterior, que existe en personal altamente ubicadas, para las cuales un ejercicio del poder significa exceso de contacto con los demás): Se posee un sentimiento de fortaleza, logrado con la creencia en el poder mágico de la voluntad. Se presenta una reacción de desolación por cualquier frustración de los deseos, por lo que el individuo renuncia a los deseos por temor a los fracasos. También hay temor a reconocer las limitaciones de la voluntad pura.
    2. Necesidad neurótica de explotar a los demás y sacar partidos de ellos a las buenas o a las malas: Los demás son valorados según puedan explotarse o no. Existen diversos móviles de explotación, como el dinero, las ideas, la sexualidad, los sentimientos. Hay un orgullo de la  explotación y temor a ser explotados y, por ende, a ser estúpidos.
    3. Necesidad neurótica de reconocimiento o prestigio social: Todas las cosas, los objetos, el dinero, las personas son valorados según su valor de prestigio. Poseen una autoevaluación que depende cien por ciento de la naturaleza de la aceptación pública. Temor a la humillación y al desprestigio.
    4. Necesidad neurótica de admiración personal: Imagen hipertrofiada del yo, narcisismo. La necesidad de ser admirado, no por lo que posee o representa, sino por el yo imaginado. Una estimación de sí mismo implica confianza en vivir al nivel de esta imagen y en que esta sea admirada. Temor a perder la admiración.
    5. La ambición neurótica de hazañas personales: Necesidad de superar a los demás, por diversas actividades. Lo importante es que la autoevaluación lo identifique como un ser superior, aunque también importa el reconocimiento de los demás y suscita resentimiento la falta del mismo. Existe una mezcla de tendencias destructoras. Infatigable impulso del yo hacia proezas mayores. Temor al fracaso y la  humillación.


  • Movimiento aparte de la gente : Se caracteriza por el despego neurótico, cual sería “la íntima necesidad de poner una distancia emocional entre ellos [los neuróticos] y los demás” (HORNEY, 1959, p.73). El individuo experimenta ansiedad cuando los demás se entrometen en sus asuntos.

    1. Necesidad neurótica de autosuficiencia e independencia: El individuo no requiere jamás la ayuda de nadie y no cede a influencia alguna; se intenta no quedar atado a nada, ya que podría llevar a una posible esclavización. Distancia y alejamiento son la fuente de seguridad. Hay temor a necesitar de los demás o a los vínculos.
    2. Necesidad neurótica de perfección e inexpugnabilidad: Infatigable impulso a la perfección; cavilaciones y autoreconocimiento sobre posibles fallas. Sentimiento de superioridad por ser perfecto. Temor a encontrar fallas en sí mismo o cometer errores. Temor a críticas o reproches.

Consecuencias de las necesidades neuróticas.

Las tendencias neuróticas influyen notablemente en el carácter de la persona. Estas tendencias obligan al sujeto a crearse ciertas actitudes, sentimientos y tipos de conducta subsidiarias tendientes a suprimir el conflicto, que causan un gasto de energía tal que impiden a la persona la expresión de sus capacidades. Puede presentarse una indecisión ante todo, una ineficacia general y/o una inercia general.
Las tendencias también influyen en la imagen que tiene una persona de lo que es o debiera; todos los neuróticos son inestables en su autoevaluación, que va de un imagen hipertrofiada a una disminuida de sí mismo. Es característica la presencia de una imagen idealizada, obstáculo al crecimiento, que niega los defectos o los condena, sin intentar superarlos.
Las tendencias neuróticas influyen en como las personas ven a los demás; La persona que ansía prestigio juzgará exclusivamente a los demás de acuerdo al prestigio que gozan; la persona que debe explotar a los demás puede tomarle cierta simpatía al que se presta a la explotación, pero también lo despreciará.
Gracias a las tendencias neuróticas se producen inhibiciones; estás pueden referirse a una acción, sensación o emoción concreta. También pueden ser amplias y abarcar grandes zonas de la vida ( espontaneidad, acercamiento a la gente, etc.). Estas inhibiciones pueden ser sutiles de modo que el sujeto que las sufre no se da cuenta.
Las necesidades neuróticas proporcionan una salida a las calamidades iniciales, prometiendo que se podrá afrontar la vida, pese a las relaciones perturbadas consigo mismo y con los demás, pero también producen perturbaciones nuevas: ilusiones sobre el mundo, sobre uno mismo, inhibiciones. Al principio son una salida, pero después proporcionan nuevos conflictos.


DISCUSIÓN

Ventajas:

  • La teoría de la neurosis de Horney es esencialmente optimista, ya que considera la posibilidad del cambio real, al reconocer el neurótico las tendencias contradictorias y resolver el conflicto básico; la existencia de necesidades neuróticas no es una característica inherente al ser humano y, por lo tanto, puede ser evitada la formación de éstas y resueltas con la ayuda del terapeuta. En cambio, Freud es esencialmente pesimista al respecto, porque consideraba que siempre estamos a merced de los conflictos inconscientes y todas nuestras acciones de resolución son sólo sublimaciones.
  • Dentro de las teorías psicodinámicas, su postura es culturalista. Ésta la lleva a considerar como factor importante para la formación del carácter la cultura en que vive y se desarrolla el individuo, junto a la experiencia temprana con los padres. La presencia de una necesidad neurótica específica en los individuos de una sociedad estará determinada por los valores predominantes en ésta; de este modo, si en una sociedad se privilegia la docilidad, una tendencia constitucional a la agresión constituirá, con probabilidad, una fuente de conflicto.
  • La teoría de Horney brinda la posibilidad al individuo que necesita ayuda de hacer una instrospección profunda, que le permita descubrir sus necesidades neuróticas, para facilitar así al terapeuta su labor.

Desventajas:

  • Su trabajo se centra preferentemente, sino exclusivamente, en la neurosis. Muchos trastornos, tales como los ataque de pánico y fobias, son explicados dando por supuesto que son síntomas neuróticos, opinión que es contradictoria con otras teorías como la conductista, que señalaría que estas conductas son producto de condicionamientos. Además, se preocupa de la psicosis sólo de un modo tangencial.

Limitaciones:

  • Esta teoría de la personalidad habla principalmente del individuo anormal, que sufre de neurosis, y no se centra en declarar las características del individuo sano: para Horney, sería meramente  un individuo sin conflicto básico. Al igual que Freud, su trabajo se basa en el estudio de casos clínicos con individuos enfermos.
  • La enumeración de tendencias neuróticas que da Horney no es completa, ya que como ella misma dice: “la lista no es completa ni terminante” (HORNEY,1960,p.45).
  • Aborda el tema de la neurosis desde la perspectiva de su propia cultura (occidental), sin hacer estudios sobre otras culturas.


RESUMEN

En primer término, definimos necesidad neurótica como una reacción ante la ansiedad básica de la infancia que lleva al individuo a perseguir de modo compulsivo determinadas tendencias inconscientes, cuyo objetivo es brindar protección frente al mundo hostil.
Las tendencias neuróticas son clasificadas por Horney en tres grandes dimensiones: movimiento “hacia” la gente, movimiento “contra” la gente, movimiento “aparte” de la gente.
             Dentro del movimiento “hacia la gente” encontramos las necesidades neuróticas de afecto, de un compañero que se encargue de la vida del neurótico y la necesidad de restringir la vida dentro de estrechos límites.
Dentro del movimiento “contra la gente” encontramos las necesidades neuróticas de poder, explotar a los demás, de reconocimiento o prestigio social, de admiración personal, ambición neurótica de hazañas personales.
Dentro del movimiento “aparte la gente” encontramos las necesidades neuróticas de autosuficiencia e independencia y la de perfección e inexpugnabilidad.
Las consecuencias de las necesidades neuróticas son principalmente las inhibiciones en el campo social, la incapacidad de relacionarse de buena forma con uno mismo y con el medio, con posibles exclusiones de aquellos aspectos de la personalidad que forman el conflicto


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS.

  • Horney, Karen (1946). La personalidad neurótica de nuestro tiempo. Buenos Aires: Paidos.
  • Horney, Karen (1959). Nuestros conflictos interiores. Buenos Aires: Psique.
  • Horney, Karen (1960). El autoanálisis. Buenos Aires: Psique.