Timidez

Por clbustos. En 2007-07-22 19:43:02 -0700
Categorías:
Monografía relacionada con Timidez

Una monografía realizada por Gabriela Pino, Cecilia Martínez,
Elena Lara y Karin Penroz.

INDICE


INTRODUCCIN

El presente trabajo tratará el tema de la timidez, entendida como una reacción de la persona caracterizada por: incomodidad, inhibición y ansiedad, frente a la evaluación social y a la interacción social.

Mediante la realización de un trabajo bibliográfico se pretende, en términos generales, conocer distintos conceptos sobre la timidez, así como las características que le son propias. Por otro lado, se intentará investigar respecto a la relación de la timidez con distintas variables, tales como: atractivo físico, alcoholismo, neuroticismo, introversión - extroversión y la diferencia existente entre timidez y sociabilidad.

Para tales efectos se realizaron actividades como: investigación bibliográfica, basada en "Journal of Personality and Social Psichology" y "Journal of Research in Personality", traducción de los artículos encontrados en dicha bibliografía, extracción de los contenidos principales relacionados con el tema e integración de los conocimientos encontrados.


MARCO CONCEPTUAL Y TERICO

A continuación presentamos los distintos conceptos de timidez, constructo que fue presentado también junto con varios más como sociabilidad, atractivo, género y otros.

TIMIDEZ

Se define como incomodidad e inhibición en presencia de otros, y deriva directamente desde la naturaleza interpersonal de la situación más que de otras fuentes de amenaza e incomodidad, que no son esencialmente interpersonales, aún cuando ocurren en presencia de otro, como por ejemplo amenaza de daño o dolencia física (Jones y cols, 1986; citado en García y cols., 1991). Así también, la timidez tradicionalmente ha sido vista como una característica personal permanente. La mayoría del trabajo empírico se ha basado en la perspectiva de timidez como rasgo, comenzando con Cattell (1947) y Guilford(1959). La timidez como rasgo es la propensión a responder con exagerada ansiedad, autoconciencia y reticencia en una gran variedad de contextos sociales; una persona con alto rasgo de timidez, experimentará mayor excitación que una persona con baja timidez, independiente del nivel de amenaza interpersonal en la situación, es decir, se entiende timidez como un componente fundamental de la estructura y organización de la personalidad. Por otra parte se sugiere un compuesto de heredabilidad dentro de la timidez (Jones y cols, 1986). Dentro de este mismo marco cabe señalar que para algunas personas, la timidez puede ocurrir como un estado, ocasionalmente experienciado, que es dependiente de la situación, pero para otros, la timidez parece funcionar como una característica con estabilidad temporal y situacional (Briggs, 1985). Buss (1980), define la timidez como una forma de ansiedad social (así como de ansiedad de audiencia y vergüenza), que puede ser un rasgo o un estado, pero que está asociado a alta autoconciencia pública. Cerca de 1985, este autor distinguió entre una temprana forma de timidez, la que estaría ligada a predisposiciones genéticas, y una forma tardía la que estaría ligada a procesos de socialización y al desarrollo de cogniciones autorrelacionadas (Citado en Jones y cols, 1986). Respecto de este punto, se sugiere que la inhibición por extraños surgen temprano en el desarrollo humano y continúa operando en la adultez. Muchos estudios han demostrado consistentemente que cerca de los 8 meses, los niños comienzan a mostrar reacciones de cautela hacia adultos extraños; y a pesar de las diferencias individuales se ha visto que la duración e intensidad de estas reacciones en niños, son conductas universales. Durante la niñez temprana es menos probable encontrar respuestas sólo de cautela, ya que se muestra en forma constante una mezcla de ambos comportamientos: sociable y cauteloso; esto indica una ambivalencia e ilustra claramente el conflicto atracción- evitación en estados de timidez (Bretherton y Ainsworth, 1974; Greenberg y Marvin, 1982; en Asendorpf, 1989). Bajo los 4 años, los niños parecen ser incapaces de realizar cogniciones complejas involucradas en el comportamiento de acercamiento para la presentación personal (Schlenker y Leary, 1982; en Asendorpf, 1989 ). La habilidad de mirarse a sí mismo desde la perspectiva de otros probablemente surge después de los 4 años. La inhibición ante extraños entre infantes y niños pequeños no puede ser explicada sin el comportamiento de acercamiento para la presentación personal. Al parecer esta inhibición ante extraños, en la edad temprana se produce debido a una predisposición biológica en la cual se involucran elementos cognitivos en un bajo nivel (Asendorpf, 1989). Así mismo Asendorpf (1986), sugiere que los sentimientos mixtos aparecen en estados de timidez, los cuales son producto del conflicto atracción- evitación antes mencionado. El estado de timidez surge cuando las personas se sienten motivadas a acercarse, pero también a evitar a otros. Esta noción de conflicto del estado de timidez, lleva a un estado de desinterés social (bajo acercamiento y baja motivación de evitación) y de evitación social (bajo acercamiento y alta motivación de evitación). Leary (1983a) define timidez como un síndrome de ansiedad- inhibición, pero plantea que las experiencias cognitivas internas y emocionales deben ser distintas de cualquier comportamiento o consecuencia social ocasionalmente asociada. (Citado en Jones y cols, 1986). Claramente la timidez involucra excitación emocional en ciertas situaciones sociales, lo que no es lo mismo que excitación general. El constructo de timidez puede ser mejor descrito aludiendo una falta de habilidad social e interpersonal (Jones y cols, 1986). Si la timidez estuviese definida como nada más que la tendencia a evitar gente, debería ser lo inverso de sociabilidad. Cheek y Buss (1980), definen sociabilidad como tendencia a afiliarse con otros en vez de preferir quedarse solo. Los mismos autores definen la timidez en términos de la reacción al estar con extraños o en encuentros casuales: tensión, preocupación, sentimientos de incomodidad y torpeza, evitación de miradas e inhibición del normal comportamiento social. Por otra parte, la timidez puede se definida desde el punto de vista motivacional: alta motivación de evitación social pasiva; la gente tímida se inhibe por situaciones específicas de acercamiento a otros, sobre todo la gente con la que no está familiarizada; y por la expectación de evaluación social negativa o insuficientemente positiva, pero las personas tímidas no necesariamente tienen una motivación baja de acercamiento social ni tampoco puede ser que eviten activamente el acercamiento social La timidez es un factor consistente en la predicción de medición de ansiedad conductual, fisiológica y cognitiva (Asendorpf y Meier, 1993).

TIMIDEZ SOCIAL.

La timidez social es aquella en que la presencia de otros implica para el sujeto incomodidad e inhibición, las cuales derivan específicamente de la naturaleza interpersonal de la situación más que de otras causas de amenaza o angustia que no son esencialmente interpersonales, siempre que ellas ocurran en contextos sociales. Más personas experimentan el estado de timidez intermitentemente con extraños, en situaciones nuevas, con el alto status de otros o en ocasiones formales (Buss, 1980; citado en Briggs 1988). Las personas que presentan altas puntuaciones en escalas que miden ansiedad social, tienen pensamientos negativos acerca de sí mismos durante la interacción diádica, particularmente si se encuentra involucrado el sexo opuesto (Brunch y cols., 1989; Caccioppo y cols., 1979; Hill, 1989; Turner y cols., 1986; en García y cols., 1991). Dentro del mismo marco, las personas tímidas parecen ser más preocupadas por sí mismas en relaciones interpersonales diádicas y se autodescriben como inhibidos, torpes, inamigables e incompetentes (Cheek y Buss, 1981; De Paulo y cols., 1987; en García y cols., 1991).

TIMIDEZ GENÉRICA

Se sugiere que el factor género puede moderar los efectos de la timidez en encuentros diádicos iniciales. por ejemplo, parece que las altas puntuaciones de timidez se relacionan más fuertemente a estados anímicos negativos en hombres que en mujeres (Brunch y cols., 1989 en García y cols., 1991). El concepto de socialización en roles sexuales sugiere que los hombres experimentan más expectativas sociales por ejecutar competencia en situaciones interpersonales, ya que tradicionalmente el rol masculino enfatiza la toma de iniciativa en contactos sociales, por lo tanto, puede ser que el conflicto atracción- evitación experimentado por el tímido sociable, puede ser exacerbado en relación a la expectación, más por los hombres que por las mujeres (Cheek y Buss, 1981).

Para finalizar se presentan a continuación 4 especificaciones respecto a la timidez hechas por Gray (1982). Primero, es un estado afectivo transitorio. Segundo, como estado afectivo, puede ser percibido como un síndrome con procesos, experiencias y conductas, todos factores consistentes entre ellos. Tercero, estados de timidez ocurren en situaciones sociales que involucran un elevado nivel de ansiedad, pero también afectos positivos, como interés en experiencias emocionales. Por último, la timidez se caracteriza también, por un elevado nivel de ansiedad, pero no por afectos positivos.


APORTES DE INVESTIGACIÓN

"Timidez y atractivo físico en diadas mixtas", (García et al., 1991.)

El objetivo previo formulado en la investigación sobre diadas mixtas fue estudiar los efectos de la timidez y el atractivo físico, en interacciones iniciales cuando se enfrentaban dos personas extrañas de sexo opuesto.

Dentro de los resultados más destacables que se encontraron en relación al atractivo físico, se encuentra que :

a) las mujeres en presencia de hombres atractivos intentan establecer relaciones más íntimas con ellos; en cambio, los hombres que interactúan por primera vez con una mujer atractiva intentan seducirla y adoptan sus patrones cognitivos,

b) el atractivo físico de las mujeres se correlaciona positivamente con el agrado de los miembros de la diada y el atractivo físico del hombre se relaciona positivamente con el tiempo en que ellos se ríen,

c) debido a que el emparejamiento de las diadas fue al azar, los resultados se pueden interpretar como un reflejo directo del impacto del atractivo físico en una interacción social primaria (García et al.,1991),

d) se presenta una intriga dentro de estos resultados ya que se ha demostrado que las personas buscan establecer relaciones con personas atractivas (p.ej.,Clark & Mills,1979; en García et al.,1991); sin embargo, el presente estudio no resuelve por cuál proceso se da esta tendencia, además al parecer en relaciones con terceras personas este hecho presenta restricciones, y

e) los hombres emparejados con mujeres atractivas adoptaron perspectivas cognitivas de sus compañeros, las cuales se muestran cautelosas en interacciones iniciales (García et al.,1991).

En cuanto a los resultados que ofrecen los datos sobre la timidez, se presenta que :

a) la primera diferencia de género que se ven son en las puntuaciones de las mujeres en dos mediciones de la conducta (mirada directa y mutua); y la de los hombres en conductas verbal y no verbal como también en tipos de entrada de pensamientos y sensaciones,

b) aparece una intriga en cuanto a las diferencias de género surgida de la conducta de la mirada : mientras más tímidos los hombres, más mantuvieron el contacto con los ojos, aparentemente pueden restringir a sus compañeras a iniciar y terminar las miradas mutuas sin significancia limitante en sus habilidades para seducir en conductas similares. En grandes términos, se sugiere que la mirada de hombre tímidos es utilizada como estrategia que ayuda a mediar las reacciones negativas en encuentros iniciales,

c) las puntuaciones sobre timidez de hombres entregaron porcentajes más altos sobre sí mismo negativas; y en relación a sus compañeros, un porcentaje más bajo (García et al.,1991).

Las principales conclusiones hacen referencia que los resultados encontrados revelan que el impacto de la timidez y el atractivo físico en interacciones diádicas mixtas iniciales y que éstas presentan diferencias para hombres y mujeres; sin embargo, se sugiere que se deberían estudiar en el futuro con mayor profundidad.

"Timidez, expectativas y consumo de alcohol : descubrimiento de un efecto supresor", (Brunch et al.,1992)

Se plantea inicialmente una hipótesis que trata de probar las consecuencias positivas del alcohol en situaciones de evaluación social que moderan la relación entre timidez y beber. La propuesta de este estudio fue probar las expectativas del alcohol como variable moderadora entre éstas.

Los aspectos importantes se centraron en :

a) el interés por examinar el rol de la timidez disposicional en el consumo de alcohol,

b) la elaboración de una escala de expectativas del alcohol en las cuales se reflejan los resultados positivos de éste, que podrían disminuir la preocupación en una evaluación social,

c) probar la hipótesis de la variable moderadora controlando varios factores que podrían ser determinantes en el uso del alcohol.

Dentro de las conclusiones más importantes a partir de los resultados obtenidos en la investigación, se encuentra que :

a) los resultados no lograron apoyar la hipótesis moderadora e indicaban que las expectativas sobre el consumo de alcohol suprimía cambios irrelevantes de la timidez luego de revelar una relación negativa entre éstas y el consumo,

b) las mujeres tímidas consumirían menos alcohol por la preocupación de perder el control y desinhibirse, según Wilson (1987) este patrón sería inverso en los varones,

c) las mediciones de las expectativas del alcohol presentan una alta correlación con la medición global de expectativas sociales positivas, lo cual sugiere que cualquier expectativa positiva del beber en los tímidos conduciría a beber más y se establecería una asociación con otras consecuencias positivas como la disminución de la tensión,

d) mediante estos resultados no se puede determinar los procesos subyacentes que influencian las expectativas del consumo de alcohol y la timidez, existiendo la posibilidad de la creencia que el consumo de alcohol proporcionará más comodidad en situaciones sociales (Brunch et al.,1992).

"Timidez : ¿ Introversión o neuroticismo ?", (Stephen Briggs, 1988.)

El objetivo del presente artículo consiste en determinar por qué medidas de timidez se relacionan igualmente con medidas de introversión y neuroticismo.

Eysenck y Eysenck distinguieron 3 niveles jerárquicos de la personalidad:

Nivel más alto y complejo; conformado por superfactores de extraversión-introversión, neuroticismo y psicoticismo.

Nivel más bajo y simple; conformado por la timidez, la cual sería un factor primario dado que es relativamente pura y difícil de dividir nuevamente en subfactores . Esto fue demostrado a través de un estudio reciente que comparó cinco escalas distintas de timidez, obteniéndose como resultado, que entre ellas existía una alta consistencia interna y que el concepto de timidez está altamente correlacionado en las cinco escalas. Y a su vez todas éstas están correlacionadas con otras variables de personalidad, relacional y conductual.

Eysenck (1956; citado en Briggs, 1988)), encontró que la timidez se correlacionaba con la introversión-extroversión y neuroticismo, planteando que existirían dos tipos de timidez :

Timidez social introvertida.

Timidez neurótica social.

Para demostrar esta hipótesis analizó 400 casos y los ítems de la escala de timidez de Guilford fueron divididos en dos grupos:

  • Items correlacionados con introversión pero no con neuroticismo; con preguntas como: ¿Usted quiere mezclarse socialmente con personas?, ¿Está usted inclinado a mantenerse al margen de las ocasiones sociales?.
  • Items correlacionados con neuroticismo pero no con introversión; con preguntas como: ¿Usted frecuentemente experimenta períodos de soledad?, ¿Está usted preocupado acerca de si es autoconciente?.

Hecha la división, Eysenck concluye que las preguntas de timidez de Guilford, no miden una sola característica primaria de un individuo.

Esto último fue reforzado por Browne y Howarth (1977; citado en Briggs, 1988) quienes descubrieron que existirían tres factores que estarían correlacionados sólo moderadamente, como : la timidez social, la conversación social y la sociabilidad.

En concordancia a lo anterior, Cheek y Buss (1981, citado en Brigss,1988) concluyeron mediante las mediciones que realizaron por separado de timidez y sociabilidad, que estas dos escalas estaban también sólo correlacionadas moderadamente (r = -.30, N = 912).

Así se desprende que la escala de timidez de Guilford podría contener preguntas o ítems que miden varios conceptos primarios: timidez- sociabilidad- soledad- autoestima y otros.

Por otra parte, se realizaron mediciones corrientes de timidez, observando que se correlacionaba casi igual con extroversión-introversión y con neuroticismo. Se compararon cinco medidas de timidez y ansiedad social (Jones et al., 1986; citado en Briggs, 1988) lo que mostró que existía una diferencia de correlación, con la escala de extroversión-introversión del inventario de Eysenck, de -.38, y en el caso del neuroticismo fue de .35 . Esto podría verse explicado porque:

Las escalas de timidez son internamente consistentes y difícil de dividir en factores y correlacionan igualmente con los dos superfactores porque sus preguntas individuales correlacionan casi igualmente con los dos superfactores (extroversión, neuroticismo).

La timidez no fuera un factor primario y por lo tanto puede ser dividido en dos componentes que se correlacionan uno con extroversión-introversión, y el otro con neuroticismo. Así habría un conjunto de preguntas que correlacionaría alto con introv.-extroversión pero bajo con neuroticismo, y otro que mostraría una alta correlación con neuroticismo y baja con introv.-extroversión.

Surge así, la interrogante respecto a si las medidas corrientes de timidez son más consistentes e indivisibles que las de Guilford, planteándose inquietudes tales como:

  • ¿Pueden ser divididos los ítems de las escalas de timidez sobre la base de su correlación con los superfactores?.
  • ¿Cómo la timidez contribuye a cada uno de los dos superfactores?.

Entonces, para determinar si existirían dos tipos de ítems de timidez, fue necesario determinar si existirían dos tipos de timidez como lo propuso Eysenck. Para ello Check y Buss (1981; citado en Briggs, 1988) establecieron la existencia de tres grupos:

  1. Tímido-no sociable.
  2. No tímido-no sociable.
  3. Tímido-sociable.

El último grupo se caracterizaría por conversar menos, desviarían más la contemplación y estarían más envueltos en automanipulaciones nerviosas. Estarían motivados a estar con otros, y al mismo tiempo son tímidos e inhibidos en cuanto a la interacción social.

Considerando el aporte anterior, de acuerdo a la clasificación hecha por Eysenck, la persona neuróticamente tímida se asemejaría al tímido-sociable, ya que ambos desearían estar con otros o ser más sociable pero expresarían timidez, ansiedad e inhibición en situaciones sociales. Y el tímido-introvertido de Eysenck, al tímido-no sociable, ya que no expresan deseo de estar con gente, no se destacan socialmente y prefieren estar solos, sin embargo, si lo requiere la situación, pueden participar en situaciones sociales sin ningún problema (Eysenck, 1956, p. 121 en Briggs, 1988). De lo cual se puede concluir que la sociabilidad, podría ser el nexo entre timidez y neuroticismo y entre timidez y extroversión-introversión.

"Efectos de la personalidad en el lenguaje diario de los niños", (Asendorpf & Meir, 1993)

En el experimento de Asendorpf & Meier.(1993), se monitoreó el lenguaje y la frecuencia cardíaca de 41 niños, desde la mañana hasta la tarde, en época de colegio y encontró que la frecuencia cardíaca no esta relacionada con la timidez También se encontró que los niños sociables, a diferencia de los no sociables, hablan menos por la mañana y más en la tarde. Algunos estudios han encontrado correlaciones de .40 o .67 entre la opinión parental y el comportamiento observado, respecto de la timidez. Al contrario de otros estudios en este no se demostró que los niños tímidos hablan menos, sino que los tímidos y los que no eran considerados como tales, no tuvieron diferencias significativas en su participación verbal.

Este estudio comparó también, familiaridad alta media y baja, y la última no sólo incluyó conocer a extraños, sino también el interactuar en varios lugares fuera de casa.

Asendorpf y Van Aken (1993), no encontraron baja autoestima social en niños, ni siquiera en grupos categorizados con timidez crónica alta ante extraños, durante la infancia.

Esta timidez en adultos está negativamente relacionada en varios campos de acción del autoestima, quizás porque corresponde a alta incidencia y alta significancia emocional de confrontaciones con extraños, luego que el niño ha salido de su hogar (Asendorpf y Meier, 1993).

"Timidez : Conceptualización y medición" (Jones y cols., 1986)

Se plantea que las investigaciones sobre personalidad deben ser hechas sobre la base de la relevancia de sus consecuencias sociales. Considerable evidencia muestra que los puntajes altos en timidez están correlacionados con altas reacciones afectivas (ansiedad y hostilidad), así como con cogniciones autoderogativas y disruptivas en tales situaciones. En díadas de conversación con extraños y en monólogos, individuos con altos puntajes de timidez mostraron gran aversión al contacto visual y se enfrascaban mas frecuentemente automanipulaciones nerviosas que las personas con bajos puntajes de timidez, así también, inician menos conversaciones y hablan menos. En el estudio del paper se plantea que existe una alta correlación entre el test de reticencia y autodenominación de timidez, datos de frecuencia, número de amigos cercanos y amigos del sexo opuesto, además correlaciona altamente con mediciones de personalidad y estado de humor(ansiedad, depresión, hostilidad, y baja autoestima). Entre los resultados se plantea una correlación r= .55, entre mediciones de timidez y escalas de sociabilidad, así también como una correlación considerable entre timidez y otras formas de ansiedad social, r = .54. La timidez, independiente de la escala usada para medirla, parece ser la más fuertemente relacionada (inversamente) con extraversión, autoestima y asertividad; y directamente relacionada con miedo social y soledad. La medición de timidez no es idéntica a la medición de constructos similares como ansiedad de audiencia, miedo a la evaluación negativa o ansiedad a hablar en público, ni tampoco estos son simplemente inversos a conceptos cono sociabilidad, asertividad y extraversión. La timidez parece ser mas o menos equivalentemente relacionada a cada uno de esos constructos. Los autores indican que la timidez esta asociada con el autorreporte de relaciones íntimas y sociales menos satisfactorias, como refleja la correlación con soledad. Así, la tendencia de personas tímidas a responder con alta ansiedad, autoconciencia y reticencia en situaciones interpersonales es maladaptativa por sí misma, se cree que es aún mas devastador y permanente, la dificultad de las personas tímidas a iniciar y desarrollar nuevas amistades. (Jones y cols., 1986)

"Timidez y sociabilidad", (Cheek y Buss, 1981)

Cheek & Buss (1981), indicaron la timidez y la sociabilidad son disposiciones de personalidad distintas. Se concluyó que la timidez no sólo es baja sociabilidad. En el estudio los sujetos tímidos- sociables tendieron a hablar menos, desviar la mirada y caer en automanipulación, que los otros. Algunas personas son llamados introvertidos y tienden a permanecer callados durante el contacto social con extraños o en contactos casuales. La pregunta es que si son reticentes porque prefieren su propia compañía o porque se sienten torpes y tensos en presencia de otros.

Altos puntajes obtenidos en la escala de autoconciencia publica, están relacionados con sensibilidad a ser ignorado, renuencia a expresar la verdadera actitud en público y conformidad ante la presión del grupo. La gente tímida parece ser de algún modo temerosa. En el experimento, los tímidos hablaron menos que lo no tímidos. Los sujetos tímidos- sociables realizaban más automanipulación que los tímidos no sociables. La combinación de altos niveles de timidez y sociabilidad esta asociada a pasar más tiempo en automanipulación. La timidez y la sociabilidad están ligados. En el estudio los tímidos- sociables estuvieron más y tensos e inhibidos que los tímidos- no sociables. Para explicar esto se invoca la noción de conflicto: los tímidos- sociables están altamente motivados a estar con otros, pero se encuentran a si mismos demasiado miedosos e inhibidos para mezclarse socialmente, entonces este conflicto entre necesidad de afiliación e inhabilidad para realizar adecuadas respuestas sociales, los hace más tensos y desorganizados. La correlación entre temerosidad y timidez es r= .50. Entonces si la temerosidad se solapa con la timidez puede ser un componente genético de la timidez, quizás por esto el ser sociable y tímido a la vez puede ser una disposición de personalidad innata (Cheek y Buss, 1980).

"Timidez y sociabilidad reexaminada:un análisis multicomponenecial" (Brunch y cols, 1989)

En el estudio de timidez y sociabilidad reexaminada, se planteó la relación entre timidez e interacción disfuncional. Es estudio 1 mostró que la timidez y la sociabilidad son factores inversamente relacionados. El estudio 2 se relacionó timidez, sociabilidad y género y los 3 interactuaron con conducta disfuncional; los resultados arrojados confirmaron que los sujetos tímidos- sociables muestran más conductas disfuncionales que los tímidos de sociabilidad baja. Así también se presentó la timidez como el predictor más consistente de índices fisiológicos, cognitivos y ansiosos, además de que los hombres tímidos son más disfuncionales en algunos criterios (Brunch y cols., 1989).


CONCLUSIONES

Existen distintos elementos que coinciden entre los diversos conceptos de timidez analizados a través del presente trabajo, los cuales son:

  • la incomodidad e inhibición ante la presencia de otros
  • que se constituye en un rasgo de personalidad que lleva a respuestas de ansiedad, excitación y reticencia frente a una percepción de amenaza en la interacción social.
  • es un rasgo estable y relacionado con la situación
  • las reacciones de timidez ocurren sólo en situaciones sociales e implican un alto nivel de ansiedad.

La timidez y la sociabilidad son disposiciones de personalidad distintas. La timidez se caracterizaría por una baja sociabilidad, por ser una reacción de tensión, preocupación e incomodidad frente a extraños; y la sociabilidad sería la tendencia a afiliarse y estar con otros con agrado. La sociabilidad es el componente común en personas tímidas y no tímidas, difiriendo en el grado o nivel de expresión de ésta.

Según algunos autores la timidez aparecería tempranamente en la vida y se mantendría durante la adultez, siendo la timidez en niños pequeños una reacción de tipo biológico, frente a las situaciones sociales.

Existe una correlación moderada entre la timidez y la introversión - extroversión y neuroticismo.

La timidez no es sinónimo de introversión o neuroticismo, es un concepto primario, puro y difícil de dividir en pequeños factores.

Si se vincula el atractivo físico con la timidez en parejas mixtas, se puede apreciar que el primero tiene un real impacto en este tipo de interrelación y además existirían diferencias en cuanto a la timidez dependientes del género.

En un estudio donde se trató de vincular alcohol y timidez, además se incluyó una tercera variable que correspondería a las expectativas, y se concluyó que ésta última no fue apoyada por los resultados por lo que se sugirió la realización de más investigaciones respecto al tema.

En general, las investigaciones que se han llevado a cabo en relación con la timidez constituyen aportes en el tema y no entregan resultados definitivos sobre él, dejando la posibilidad de realizar nuevas investigaciones en torno a la temática, con el objeto de profundizar o modificar las hipótesis planteadas.

 


REFERENCIAS

  • Asendorpf, J.B. (1989). Shyness as a finil common pathway for two different kinds of inhibitions. Journal of Personality and Social Psychology, 57, 481-492.
  • Asendorpf, J.B. & Meier, G. (1993). Personality effects on children's speech in everyday life : sociability-mediated exposure and shyness-mediates reactivity to social situation. Journal of Personality and Social Psychology, 64 , 1072-1083.
  • Briggs, S.R. (1988). Shyness : Introversion or neuroticism?. Journal of Research in Personality, 2 , 290-307.
  • Brunch, M.A., Gorsky, J.M., Collins, T.M & Berger, P.A. (1989). Shyness and sociability reexamined : A multicomponent analysis. Journal of Personality and Social Psychology, 57 , 904-915.
  • Brunch, M.A., Heinberg, R., Haney, c., McMann, M., Mahone, M. & Slavkin, S. (1992). Shyness, alcohol expectancies, and alcohol use : Supressor effect. Journal of Research in Personality, 26 , 137-149.
  • Brodt, S.E. & Zimbardo, P.G. (1981). Modifying shyness-related social behavior trough sympton misattribution. Journal of Personality and Social Psychology, 41 , 437-449.
  • Cheek, J.M. & Buss, A.H. (1981). Shyness and sociability. Journal of Personality and Social Psychology, 41 , 330-339.
  • García, S., Stinson, L., Ickes, W., Bissonett, V. & Briggs, S. (1991). Shyness and physical attractivness in mixed-sex dyads. Journal of Personality and Social Psychology, 61 , 35-49.
  • Jones, W.H., Briggs, S.R. & Smith, T.G. (1986). Shyness : Conceptualization and measurement. Journal of Personality and Social Psychology, 51 , 629-639.