Comparación social

Por clbustos. En 2007-10-31 19:55:48 -0700

Monografía realizada por Javier Ardouin, Claudio Bustos, P.Fernando Díaz y Mauricio Jarpa. (1999)

Indice

 


Introducción.

El siguiente informe tiene como objetivo principal hacer una reseña de las últimas investigaciones, realizadas en torno al concepto de la comparación social. En este informe se entregará, en primer lugar, un marco conceptual y teórico que incluye los diversos modelos teóricos formulados al alero del paradigma de la comparación social. En segundo lugar, se entrega una breve reseña de doce investigaciones recientes, las cuales tratan, principalmente, las consecuencias a nivel afectivo del proceso de comparación social. Finalmente, en la tercera sección, se entregará una conclusión, donde se entregará una síntesis del resultado de las diversas investigaciones y sugerencias sobre posibles temas a investigar a futuro.

El concepto de comparación social, acuñado por Festinger (1954, citado por Pyszczynski et al., 1985, p.196), hacia referencia a la comparación que hacía el sujeto de sus opiniones y habilidades con respecto a las de su grupo. Con el tiempo, el concepto se amplio para incluir la búsqueda de información sobre las emociones de los otros y hoy el término no se limita a describir las comparaciones que hace el sujeto con individuos similares a él sino también las que realiza con otros de habilidades o características muy dispares a las suyas, las cuales tendrían efectos muy importantes en la autoevaluación del sujeto que las realiza. La investigación de los procesos involucrados en la comparación social ha demostrado ser fundamental para comprender múltiples aspectos de la vida del individuo, no sólo a nivel de la cognición y conducta social explícita , como lo es el cambio de opiniones y habilidades conductuales, sino también en los diversos procesos afectivos de la vida psíquica del individuo, tales como la motivación, el bienestar subjetivo y la autoestima.

 


Conceptos y marco teórico.

El concepto de comparación social nace con la formulación de la perspectiva de la similitud de Festinger (1954, citado por Pyszczynski et al., 1985, p.196) , la cual señala que la gente estaría especialmente interesada en información concerniente a las opiniones y habilidades de sus similares, la que le permite al individuo evaluar su propio ajuste a las nuevas situaciones; la similitud incrementa el valor de la información que se puede obtener a través de la comparación . El individuo se compararía con personas que presenten similitud con él en la dimensión bajo evaluación, o con aquellas que se encuentren en un proceso de ajuste similar o con las que se sienta similar en algunas áreas, para luego compararse con ellas en la dimensión evaluada. (Wood et al., 1985, p.1170). Schachter (1959, citado por Kulik et al., 1994, p.301), con su hipótesis de la similitud emocional, extendió la teoría de la similitud de Festinger al campo de la emoción proponiendo que la personas enfrentan la amenaza psíquica experimentando un incremento en el deseo de afiliación, particularmente con otros que enfrentan la misma amenaza, es decir, que experimentan un estado emocional similar. El individuo se afilia con otros individuos amenazados para evaluar de mejor medida la intensidad, naturaleza o propiedad de su estado emocional actual.

Las dos perspectivas anteriores destacan la función de la comparación social en la autoevaluación, ya sea de las propias emociones, opiniones o habilidades. Ahora bien, el modelo SEM y las distintas investigaciones acerca de la comparación ascendente y descendente buscan determinar la relación entre los procesos cognitivos de la comparación social y los efectos en el ánimo y autovaloración de las personas.

Según lo planteado por Tesser y otros (1988, p.49-50) en su modelo de mantención de la autoevaluación (SEM), una de las metas del comportamiento de las personas es la mantención o incremento de su autoevaluación y las relaciones con otros tendrían un impacto substancial en ésta. En esta búsqueda se verían involucrados dos procesos: un proceso reflexivo, en el cual se produce un incremento de la auto-evaluacion cuando el objetivo de la atención tiene un desempeño relevante en una tarea de baja relevancia para el yo y un proceso de comparación, en el cual se produce un descenso de la autoevaluación cuando el objetivo de la atención tiene un desempeño relevante en una tarea de alta relevancia para el yo.

El proceso de comparación anteriormente nombrado también ha sido denominado celos por comparación social (Bers & Rodin, 1984 ; Savoy & Rodin, 1984). Los factores relevantes en la producción de estos celos serían que "(a) contengan un feedback negativo sobre uno mismo (b) en un dominio particular autodefinido (c) seguido por una comparación con otra persona que se ha desempeñado bien en esta misma dimensión autodefinida más que en otra dimensión." (Salovey & Rodin , 1984, p. 782). Entre las consecuencias de los celos sociales encontramos la depresión e infelicidad, el deseo de tener lo mismo que el objetivo, ira y ansiedad. (Salovey & Rodin, 1984, p. 782).

La comparación ascendente sería aquella que otorga "información acerca de los individuos que se desempeñan excepcionalmente bien en la dimensión de la habilidad. Resulta en una baja evaluación de la dimensión comparada." (Brewer & Weber, 1994, p.268). Muchos estudios de laboratorio indican que los sujetos a menudo se comparan con alguien que presenta muchos atributos positivos o muy pocos negativos. Según Lyubormirsky & Ross(1997), la excesiva importancia dada a la información de la comparación social (especialmente del tipo ascendente) estaría correlacionada con la infelicidad. Cuando la comparación ascendente se produce en dominios importante para el yo, podrían producirse celos por comparación social (Bers & Rodin, 1984 ; Savoy & Rodin, 1984). Según otras perspectivas, la comparación ascendente tendría efectos positivos para la autoevaluación, ya que es usada para confirmar que el individuo es tan bueno como los mejores (Wheeler, 1996, citado por Collins,1996, p.53). Según Tesser en su modelo SEM (1988, citado por Collins, 1996, p.55), la gente tiende a "reflejarse" en la gloria de las personas superiores, sintiéndose mejores y aumentando sus auto-evaluaciones cuando se consideran cercanos a ellas. Según Taylor & Lobel (1989, citado por Collins,1996, p.56) la comparación ascendente puede producir efectos positivos en la forma de inspiración y optimismo, aun cuando la autoevaluación resulte negativa.

La comparación descendente constituiría "información sobre el pobre desempeño de otros. Tiende a elevar las auto-evaluaciones" (Brewer & Weber, 1994, p.268). Está relacionada con la preservación de la autoestima. Las comparaciones con personas superiores son evadidas cuando se ve perjudicada la autoestima; bajo estas condiciones, las personas pueden compararse con otros que son inferiores o menos afortunadas (Wood et al., 1985, p.1171). Según Gibbons (1986,p.141), el saber que otra persona está en una peor situación que uno permite creer en un relativo éxito del propio ajuste a los problemas, elevando el ánimo y la propia autovaloración.

Otros modelos buscaran explicar como la comparación social cambiará de forma de acuerdo a las características del grupo en que se encuentra el sujeto. De acuerdo a lo planteado en la teoría de la autocategorización de Turner y otros (1987, citado por Brewer & Weber, 1994, p.268), existirían dos tipos de comparación social, dependiendo si ésta se hace con individuos dentro del grupo de origen o fuera de éste. Cuando lo importante para una situación es la evaluación de la propia persona, los individuos valoran sus propias habilidades comparándolas con las habilidades de individuos similares o del mismo grupo. Cuando lo importante es evaluar el propio desempeño pero dentro del marco de la identidad social, los individuos "prestan más atención a las metas de grupo y el interés cambia de la comparación interpersonal a la comparación intergrupo" (Brewer & Weber, 1994, p.268) y las autoevaluaciones se harán en base a la comparación del grupo completo con los otros grupos más que de las características propias del individuo. Ambos tipos de comparación tendrán un efecto diferencial sobre la autoevaluación en relación al desempeño de los compañeros del grupo de origen. Según lo planteado por Brewer (1991, citado por Brewer & Weber, 1994, p.270) en su teoría de la máxima distintividad , los individuos tenderían a usar los procesos de comparación o de asimilación (reflexión), en la medida que éstos le permitan crear una identidad social definida. En los grupos mayoritarios se daría el deseo de contraste con los otros miembros del grupo, por lo que el proceso de comparación social es más fuerte. En los grupos minoritarios, al ya estar cumplida la tarea de distintividad con el solo hecho de participar en ese grupo, se promueve la asimilación intragrupal y el contraste intergrupal.

 


Evidencias de la investigación:

Si deseas una copia de los resúmenes a partir de los cuales fue realizada esta sección, presiona aquí.

La mayoría de las investigaciones encontradas apuntaban , en mayor o menor grado, a la relación existente entre los procesos de comparación social, la autoevaluación , los estados de ánimo estables y el ajuste a situaciones nuevas; para ordenar su exposición , se ha realizado una división en tres grandes áreas temáticas, de acuerdo a la mayor relevancia de uno de los temas ya nombrados en los artículos específicos: la comparación social en el ajuste a situaciones de enfermedad o amenaza, la comparación social y su relación con la autoevaluación y la relación entre comparación social y la felicidad.

La comparación social y el ajuste a la enfermedad o a la amenaza:

Ajustes de pacientes con cáncer de mama (Wood, Taylor & Lichtman, 1985):

Se investigaron 4 perspectivas teóricas relacionadas con el ajuste al cáncer de mama en 78 mujeres judías de clase alta en base al paradigma de la comparación social, con el objeto de verificar cual de los modelos predecía mejor el comportamiento de las pacientes. La perspectiva de comparación ascendente con personajes famosos fue desconfirmada, ya que el contacto personal con otros pacientes de cáncer de mama se da más frecuentemente de lo planteado por esta perspectiva. Los resultados contradicen y en otros son similares a lo planteado por la perspectiva de la similitud y la comparación ascendente con individuos similares, ya que raramente las personas se comparaban con otras para verificar su ajuste, aunque si lo hacían era con pacientes de cáncer. Finalmente, se descubrió que las comparaciones descendentes son abrumadoras en los pacientes con cáncer de mama; se sugiere que las comparaciones se hacen de forma selectiva para elevar la autoestima.

Depresión y comparación social (Gibbon,1986) :

En este estudio, realizado con estudiantes universitarios depresivos y no depresivos, se observó que las personas depresivas tienden a realizar un mayor número de comparaciones descendentes que las personas normales. Una razón de porque las personas depresivas eligen la comparación descendente en la dimensión del afecto es porque les permite sentirse menos deprimidas, ya que cuando se sienten mejor no tienden a hacer comparaciones descendentes. Parece ser que la comparación descendente es un hábito de personas que están infelices.

Comparación social y afiliación bajo una situación de amenaza: más allá del paradigma de elección de afiliación (Kulik, Mahler & Earnest, 1994):

Este estudio examina la hipótesis de similitud emocional, que predice una mayor afiliación en situación de amenaza con las personas que van a sufrir la amenaza que con aquellos que ya la han sufrido. Los resultados del experimento se muestran, con respecto a la afiliación verbal (búsqueda de diálogo), inconsistentes con la hipótesis de similitud emocional, ya que los que esperan la amenaza prefieren hablar con aquellos que ya la han sufrido. El deseo de comparación emocional no sirve para explicar estos hechos y se postula que el rol de la búsqueda de claridad cognitiva parece ser el relevante en esta situación, ya que la afiliación verbal se hace sobre el tema de la amenaza; esto posiblemente se deba al deseo de buscar información que les permita enfrentarse de mejor manera a la amenaza.

La comparación social y su relación con la autoevaluación.

Algunas consecuencias afectivas de los procesos de comparación social y de reflexión: el dolor y el placer de estar cerca (Tesser, Miller & Moore, 1988) :

Se realizaron 3 estudios sobre una muestra de 92 individuos, para recopilar información empírica comprobatoria del modelo SEM; en ellos, se le dio a los sujetos retroalimentación sobre su desempeño y el de sus compañeros y el de extraños en tareas de alta y baja relevancia para el sujeto. Se observó que el grado de excitación dependía más del grado de cercanía del compañero a comparar que de la relevancia de la tarea , que los resultados empíricos se acercan al SEM para tareas de baja relevancia y que la expresión facial se encuentra en una compleja relación entre la cercanía al objetivo, la relevancia de la tarea y el desempeño relativo. Los resultados, además, indican que cuando la relevancia de la tarea es baja para el que compara , un mejor ánimo es asociado con un mejor desempeño de un amigo que un desempeño igual al del comparador o uno mejor de un extraño. En conclusión, los resultados son consistentes con el modelo SEM.

Celos por comparación social: un estudio motivacional y del desarrollo (Bers & Rodin, 1984):

Doce historias fueron leídas a 72 niños; los protagonistas fallan en sobresalir en alguna de seis áreas y puede existir o no un rival que lo supere. Los niños evalúan la importancia de las áreas para ellos, se les administran test de medición de autoconcepto y se miden los componentes de celos por comparación social.

Los índices de celos por comparación social aparecen fuertemente en los niños a los que se le hizo evaluar situaciones de falla en la cual otro niño fue superior en alguna forma al protagonista. Estas respuestas no emergen cuando se le hace evaluar una situación en la cual un niño falla en acertar y no hay un éxito de otro niño superior. Como conclusión, las comparaciones sociales espontáneas y la mayor especificidad de reacción frente a las dimensiones relevantes del yo aumentan con la edad y todos los afectos expresados asociados con los celos por comparación social comienzan a descender con la edad, lo que puede resultar de un incremento de la sensibilidad a la conveniencia social y a una mayor selectividad para reaccionar frente a cualquier situación.

Algunos antecedentes y consecuencias de los celos por comparación social (Savoy & Rodin, 1984 ):

A ochenta estudiantes universitarios se les asigna al azar una de ocho condiciones experimentales en las que reciben ya sea un feedback positivo o uno negativo de su desempeño en un test de personalidad falso, seguido por la información de un exitoso desempeño de otra persona en el test, ya sea en características consideradas relevantes o no para la persona que compara. Como resultado, se observó la existencia de tres factores predictores de los celos por comparación social: feedback negativo, información relevante y un rival similar y exitoso. Los celos son mas manifiestos cuando las tres condiciones están presentes y cuando alguna de las condiciones está ausente no se pueden predecir los celos. Generalmente, los sujetos identificaron esta situación como generadora de envidia y rabia, y hay evidencias que los celos sociales engendra sentimientos de depresión y de ansiedad.

Diferentes efectos en la autoevaluación de la comparación social interpersonal e intergrupal(Brewer & Weber, 1994):

Dos estudios testearon la hipótesis de que la meta de la comparación social diferirá si la comparación social se hace a un nivel interpersonal o a uno intergrupal. Se comprobó que los grupos de mayoría exhibían efectos de contraste en sus autoevaluaciones cuando se mostraba un miembro del grupo propio con un alto o un bajo desempeño. Las autoevaluaciones de los grupos minoritarios revelaron asimilación en respuesta a comparación dentro del grupo y contraste en respuesta al grupo externo. Estos resultados estarían de acuerdo con las teorías de la autocategorización de Turner y la de máxima distintividad de Brewer. Un hecho importante es que la búsqueda de contraste o asimilación para los grupos mayoritarios o minoritarios parece tener más importancia en la elección de comparación ascendente y descendente que la protección de la autoevaluación.

Investigación en la comparación social de actitudes sexuales (Agostinelli & Seal, 1988):

Como parte de una prueba colectiva , 319 participantes completaron un cuestionario tipo Lickert que medía actitud hacia el sexo casual y actitudes hacia la responsabilidad sexual; primero lo hicieron con sus propias actitudes , después con las de sus amigos cercanos y finalmente con las del universitario típico . Como resultado se encontró que los individuos tienden a evaluar a sí mismos, a sus amigos y a los demás universitarios en una escala descendente de responsabilidad sexual. Esta comparación descendente de los extraños tendría como fin proteger la autoevaluación a través de un mecanismo autodefensivo ("me porto mejor que los otros").

Investigación sobre la comparación social después del éxito y del fracaso (Pyszczynski, Breenberg & La Prelle, 1985):

La investigación se realizó en una muestra de 41 individuos, a los cuales se le informó que se le iba a aplicar una prueba sobre sensibilidad social , tras lo cual iban a tener retroalimentación acerca de su desempeño. Después se les instó a observar las respuestas de otras personas. Se hipotetizó y confirmó que la búsqueda de información de comparación social después de haber realizado un evento es llevada para proveer evidencia consistente en una autoevaluación favorable. De acuerdo a esto, los sujetos que habrían tenido baja calificación buscarían activamente información sobre calificaciones inferiores para mantener la autoestima; los sujetos que pasaron la prueba con éxito mostraron poco interés en esta información adicional.

La comparación social y su relación con la felicidad.

Comparación social en la vida cotidiana (Wheeler & Mikaye, 1992) :

94 estudiantes universitarios registraron situaciones de comparación social de su vida . Los resultados de mayor importancia fueron : la dirección de la comparación varía con la relación con la relación con el objetivo ,o sea, las comparaciones ascendentes y descendentes se realizarían con extraños y la comparación de similitud(auto-evaluativa) se haría con los amigos cercanos; el ánimo negativo precomparación lleva más a menudo a la comparación ascendente más que a la descendente; la comparación ascendente disminuye el bienestar (aunque puede aumentar la motivación) en tanto la comparación descendente lo engrandece ; los individuos con alta autoestima se involucran en más comparaciones autoincrementadores. Como conclusión, en este informe se encontraron dos inconsistencias de la teoría de comparación descendente: el ánimo positivo , más que el negativo, lleva a comparación descendente y la alta autoestima esta relacionada a con alta frecuencia de comparación descendente.

Investigación sobre la comparación ascendente (Collins, 1996).

Este estudio fue realizado para determinar la preferencia de los individuos hacia una comparación ascendente o descendente en una situación de comparación de desempeños. Los resultados arrojaron que la mayoría de los participantes (87%) prefirieron la comparación ascendente; y más aún, el 75% de ellos que se compararon ascendentemente asumieron que eran más similar al que estaba por sobre ellos, que el que lo estaba por debajo.

Si bien la comparación social ascendente es considerada como debilitadora del ego , la gente continuamente se compara con aquellos cuyas habilidades y atributos son mejores que los de ellos. La comparación ascendente no está en conflicto con el deseo de una consideración personal positiva ya que de hecho la ayuda indirectamente , a través de la motivación por el automejoramiento, y a veces directamente , al través de procesos de reflexión. . La evidencia revisada sugiere que la comparación ascendente será devastadora para el ego cuando las expectativas de superación sean más débiles que las fuerzas que promueven el contraste y la persona que se compara estaría forzada a concluir que el o ella es parte de una categoría inferior .

Las consecuencias hedónicas de la comparación social: las diferencias existentes entre la gente feliz y la gente infeliz(Lyubomirsky & Ross, 1997):

Se realizaron dos estudios en una muestra de 100 mujeres para comprobar la hipótesis de que las personas que se autocalifican como infelices tienden a ser más receptivos a la información proveniente de la comparación social que la gente feliz. En los dos estudios se observó que en los autocalificados como infelices el afecto y la autoapreciación estaban fuertemente ligados a un desempeño positivo como negativo del objetivo de la comparación, en tanto los felices sólo se veían afectados en el último caso. La hipótesis de trabajo se vio confirmada y como posible causa del hecho se da la poca relevancia de la información de la comparación social para las personas felices debido a las fuertes convicciones acerca de su autoeficacia y la menor certeza en los infelices, lo que los lo lleva a buscar información accesoria en la comparación social. El estudio parece indicar que el ignorar la información de la comparación social tiene influencia en la estabilidad y en la autoestima; de esta manera, las personas que basan sus juicios autovaloradores en información interna u objetiva y no ocupan la de la comparación social, se protegen de las variables de la realidad externa de las cuales tienen poco control, y resulta así un estado de ánimo y un autoconcepto más estable, lo que brinda felicidad.

 


Conclusiones:

En general, las comparaciones no evaluativas de desempeño (entre individuos disímiles) tendrían importantes repercusiones a nivel de la autoevalución, lo que repercutiría en un aumento del bienestar. De este modo, la comparación descendente, que se realizaría con aquellos individuos que presentan un bajo desempeño en una determinada área, provocaría un efecto positivo en la autoestima del sujeto que realiza la comparación, haciéndolo sentir mejor; desde este punto de vista, la comparación descendente tendría una función auto-protectora del yo en situaciones de amenaza a la autoevaluación. Esto se ve apoyado por estudios de ajuste a la enfermedad (Wood et al., 1985; Gibbon, 1986), en experimentos donde directamente se ve afectada la autoevaluación del sujeto (Pyszczynski, 1985) y en los estudios de la presencia de comparación social en la vida cotidiana (Wheeler & Mikaye, 1992; Lyubomirsky & Ross, 1997). Si bien los primeros estudios acerca de la comparación descendente parecían indicar que esta era más frecuente en individuos con baja autoestima, las investigaciones actuales nos señalan algo distinto, ya que incluso una de ellas plantea que los sujetos con alta autoestima serían los que realizarían con más frecuencia comparaciones descendentes (Wheeler & Mikaye, 1992). La situación que desencadenaría la comparación descendente sería, como ya lo habíamos señalado, una amenaza a la autoevaluación, a la cual el sujeto se enfrenta comparándose con otros inferiores a él, mejorando su propia autopercepción. Un posible tema de investigación, sugerido por el informe de Lyubomirsky & Ross (1997), es que efectos a largo plazo podría tener una tendencia a la comparación social descendente en el bienestar de la persona y en la calidad de sus relaciones interpersonales; es difícil creer que la continua protección de la autoestima basada en la disminución de la valoración del resto pueda traer consecuencias positivas.

En relación a la comparación ascendente, generalmente se asume que provocaría efectos negativos en el estado de ánimo y podría dañar la autoestima; se han encontrado correlación entre la abundancia de comparaciones ascendentes y la infelicidad autoevaluada(Lyubomirsky & Ross, 1997). De todos modos, las investigaciones muestran que la comparación ascendente es bastante utilizada por los individuos, ya que brinda información y motivación para mejorar habilidades (Collins, 1996) y, en los casos en que el área comparada no es relevante para el yo, incluso puede generar satisfacción a través de procesos de reflexión, según lo postulado por el modelo SEM (Tesser et al., 1988). Además, es importante señalar que la comparación ascendente, aunque provoque una disminución en el bienestar, puede entregar la motivación suficiente para lograr una mejora del desempeño de las personas. Un posible campo de investigación a explorar sería la relación entre las distintas variables de la personalidad del individuo y su visión de la comparación social ascendente : fuente de amargura o de inspiración para el auto-perfeccionamiento.

Una variable poco desarrollada en los estudios fue la importancia que tenía el grupo en los procesos de comparación social. Un resultado bastante sorprendente del estudio de Savoy y Rodin (1984) fue que por sobre la búsqueda de incremento de la autoevalución primaba la necesidad de crear una identidad individual o de grupo , aunque esto fuese en desmedro de la autoevaluación. Esta variable, la de la saliencia de la identidad personal o grupal, merece ser objeto de una mayor atención para determinar hasta que punto los resultados de las investigaciones precedentes has podido verse afectadas por este factor.

Tal vez por la fecha de los estudios investigados no encontramos demasiada información sobre los efectos de la comparación social en la autoevaluación de desempeño, ligada a variables cognitivas más que a variables afectivas. Sería interesante realizar una investigación sobre los trabajos realizados en la década de los 50 y 60, donde se abordaba el tema de la comparación social desde una perspectiva más centrada en lo cognitivo, para tener una visión más amplia de este importante concepto de la psicología social.

 


Referencias Bibliográficas.

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  • Tesser, A., Miller, M. & Moore, J. (1988) Some affective consequences of social comparison and reflection processes: The pain and pleasure of being close. Journal of Personality and Social Psychology, 54, 49-61
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