LO OCULTO TRAS LA SOMBRA DE JUNG

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LO OCULTO TRAS LA SOMBRA DE JUNG
Alegría Moreno Paola Montserrat
Tomé Gallegos Mª. Luisa
Asesor: José Manuel Bezanilla
Escuela de Psicología de la Universidad de Londres.

Resumen

El terapeuta que fue Carl Gustav Jung recién empieza a ver reconocida la enorme importancia de su extensa obra, después de varias décadas de menosprecio académico. Su exploración en las profundidades de la psiquis lo llevó a estudiar exhaustivamente la filosofía, la mitología, la alquimia, las religiones orientales y el misticismo occidental. Se interesó también con igual dedicación en el tarot, el I Ching, la astrología, los Ovnis, los mándalas, las culturas de los pueblos primitivos en África y América del Norte, las civilizaciones india, china y japonesa... De él pudo haberse dicho «Nada humano me es ajeno».
El mágico y místico mundo de Jung nos invita al autoconocimiento más allá de lo antes dicho.

INTRODUCCIÓN
Carl Gustav Jung nació el 26 de julio de l875, al borde del lago Constance, en la comunidad rural de Kesswill, que esta en el rincón suizo de Thurgovie. Su padre era un pastor protestante de la Iglesia reformada (sin imágenes). Su madre provenía también de una familia en la que los varones eran tradicionalmente pastores protestantes.
Su primer sueño, aconteció cuando tenía dos a tres años. Se veía caminando por el parque que rodeaba la casa parroquial, cuando de pronto, se encontró frente a un oscuro agujero, al mirar al interior descubrió una escalera de piedra por la cual descendió. Abajo había una puerta con un cortinaje verde de gran riqueza, el cual descorrió, encontrándose frente a un espacio rectangular con el techo abovedado y el suelo de piedra. Una alfombra roja iba desde la entrada hasta un tablado bajo. Encima había un trono dorado y sobre él una imagen de 4 o 5 m. de altura y 50 a 60 cm. de diámetro, hecho de carne y piel. En su parte superior, tenia una cabeza redondeada, con un sólo ojo, mirando hacia arriba. La imagen se mantenía inmóvil. Tuvo la sensación de que súbitamente se le arrojaría como una serpiente. Estaba comenzando a aterrarse, cuando escuchó la voz de su madre que desde arriba le gritaba: ¡Sí, mírale, es el antropófago! Al haber sido mal comprendida una oración infantil, en una ocasión, había supuesto que Jesús era antropófago. No sabía en ese momento si era Jesús solamente o el falo, o que ambos lo eran. El agujero en el prado representaba una tumba y el cortinaje verde, la tierra cubierta de vegetación. El falo aparecía en el sueño como un Dios subterráneo e innombrable. Este sueño representó para Jung, el inicio de su arranque inconsciente a su vida espiritual.
Según la antigua creencia romana, el falo es el Genius o Daimon secreto de un hombre, fuente de energía creadora física y espiritual, al cual le ofrecían sacrificios en el día de su cumpleaños. El falo no sólo encarna el principio de Eros; en la antigüedad se le llamaba Telesforos, compañero de Asklepios (Esculapio). Telesforos es el dios de la transformación. Los romanos, griegos y etruscos lo elevaban sobre la tumba de los varones, como símbolo de supervivencia espiritual y garantía de resurrección. En la antigüedad, se amplió la imagen del dios fálico Hermes, para convertirla en la de un hombre-dios-cósmico que "llenaba la naturaleza", en un Anthropos, que es un símbolo de la materia espiritualmente viva y físicamente muerta. Esta imagen divina subterránea, marcó para siempre las ideas religiosas de Jung. Jaffé, Aniela (1959).
El ambiente habitual del infante estaba destinado al altar, la Iglesia y el cementerio, hasta el día en que fue a estudiar al Liceo de Basilea cuando cumplió 11 años. Allí se sintió bastante disminuido porque comprobó que las arcas familiares eran insignificantes
En el período escolar y debido a una necesidad indispensable de seguridad, le hizo un tallado a una regla con la forma de un viejecillo, al que pintó de negro. Le añadió una piedra plana y rectangular que pintó de vivos colores. A ambos los guardó en una viga en el desván de su casa. Cuando visitaba su obra se sentía con autoridad y poder. Este viejecillo enterrado se transformó en una figura sanadora y libertadora, en guardián de la energía vital y en el más importante y personal de sus secretos.
A los 12 años se causó y se curó de una neurosis. Este suceso tuvo su origen en una caída como resultado de haber sido empujado por un compañero, y azoto su cabeza en el pavimento, quedando aturdido por unos instantes, momentos que él alargó voluntariamente, mientras planeaba utilizar este accidente para faltar a clases. Estuvo seis meses sin ir a la escuela, con desmayos muy frecuentes. Este tiempo lo dedicó a observar la naturaleza, la que veía con asombro y admiración.
Un día, escuchó a su padre conversar con un amigo, al cual le contaba lo preocupado que estaba, no sólo por su salud, sino también por su futuro. Esta afirmación, le hizo sentir una profunda compasión por él y, además, lo hizo reconocer su propia autocompasión. Pensó que si se había fabricado la enfermedad, él mismo debía curársela. Así lo hizo y con su fuerza de voluntad, poco a poco los desmayos cesaron. Posiblemente este resultado se debió a una especie de autohipnosis.
Esta experiencia no pasó inadvertida para su mente investigadora: había descubierto uno de los mecanismos de la neurosis y comprobado que se podía curar por medio de la voluntad y también había percibido un amplio mundo, al haber verificado que la mente estaba dotada de desconocido poder. Esta comprensión, lo llevaría con el tiempo a desarrollar su teoría psicológica. Jaffé, Aniela (1959).
La vida exterior del niño no estaba marcada por ningún evento exterior espectacular. Su vida interior agitada, con sus imágenes y sus símbolos, tales como podían expresarse en los sueños y la imaginación de un muchacho de esa edad, contaba infinitamente más para él. Así comenzó una doble vida. Exteriormente, la de un hijo de un pastor protestante que cumplía entre bien y mal sus obligaciones escolares. La opinión de uno de sus profesores fue:”Es mediocre, pero se esfuerza…” Interiormente existía en él un mundo extremadamente vivo, rico en imágenes misteriosas, que lo iban llevando a una expansión de su consciencia. Sentía con frecuencia que él tenía dos personalidades, a las que llamó personalidad 1 y personalidad 2. La personalidad 2 conocía a Dios y cuando entraba en ella, se sentía transformado.
Jung tenia una doble vida en la que según el mismo dice tenia una personalidad 1 y una personalidad 2, la P-1 es su faceta extrovertida ya que desde la infancia era un niño sociable, y cumplía con su papel (mascara) en la sociedad; sin embargo, en la P-2 se manifestaba la introversión y la expansión de la consciencia mediante el habito de la introspección que desde tiempo atrás cultivo por las discordias parietales y el humor inestable de su madre.
Durante toda su vida, tuvo fantasías y sueños que lo marcaron. Una de esas fantasías le surgió cuando tenía 12 años. En un día de verano pleno de sol, miró hacia lo alto y vio brillar la policromía vidriada de las tejas de la catedral. Su placer estético fue tan intenso, que sintió que el mundo era hermosísimo y que todo había sido creado por Dios que estaba en lo alto sentado en un trono de oro... Este pensamiento fue seguido por una conmoción y confusión que lo paralizó, sintió que algo terrible iba a ocurrir, no quería pensar, pero se sentía impelido a hacerlo. Durante tres noches de insomnio con sus días, pensó y se hizo muchas preguntas y respuestas, pero éstas no le satisfacían. No comprendía como era inducido a pecar en contra del Espíritu Santo. Pensó que él había sido creado por Dios a través de sus padres, pero que éstos no podían ser culpables, al igual que los padres de ellos, así, remontándose en el tiempo, llegó a Adán y Eva. Ellos sí que habían sido creados directamente por Dios, y habían pecado, entonces tenía que haber sido intención de El que ello ocurriera. Pero Dios ¿quería o no que él pecara? Quizás, supuso, “es una prueba a mi valor y quiere saber si le obedezco, aunque después me vaya al infierno”. Así, habiéndose llenado de coraje, dejó que el pensamiento bloqueado aflorara a su mente. Sí, todo era hermoso, la catedral con sus tejas vidriadas y policromas y Dios sentado en lo alto en su trono de oro, de cuyo fondo vio caer un montón de excrementos sobre el tejado de la catedral, al cual hundió al igual que a los muros. C.G, Jung (1951).
Sintió un gran alivio y liberación porque había obedecido y pensó que Dios pone pruebas, aunque estas vayan en contra de la tradición religiosa. Y si no fuera así... sería absurdo... Entonces empezó a sentir su propia responsabilidad. La idea de pensar así le parecía terrible, pero igual llegó a la conclusión de que Dios podía ser algo espantoso. Esta experiencia le produjo un profundo conflicto moral que ensombreció su vida.
En la crucifixión se representa el sufrimiento ya que la conciliación de los contrarios implica sufrimiento (individuación).
Las fantasías y sueños que ocurrieron en su infancia, como descubrió más tarde, aludían a la alquimia. En 1934, Jung comenzó a investigar la alquimia y se dio cuenta de que los primeros alquimistas, eran filósofos gnósticos y en parte gnósticos cristianos de la naturaleza. En ellos no existía dualismo entre filosofía y ciencia experimental o entre religión y ciencia natural. Trataban de fundamentar su cosmovisión filosófico-religiosa mediante experimentos "químicos."La alquimia progresó en la época alejandrina y en los primeros siglos del cristianismo, gracias a la metalurgia de Babilonia, el espíritu filosófico imaginativo griego y los métodos de embalsamamiento egipcio (que tenían un significado mágico religioso.)
Los alquimistas han sido los iniciadores de aquellos que, en la actualidad, buscan una experiencia religiosa esencial. Su centro de esfuerzos estaba representado por el Anthropos, un hombre divino que debía ser liberado de las profundidades del mundo material. Al liberarlo, también el liberador alcanzaría la inmortalidad. Jung, C. G.(1944).
En esta rotación en forma de espiral, el Anthropos se renueva periódicamente a sí mismo y experimenta a través de largos procesos de transformación temporales e histórico psíquicos, una progresiva evolución, que parece tender a un mayor grado de consciencia en el hombre.
Así en el primer sueño de Jung, acerca del falo sepulcral significa que la imagen cristiana de Dios, esta encerrada en el inconsciente, y que se ha transformado en la esfera de la luz de la conciencia interior, como en el símbolo alquimista la serpiente representa una forma de renacimiento una mirada hacia la luz, que significa que tiende hacia la esfera de la consciencia. C.G, Jung (1951).
La imaginación activa abre las puertas para la experiencia de la individuación, esta se experimenta al dejar surgir al inconsciente, estando despierto, con imágenes soñadoras , emociones, sentimientos etc., desprovisto, de atención crítica.
Y que la consciencia, tiende a rechazar estas imágenes como algo absurdo, y si esta acompañada de miedo y ansiedad este método produce una separación de la consciencia. Así el enfrentamiento en vigilia de los contenidos del inconsciente, es la esencia de la imaginación activa.
En la Terapia el psicoterapeuta solo guía al paciente para evitar la interpretación intelectual, para dejar surgir la corriente de imágenes interiores que sirve según Jung para la construcción de la totalidad personal, para la individuación y para hacerse capaz de resistir los combates interiores y exteriores.
Jung mediante el Mandala y la Alquimia llega a la conclusión de que el inconsciente, genera símbolos como el Anthropos o un Mandala que unifica a los contrarios y que simbolizan la esencia de la individuación.
En sánscrito, mandala significa círculo, en especial círculo mágico, como en el sueño del radiolario es una imagen arquetípica, en la que el mandala es el centro la naturaleza del al alma, vía hacia ala individuación como centro interior de la psique. Jung descubre que la evolución es una circunvalación en torno al sí mismo.
Con el tiempo esta imagen del mandala evolucionó de referida a la divinidad hasta convertirse en el símbolo del alma individual y finalmente en imagen del yo ideal (sí mismo), que esta en contraposición al yo empírico. C.G, Jung (1951).
Este sí mismo abarca todos los aspectos de psique, incluso al yo. La personalidad que Jung habla de sí como personalidad 2, este es representado con un símbolo circular, el cual es dador de orden.
Según Jung, para llegar a él es necesario el sufrimiento, así se hace consciente el Sí mismo, este conduce a una cognición superior que impulsa a la individuación y que no permite auto engañarse. El mandala es un símbolo de orientación en el caos apunta al sentido y al orden.
El fenómeno de la sincronicidad es la vinculación entre el acontecimiento interior y exterior, los acontecimientos vistos desde este punto de vista serían simultáneos con respecto al individuo que los vivencia.

La evolución provocada por el paso al a conciencia de lo contradictorio de nuestra totalidad interior y que nos obliga a ajustar las constantes influencias de nuestra consciencia y el inconsciente siempre presente, esta escisión hace brotar tendencias sanadoras a partir del fondo psíquico, que se expresa como símbolo del sí mismo, en forma del Mandala y que supone una síntesis de los contrarios, su síntesis en el sí mismo, es decir en la “totalidad de la personalidad”. Jaffé, Aniela (1959).
Jung manifestó siempre que estaba impulsado por el respeto a los derechos humanos, la historia del espíritu y la continuidad de la cultura que se manifiesta en su teoría en el Inconsciente Colectivo y los Arquetipos.
Estos arquetipos están acompañados siempre de aspectos afectivos, son fuente inspiración y generan por su constante activación nuevos modelos de pensamiento y dan bases para las nuevas concepciones espirituales de cada época.
El Anthropos representa la psique colectiva de la humanidad, es el arquetipo que une, cohesiona y su misión es hacer que nuestra raza perdure y no se extinga.
Pasado algún tiempo, tuvo un sueño de importantísima significación para su futuro. Caminaba por un atajo cruzado por matorrales y corrientes de agua y en un oscuro lugar, encontró una laguna redonda, rodeada de espesa maleza. En el agua semi sumergido, había un animal redondo, brillante y policromo, con pequeñas células múltiples como tentáculos. Era un radiolario gigantesco, de un metro de diámetro, estaba en el agua clara y profunda de aquel oculto lugar. Jaffé, Aniela (1959).
Este sueño produjo en Jung, una intensa curiosidad por el conocimiento y representó una forma metamórfica de la potencia psíquica que se le había aparecido en el falo sepulcral. La forma redonda, radiada, alude a
una luz y a una ordenación que se halla oculta en la oscuridad de la naturaleza. Paracelso la hubiera llamado "la luz de la naturaleza", considerada desde la edad media como la segunda fuente de conocimiento, junto a la revelación cristiana. El hombre "es un profeta de la luz de la naturaleza y sabe acerca de ella, mediante los sueños, ya que la luz no puede hablar, su imagen se manifiesta en el sueño, gracias a la potencia del Verbo"
Con este sueño se sentiría por siempre comprometido con la luz de la naturaleza y se consideraría, después, como profesional, como un naturalista científico empírico.
Los tres símbolos que determinaron primeramente la vida de Jung: la imagen onírica del falo subterráneo, la fantasía del hombrecillo negro y la imagen onírica del radiolario, fueron potencias psíquicas que marcaron su juventud.

El trabajo de predicador y de profesor de religión del padre por sí mismo no interesaban al joven Jungl. La Iglesia reformada, no ofrecía atracción al alma activada de este ser, en búsqueda de las profundidades y del reverso de las cosas. Mientras el padre incitaba a su auditorio a profundizar a través de la fe los misterios de la revelación, el hijo tenía la impresión que los adultos estaban destinados a no poder realizar nunca lo que les era tan extraño a ellos como a su predicador y pastor. En breve, C. G. Jung era entonces testigo de un cristianismo excesivamente pobre en experiencias interiores. Allí no se podía encontrar el mundo que le interesaba. Este estaba lleno de misterios que se ocultaban en las piedras, las plantas y los animales. Sueños e imágenes potentes lo incitaban a penetrar siempre más profundamente en las regiones misteriosas de la psique. Lo que, al comienzo, no cubría más que las formas ingenuas de una búsqueda infantil, se desentrañaba poco a poco en la confrontación con un padre muerto adelantadamente y, sobre todo, a través de sus futuros estudios de medicina. Jaffé, Aniela (1959).
Así inicia una búsqueda de el si mismo donde pudiere unificar a los contrarios, es decir todos los aspectos de la psique.
En el sueño de la catedral, el símbolo que determina la religión católica es cristo, es él un arquetipo fuente de inspiración; sin embargo; solo representa una parte de la totalidad humana por lo que es unilateral, por la ausencia de pecado (solo es bueno) por lo cual se puede decir que es un hombre incompleto, ya que el hombre a pesar de estar hecho a su imagen y semejanza no es solo bueno.
Cuando Dios se hace hombre se representa el enfrentamiento de los contrarios, mascara-sombra, el hombre contemporáneo solo es alumbrado por la luz de entendimiento (sueño, luz y sombra). El anticristo representa la vertiente oscura (sombra).
Cristo por su unilateralidad (produce una división que indujo a acrecentar lo racional que pretende reprimir todo lo oscuro o aparentemente irracional (sombra colectiva); es una fuente luminosa perfecta necesaria en su momento para la ampliación de la consciencia
Por lo tanto, la misión del anticristo es conciliar consciente (mascara) e inconciente (sombra). C.G, Jung (1951).
La Iglesia reformada despojada de imágenes y pobre en experiencias interiores no atrae a Jung; por que el busca símbolos o lo que hay detrás de la imagen (lo que representa). Con el transcurso del tiempo, llegó el momento de decidir qué carrera estudiar en la universidad y, después de algunas indecisiones, optó por ciencias naturales y medicina, gracias a una beca que consiguió su padre en la universidad de Basilea, desde 1895 a 1900. Este año obtuvo su licenciatura. Jung escogió prolongar sus estudios con una especialización en psiquiatría, pues, a través de ella, podría satisfacer su interés por las ciencias naturales y la medicina a la vez que por las ciencias del espíritu. Dicho de otra manera, el campo de investigación del psiquiatra abarca notoriamente lo que se puede considerar estados de excepción, como son los dominios del sueño y de la locura, así como los fenómenos parapsicológicos de todos géneros. Su tesis de doctorado es titulada: “Psicología y patología de los fenómenos ocultos", Leipzig, 1902. Es un estudio sobre las manifestaciones mediumnímicas de una prima. Allí expone que el espíritu que se manifiesta, es una parte no integrada de la personalidad de la médium. Jaffé, Aniela (1959).
El encuentro Bleuler se da a fines de 1900 cuando Jung se suma al personal de Burgholzli, que era la clínica psiquiatrita de la universidad de Zurich, donde Bleuler era su jefe y le pide reseñarse en la interpretación de los sueños para el cuerpo médico.
La clínica especializada del “Burghölzli” en Zurich, reconocida desde el comienzo del siglo, le ofreció ampliamente la ocasión, entre 1903 y 1909, de profundizar en forma experimental sus estudios teóricos por una experiencia práctica en psiquiatría bajo la dirección de Eugen Bleuler, eminente psiquiatra de la época.
En 1903, contrajo matrimonio con Emilie Rauchenbach, con la cual tuvo 5 hijos, cuatro mujeres y un hombre. Jaffé, Aniela (1959).
En 1904 y 1905 organizó el laboratorio de psicopatología, en la clínica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zurich. Mediante sus estudios, descubrió que en nuestra psique existen núcleos emocionalmente cargados, que pueden ser completamente inconscientes, parcialmente conscientes e inconscientes. Consisten en núcleos con carga emocional, que se acrecientan autónomamente mediante representaciones anexas a él. Los llamó "complejos psíquicos". Pueden ser complejos de inferioridad, de culpa, etc. Son focos o puntos importantes de la vida psíquica.
Desde 1905 hasta 1913 fue profesor auxiliar de psiquiatría en esa Facultad, y allí empieza su trabajo científico. Para sus investigaciones, usaba los métodos de interpretación de los sueños y de asociación de palabras, siendo éste un método psicológico que tiene como finalidad la comprobación de complejos con la ayuda de los tiempos de reacción.
Desde que escribió “Transformaciones y símbolos de la libido" en 1911, sentía una oposición a la intelectualidad académica, por lo cual decidió renunciar a su carrera universitaria, lo que hizo en 1913.

El encuentro con el psicoanálisis, que estaba entonces en sus primeros balbuceos, y varios años de un intercambio de pensamientos amigable con Sigmund Freud jugaron un rol decisivo en su evolución. La herramienta científica que encontró en el psicoanálisis le permitió comprender mejor las experiencias personales por las que él había pasado y le sirvió para desarrollar más adelante la teoría psicoanalítica. Él desempeñó, por lo tanto, como médico calificado, un rol importante en el movimiento psicoanalítico y Freud lo eligió como su sucesor. Pero las divergencias de puntos de vista que oponían a los dos hombres en el plano científico no pudieron ser mantenidas ocultas durante mucho tiempo. Después de haberse hecho pública, ellas condujeron a Freud y a Jung a la ruptura definitiva en 1913/14. Jaffé, Aniela (1959).
En términos simples, las diferencias de concepto entre los dos psicólogos pueden expresarse así: Freud concentraba más particularmente sus búsquedas sobre el inconsciente personal, con todo lo que se relaciona con lo olvidado y lo rechazado, dando una importancia particular a los impulsos sexuales, en tanto que Jung, reconociendo este punto de vista, agregaba la noción del inconsciente colectivo supra-individual. Aunque él practicaba también con convicción el método empírico, comprendía – a partir de sus observaciones personales y de su trabajo clínico – que las producciones más importantes de la psique no eran simples fragmentos psíquicos sumergidos en el olvido o rechazados por la consciencia. En ciertos “grandes sueños” este inconsciente colectivo podía manifestar en forma simbólica un saber por el cual el hombre contemporáneo estaba ligado al depósito de sabiduría y de imágenes de la humanidad. Jung reconoce abiertamente veneración por Freud entusiasmo religioso con matiz erótico que le parecía repulsivo y ridícula, se lo confiesa a Freud ya que el origen de estos sentimientos fue la experiencia en su infancia de sucumbir a un ataque homosexual de un hombre anteriormente al cual había reverenciado.
Jung expresaba que era Freud como el Dios, ya que decía “es un duro destino trabajar al lado del creador”
Freud aunque confía en Jung interpreto en uno de sus sueños que este pretendía quitarle el trono ya que el debate que sostuvieron sobre la sexualidad como impulso, nunca termina. Es de notar que Jung no fue conducido a su psicología de los arquetipos por la vía de la especulación filosófica o por una búsqueda a través de la historia de las religiones y de la espiritualidad, sino que, en su calidad de médico y de empírico, durante su trabajo clínico era empujado también a interesarse por las tradiciones religiosas y espirituales. Jaffé, Aniela (1959).

En lo que corresponde a este empirismo ampliado a lo espiritual, se constata que el proceso de conocimiento de sí entra en él en una fase decisiva, abriéndose sobre nuevos horizontes justo en el momento en que terminó su colaboración con Freud por las razones antes dichas. Tras la discusión con Jung y los constantes desmayos de Freud que también tienen causa biológica (cansancio, fatiga y constantes dolores de cabeza) Freud relaciona además estos con el conflicto psicológico que existía con Jung, ya que en el congreso internacional en Munich 1913 tuvieron sesiones agotadoras e inamistosas por lo cual se separan. Jaffé, Aniela (1959).

En esta época, tuvo un sueño que pudo interpretar de inmediato al despertar. Caminaba con mucha dificultad debido al viento y la ventisca, con una lucecita en la mano, a la cual debía proteger para que no se apagara, y al mirar hacia atrás furtivamente, vio una enorme mancha negra que le produjo pavor. No obstante, siguió protegiendo su luz con esmero. Al despertar, comprendió que la mancha aterradora, era su propia sombra y tuvo la perspicacia de darse cuenta que el reino de la luz interior, es a la luz de la consciencia una gigantesca sombra. En el sueño del sendero de luz.-la luz representa a la luz del entendimiento, la cual Jung protege de la sombra que lo persigue, la cual representa al inconsciente (lo reprimido, lo oscuro y lo oculto), siempre presente y amenazando al conciente.
Jung describe de manera penetrante lo que recoge cuando él observa, en los años 1912/13, una activación desacostumbrada de su inconsciente. Estaba literalmente sumergido en sueños, en visiones insospechadas y en ensoñación despierta que ejercían sobre él un efecto inquietante. Como psiquiatra, reconocía claramente en lo que se desplegaba así delante de sus ojos los elementos de una psicosis. Le era necesario encontrar, a partir de la consciencia del yo despierta, una manera de tratar estas imágenes. Eso fue lo que consiguió hacer, afirmándose más atrevidamente en su realidad cotidiana de esposo, de padre de familia y de médico, y dedicándose a actividades artísticas. Así lo reconocía él:
“En adelante, cada vez que me encontraba bloqueado en mi vida, pintaba un cuadro o tallaba la piedra, y cada vez esto era como un rito de entrada para los pensamientos y los trabajos por venir…” En 1913.- Jung se encuentra sumergido en sueños constantes, visiones que reconocía como elementos de psicosis por lo que le resultaba inquietante.
Por lo tanto, busca partir de su consciencia del Yo n forma despierta, una manera de tratar estas imágenes, asumiendo su papel (mascara arquetípica) de padre, esposo y por medio de la pintura expresa estas imágenes únicas (sobresaliente el la época victoriana), hace surgir las imágenes oníricas, emociones, sentimientos, ideas, fantasías como presencias objetivas (las atrae a la consciencia) lo cual implica enfrentamiento, en vigilia lo llama imaginación activa. Jaffé, Aniela (1959).
Para abarcar e integrar todos los aspectos de la psique incluso al Yo (unificar a los contrarios para lograr el conocimiento de sí mismo-individuación.
En el encuentro con la sombra todo lo criticado en los demás se presenta en los sueños como parte del propio modo de ser, al ser reconocidos se logra la individuación.
Jung tuvo varios sueños relacionados con muertos de épocas históricas (lo cual traduce como ideales inconscientes de transformación, lo cual implica sacrificios)
que comienzan a revivir o de una paloma que se transforma en una niñita como mensajera del reino de los muertos. Estos sueños le producían mucha tensión. Para aliviarse un poco, empezó a jugar con piedras a la orilla del lago y a construir con ellas un pueblo con su iglesia. Esto lo repitió durante toda su vida. También pintaba cuadros, o cincelaba en una piedra un rostro que parecía mirarlo. Pero los juegos no le disminuían mayormente la tensión. Tenía sueños de baños de sangre y catástrofes en Europa que comprendió después del 1º de agosto de 1914, fecha de inicio de la Primera Guerra Mundial.
Sus sueños los interpretó insinuando a que nuestros ideales conscientes, habían perdido su validez, que el racionalismo ilustrado del siglo XIX, la fe en el progreso y el equívoco afán expansionista, había llegado a su fin, que se estaba preparando una transformación, pero estas profundas transformaciones culturales, son históricamente posibles, sólo con enormes sacrificios.
Dio un par de conferencias en 1916 sobre este tema.
En 1921 publicó “Tipos Psicológicos”, donde hace una clasificación entre introvertidos y extravertidos y las cuatro funciones, deduciendo ocho tipos psicológicos diferentes.
En la Primera Guerra Mundial, en la que participó como comandante, tuvo la costumbre de hacer todas las mañanas un dibujo en una libreta. Con el tiempo, observó que representaba su propio estado de ánimo. El dibujo perdía la simetría cuando se encontraba deprimido porque resultaron ser criptogramas del Sí mismo. Por la teoría del inconsciente colectivo cae bajo la égida de Hitler y el nacional socialismo de Mussolini, ayuda a la persecución de judíos y al antisemitismo racista.
Jung escribe de las diferencias de las psicologías germanas y judías “el inconsciente ario tiene mayor potencial que el judío” (esto lo hace en contra de Freud).
Dice que Freud y Adler predican puntos de vista respecto al judaísmo de carácter destructivo. Esto se vuelve el argumento principal de la propaganda nazi-racista- antisemita.
Hitler dice- el fuhrer debe ser solitario, tener valor en si mismo, no solo hacia los otros y puede mirarse a sí mismo a los ojos. El fuhrer según Jung es la encarnación del alma del pueblo y su voz. Jung promueve como arquetipo al dios germano wotan, Hitler decepciona a Jung en el desfile militar, por lo tanto Jung se vuelca a Mussoloni y admite que tuvo un error al apoyar a Hitler aceptando y declarando que el nacional socialismo fue el crimen sanguinario de todos los tiempos.
Al parecer Jung se confunde ya que percibe a Hitler como un visionario, como el Anthropos de sus sueños- arquetipo que une y relaciona, cuya misión es que la raza perdure y no se extinga, propuesto por también por Hitler, pero de manera racista y destructiva- destacando que la raza germana es única y debe expandirse, además de purificarse
En 1934, comenzó a investigar la alquimia y se percató de que el cristianismo no ha seguido cultivando sus mitos; esta percepción también la tuvieron algunos místicos cristianos. El fruto de sus investigaciones apareció diez años después en forma de libro, "Psicología y Alquimia". C.G, Jung (1951).
A comienzos de 1944, luego de la fractura de un pie, Jung sufrió un infarto cardíaco. Como consecuencia de eso, salió de su cuerpo y vivió una serie de experiencias extraordinarias, como contemplar el globo terráqueo a la distancia, que él calculó de unos l.500 Km. Transitó por diferentes dimensiones del espacio y se encontró con impactantes personajes. Desafortunadamente para él, su médico lo trajo de regreso y tuvo que transcurrir varias semanas para que se conformara con volver a estar encerrado en su cuerpo que le parecía un “cajoncito” ¡después de que todo el espacio era suyo!
El conocimiento simbólico de Jung, que se extendía a las tradiciones del extremo oriente y englobaba también aspectos dejados de lado de la historia de los dogmas cristianos y de la tradición oculta, siempre ha impactado considerablemente al pensamiento. Él, el hijo del pastor que no frecuentaba la Iglesia, no veía contradicción en el hecho en que se sentía particularmente devoto del esoterismo occidental (la Gnosis, el Grial, la alquimia, etc.) de manera que se le podría titular en justicia como un esoterista cristiano.
Jung expone que el símbolo que determina el arquetipo de nuestra cultura, es la imagen de Cristo, la ha estudiado detenidamente. Así trata la aparición histórica, devenir, transformación y posible renovación de aquel ser llamado El Cristo. C.G, Jung (1951).

Estudio sobre los OVNIS (objetos voladores no identificados). Los considera como el anhelo del hombre que mira al cielo en épocas conflictivas buscando una solución, y ese anhelo le hace ver imágenes no existentes (visualización de arquetipos).
En la primavera de 1957, empezó a dictar su autobiografía a Aniela Jaffé. En abril de 1958 finalizó la primera parte que abarca hasta el fin de sus estudios de medicina en 1900. En el verano de 1959 terminó de dictar. Nunca consideró este libro como obra suya, lo llamaba “el libro de Aniela” y pidió que no se incluyera en sus obras completas. Se publicó en diciembre de l96l con el título de “Recuerdos, Sueños, Pensamientos”. Es un libro apasionante, que absorbe por entero al lector, y en el cual está retratado Jung en toda su dimensión humana, que lo hace el hombre excepcional que fue.
Al final de su vida Jung había decidido concentrarse en el estudio de la esencia de los números naturales, en los que veía estructuras arquetípicas y una manifestación original y primitiva del espíritu.
Carl Gustav Jung recibió numerosos reconocimientos y títulos honoríficos de varias prestigiosas universidades del mundo, no sólo por sus profundas investigaciones y descubrimientos relacionados con la psique humana, sino también porque con sus creadoras concepciones influyó en diversas y especializadas disciplinas. Jung constituyó también el puente, que hizo despertar a occidente, y mirar y aprender de la espiritualidad de oriente.
Luego que C. G. Jung falleció el 6 de junio de 1961, en su casa en Küsnacht cerca de Zurich, dejó tras él una obra que se puede decir que constituye una de las principales escuelas de psicoterapia. Sin embargo, el rol del mundo de los arquetipos que él ha sabido describir no limita su importancia a la sanación de la psique. En 1955 fue nombrado doctor emérito de la Eidgenössiche Tecnische Hochsclule en honor de su octogésimo cumpleaños:
“Para aquel que ha redescubierto la totalidad y la polaridad de la psiquis humana y su tendencia a la unidad, para el diagnosticador de los fenómenos de crisis que aparecen en el hombre en la era de las ciencias y las técnicas, para el intérprete de la simbólica original y del proceso de individuación de la humanidad.” Jaffé, Aniela (1959).

CONCLUSIONES

Ensamblando la vida y obra de Jung hemos llegado al a conclusión de que su vida espiritual se vio claramente influenciada por su entorno familiar, además de sus experiencias oníricas desde la infancia.

Por lo cual, al interesarse en la interpretación de estas se acerca al Psicoanálisis el cual le parece la respuesta a todas sus inquietudes.

Además de encontrar en sus sueños símbolos que marcan su inclinación a la búsqueda en la Alquimia y el Mandala lo cual da por resultado en conjunto su Teoría sobre el Inconsciente Colectivo y los Arquetipos, y el Proceso de Individuación.

Jung plantea el proceso e individuación en 4 etapas: Reconocimiento, Esclarecimiento, Educación y Transformación.
Jung opina que el psicoterapeuta debe aplicarse a sí mismo el sistema en el que confía: “No debo pedirle a mis pacientes nada que no sea capaz de hacer yo mismo.”
Debido a esto hemos llegado a la conclusión de que este si mismo self que Jung plantea en su teoría es un ser ideal difícil de lograr aunque no imposible ya que como él mismo lo menciona la integración de la personalidad y de todas las esferas que la conforman implican reconocimiento, que conduce al sufrimiento, esta transformación es lograda cuando se asumen características que nos son difíciles de aceptar en nuestra ideología cultural por lo que nos referimos al inconsciente colectivo que jung plantea, ya que la serie de arquetipos que adquirimos desde la infancia de los diferentes roles que asumiremos en la sociedad marcan de manera significativa nuestra vida.
La consumación de este trabajo nos produce inquietud ya que, durante las diferentes épocas han ocurrido situaciones que suelen ser repetitivas, esto nos conduce a la idea de que a pesar de la dinámica del contexto la existencia del hombre queda envuelta en un circulo, ya que persigue un cambio con el fin de mejorar la interacción con su medio pero no llega al objetivo trazado, por lo cual está confinado a retornar al principio de su búsqueda con el fin de evolucionar.
Esto nos muestra la expectativa optimista acerca de la teoría de jung, ya que el tuvo un trabajo continuo con su propia personalidad, esto nos indica que el objetivo de que nuestra historia se repita vez tras vez aunque en un contexto diferente cumple un meta.

Jung nos muestra como la búsqueda del hombre por estar en equilibrio consigo mismo y con el ambiente ha estado presente en la historia desde tiempos inimaginables y que dicha búsqueda es común no importando raza, sexo, religión.
Aunque controvertidamente Jung cambio el rumbo de la Psicología inclinándola hacia la parte espiritual y mágica del ser.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS.

Jaffé, Aniela (1959). Recuerdos, Sueños, Pensamientos. México: Editorial Seix Barral
Jung, C.G, (1951). Aion. México: Editorial F.C.E.
Jung, C. G.(1944).Psicología y Alquimia. México. Editorial Santiago Rueda

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Me encanta Jung, me

Me encanta Jung, me gustaría que me enviaran
escritos o libros acerca de sus investigaciones con respecto de los
fenómenos ocultos

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